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Alejandro Brown, de Fundación ProYungas: “Post-pandemia, lo que se necesitará es más diálogo y menos confrontación, el país necesitará más producción sustentable y más protección del ambiente”

Alejandro Brown, de Fundación ProYungas: “Post-pandemia, lo que se necesitará es más diálogo y menos confrontación, el país necesitará más producción sustentable y más protección del ambiente”

Alejandro Brown, de Fundación ProYungas: “Post-pandemia, lo que se necesitará es más diálogo y menos confrontación, el país necesitará más producción sustentable y más protección del ambiente”

Fue la reflexión del ecólogo, Doctor en Ciencias Naturales y presidente de Fundación ProYungas en la entrevista en la que analizó la posición de rechazo a la certificación internacional FSC de Servicios Ecosistémicos que le fuera otorgado hace unos meses a la empresa forestoindustrial ARAUCO Argentina por parte del Foro Agrario Soberano y Popular de Misiones. En un documento, además exigieron explicaciones al CONICET y al INTA por haber participado sus técnicos del proceso de verificación para el estándar internacional. “La empresa forestal es un ejemplo de conservación y producción, y necesitamos más de estas empresas en el país. ARAUCO realiza una contribución más que significativa por la conservación del yaguareté y el ciervo de los pantanos en su territorio, ambas especies en peligro crítico”, asevera Alejandro Brown.

Por otro parte, de la crítica a los profesionales técnicos de los organismos nacionales mencionados opinó que “es ridículo pensar que investigadores que han empeñado sus vidas académicas y personales al estudio y conservación de especies críticas, no busquen las formas activas de vincularse con quienes tienen la posibilidad y la responsabilidad de hacer la diferencia”.

La Fundación ProYungas fue creada hace 20 años con el objetivo de  incidir sobre políticas públicas y decisiones privadas, en temas de manejo de recursos naturales en la franja subtropical o Norte Grande de Argentina. En ese contexto, desde la organización se han vinculado activamente con procesos que hacen a mejorar el desempeño productivo como también a mejorar el marco normativo que regula el vínculo entre naturaleza y producción, en aquellas áreas de alta valoración ambiental como las que encontramos en el norte del país.

Asimismo, son parte de la cámara ambiental del FSC Argentina y, en especial Alejandro Brown, participa del Consejo Directivo de dicha institución. Desde este lugar, Brown explicó que “con ARAUCO hemos acompañado, desde nuestra experiencia de trabajo con empresas “territoriales”, el proceso de certificación forestal FSC. En este contexto y en el marco del espacio de Diálogo Forestal misionero, compartimos discusiones e intercambiamos visiones con otras organizaciones ambientales y científicas locales, con las cuales también nos vinculamos en otros ámbitos y foros, tanto técnicos como de acompañamiento a procesos político ambientales”, precisó respecto a su vínculos con los actores involucrados en el actual debate. “A las instituciones que integran el Foro Agrario no las conozco”, aclaró.

 

Alejandro Brown, de Fundación ProYungas: “Post-pandemia, lo que se necesitará es más diálogo y menos confrontación, el país necesitará más producción sustentable y más protección del ambiente”

 

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Certificación FSC por Servicios Ambientales o Ecosistémicos

AF: ¿Qué opina del documento que difundió el Foro Agrario Soberano y Popular de Misiones respecto a los cuestionamientos  -y sus fundamentos-  de rechazo a la certificación FSC de Servicios Ecosistémicos otorgada a Arauco SA?

En primer lugar, y más allá de los planteos generales que realizan, lo considero extemporáneo dado que ARAUCO ha certificado FSC hace varios años y en un marco de consulta y participación bastante amplio, no sólo por el interés de la empresa, sino porque ese es un requisito ineludible de la certificación FSC, y que los auditores verifican con sumo celo.

La actual certificación de “Servicios Ambientales o Ecosistémicos” es nueva y se suma a la ya obtenida hace varios años. Por eso, considero fuera de tiempo los reclamos.

Además existe un mecanismo por parte del FSC para canalizar dichos reclamos que no se inician necesariamente por una denuncia pública y mediática.

Por las características temporales y los contenidos de la nota, me da la impresión de ser de carácter netamente política y que responde a intereses internos más que a resolver genuinos reclamos, pero no conozco a las instituciones firmantes para estar seguro de ello.

 

AF: ¿Qué visión tiene de la empresa forestal? La critica de los productores a la certificación, en el documento, tiene que ver con la relación comunidad-empresa en el territorio y sobre el rechazo a la actividad forestal también (pinos malos, plantaciones “malas”, industrias “malas”, desmonte de áreas de bosques nativos, contaminación, etc).

La actividad forestal per se es una actividad productiva, que genera abundante demanda de empleo y moviliza la economía donde está instalada. Por alguna razón, diría filosófica que no comprendo del todo, se le reclama a esta actividad cosas que a otras actividades productivas no.

Por ejemplo, se objeta que sean plantaciones con especies exóticas, cuando a nadie se le ocurre este argumento para criticar la producción de ganado, de caña de azúcar, de té, arroz o casi lo que sea, todas producciones basadas en especies exóticas.

Por otra parte y en Misiones, sólo el 25% del área productiva es forestal siendo el resto, yerba mate, té, tabaco, ganadería, etc. Finalmente la actividad forestal, incluso la derivada de plantaciones exóticas de rápido crecimiento, es el cambio de uso de la tierra más compatible con la conservación de la biodiversidad local.

Un tema que considero sumamente relevante en el caso de ARAUCO es que juntamente con la producción intensiva la empresa preserva una importante superficie de Selva Paranaense en muy buen estado, conformando en conjunto (plantaciones y selva) lo que nosotros denominamos un verdadero “Paisaje Productivo Protegido”, un espacio donde las actividades productivas pueden coexistir con la naturaleza y promoverse mutuamente.

 

AF: Y en ese contexto ¿qué reflexión hace sobre la certificación FSC en plantaciones forestales y en Servicios Ecosistémicos de Arauco? 

Como otras certificaciones de productos agropecuarios entiendo es un esfuerzo global para levantar la vara del desempeño ambiental, social y productivo de empresas interesadas en el comercio internacional y en demostrar la sustentabilidad de sus operaciones.

ARAUCO, como ya he mencionado, ha obtenido la Certificación FSC hace varios años y, en este caso, ha dado un paso más al certificar los Servicios Ecosistémicos en relación a la protección de dos especies emblemáticas, el tigre o  yaguareté en la Selva Misionera, y el ciervo de los pantanos en el Delta del Paraná. Es una contribución más que significativa al mantenimiento de estas especies en estos territorios, ambas en peligro crítico.

 

Diálogo forestal

AF: Desde el Foro Agrario cuestionaron al INTA y CONICET por haber respondido a la solicitud de la empresa para el proceso de certificación, abriendo un debate sobre hacia dónde deben orientarse los recursos públicos en las investigaciones. ¿Qué opina al respecto?

Fui por más de 20 años investigador del CONICET y también docente universitario (UNLP, UNT) y justamente mi distanciamiento del mundo académico obedeció a una búsqueda activa de vincular la información técnica y científica con la toma de decisiones tanto públicas como privadas.

En ese contexto, considero muy loable, necesario y esperable el vínculo activo de ambas instituciones con el mundo productivo empresarial, así como lo considero en otros órdenes de las actividades humanas y sus impactos. Que no haya estos vínculos y acciones comunes me parece un contrasentido y desvirtuaría completamente el rol de la ciencia y la técnica en el país.

No debemos olvidarnos que nuestros científicos también son servidores públicos, y en ese sentido deben colaborar con el desarrollo de nuestra sociedad en múltiples aspectos, con las garantías de independencia e idoneidad necesarias.

En este caso particular que nos convoca, es ridículo pensar que investigadores que han empeñado sus vidas académicas y personales al estudio y conservación de estas especies críticas, no buscarían formas activas de vincularse con quienes tienen la posibilidad y la responsabilidad de hacer la diferencia, en este caso en relación a la investigación y conservación de especies emblemáticas en peligro de extinción en nuestro país.

 

AF: Ante las posiciones expuestas: ¿cómo considera debiera encaminarse este debate que abarca aspectos sociales, políticos, económicos y ambientales? 

En el contexto actual de la pandemia es por un lado difícil imaginarse como deberán ser las cosas en el futuro próximo. Pero paradójicamente esta situación global nos está dejando más que claro que necesitamos más y mejor investigación de campo en ambientes naturales y estudiar como esa información se vincula con lo que estamos demandando de la naturaleza.

Hoy más que nunca ejemplos como éste deben replicarse por todo el país. Necesitamos más diálogo y menos confrontación, necesitamos más producción y más protección del ambiente. Lo importante es que ambas cuestiones son las dos caras de lo mismo, que no es otro que el desarrollo sustentable.

 

 

 

 

Por Patricia Escobar

@argentinaforest

 

P.E.--

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