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Con colchones húmedos y a la intemperie: así pasaron la noche los argentinos varados en el puente internacional Tancredo Neves

Un grupo de alrededor 17 personas tuvo que dormir en la mitad del cruce internacional, que une a Puerto Iguazú con Foz do Iguazú, bajo una carpa improvisada y con el baño más cerca a más de dos kilómetros. No pueden ingresar a la Argentina ni tampoco retornar a Brasil.

 

“Fue la noche más larga de nuestras vidas”. Con esa única certeza se despertaron los ciudadanos argentinos varados en el Puente Internacional Tancredo Neves y cuyos futuros reina la incertidumbre y el temor.

 

Tal como lo anticipó Misiones Online, alrededor de 17 turistas tuvieron que dormir en la mitad del cruce que cruza el río Iguazú y que une a las ciudades de Puerto Iguazú, Misiones, con su homónima brasileña de Foz. Por un “limbo jurídico” (así lo definieron) quedaron varados cuando intentaron volver a sus provincias. Por los cierre de fronteras, no pueden cruzar a la Argentina, ni tampoco retornar a Brasil.

 

En diálogo con Misiones Online, Anabel, una ciudadana de Corrientes que viajó a Miami, Estados Unidos, antes de febrero y que ahora se encuentra dentro de los “atrapados”, señaló que durmieron a la intemperie, bajo una carpa sanitaria improvisada y con en colchones que, según creen ellos, les fueron entregados por iniciativa propia se los entregó la Gendarmería argentina. “Estaba húmedos porque llovió un poco acá ayer por la tarde”, detalló.

Anabel indicó que desde que amaneció nadie se acercó a hablar con ellos y explicó alguna de las necesidades por las que están pasando: “El baño más cerca lo tenemos a 2 kilómetros y medio en la aduana de Foz”.

 

El caso

 

El domingo a la mañana un grupo de argentinos llegó a Foz do Iguazú provenientes de Miami, Los Ángeles (EEUU) y de otras ciudades brasileñas y decidieron intentar cruzar el puente hacia Puerto Iguazú, pese a que las autoridades de Brasil le habían advertido que la frontera estaba cerrada hasta el 31 de marzo y que si marcaban la salida del país no se les iba permitir regresar.

 

 

“Nos arriesgamos porque no nos quedaba otra. Ya gastamos casi todo nuestro dinero para llegar a Foz”, señaló Anabel quien tenía planeado volver por Asunción, Paraguay y tuvo que cambiar sus planes a partir de las restricciones que tomaron los gobiernos para evitar la propagación del nuevo coronavirus

 

Al llegar a la mitad de la pasarela, los 17 argentinos se encontraron con vallas que colocaron la Policía de Misiones y la Gendarmería nacional durante la mañana del domingo, para hacer cumplir el decreto de Alberto Fernández de cerrar las fronteras. El grupo decidió quedarse en ese lugar hasta obtener una respuesta. La policía brasileña les alcanzó agua y la Fuerza albiceleste instaló una carpa para que los viajeros varados se protejan del sol.

 

Luego de algunas horas, las autoridades de Brasil y Argentina llevaron a los 17 turistas a la aduana brasileña, donde se realizaron negociaciones para determinar su futuro.

 

Las conversaciones no llegaron a un buen puerto y a la mayoría de los argentinos los hicieron volver a la mitad del puente a pasar la noche.

 

“En Brasil nos patearon”, sentenció ayer Anabel, quien ahora espera junto a sus compañeros que les brinden una autorización las autoridades brasileñas para que los dejen ingresar  y hospedarse en un hotel en Foz. O una medida excepcional del Gobierno argentino para que puedan llegar a Puerto Iguazú y desde ahí retornar a sus respectivos hogares para cumplir la cuarentena.

LD

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