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Día Internacional del Chocolate 2020: ¿cómo controlar los impulsos en contexto de pandemia?

Cada 13 de septiembre se celebra en todo el mundo el Día Internacional del Chocolate, una conmemoración que se remonta a los años noventa.

 

El 13 de septiembre se le rinde homenaje a uno de los manjares más sabrosos que ha dado la naturaleza, por supuesto que hablamos del Día Internacional del Chocolate.

 

Una festividad que surgió en Francia en el año 1995, como homenaje al escritor británico Roald Dahl, autor de la magnífica y deliciosa historia Charlie y la Fábrica de Chocolate.

 

Charlie y la fábrica de chocolate
Charlie y la Fábrica de Chocolate, Roald Dahl

 

Pero esta fecha también contó con el apoyo de los Estados Unidos, y todo por una casualidad de lo más cremosa, dado que ese mismo día también nació Milton S. Hershey, el fundador y dueño de la Compañía de Chocolates Hershey.

 

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Milton S. Hershey

 

La historia del chocolate es la historia del cacao americano

 

El chocolate procede del árbol del cacao, más propiamente de su semilla. Este árbol era bastante común en los países tropicales de América, como México, Colombia, Costa Rica y Venezuela, siendo este último país el que posee el tipo de cacao más sabroso del mundo.

 

Durante la época precolombina, cuando existían civilizaciones como los Mayas, Incas y Aztecas, la semilla de cacao era considerada moneda de cambio, su sabor y versatilidad eran tan codiciadas, que muchos artesanos, cazadores y poblados agrícolas, vendían sus productos a cambio de ella.

 

Es más, cuando los colonizadores españoles llegaron al nuevo mundo, uno de los sabores que más llamó su atención y gustó fue el de la semilla de cacao. Sin embargo, faltaría todavía algún tiempo para descubrir el chocolate que hoy en día conocemos.

 

Theobroma: Biología de la planta de Cacao
Árbol de cacao

 

En países como Venezuela, la bebida de cacao era el alimento común de los esclavos indígenas y negros, durante el periodo de la colonia. No obstante, la forma en la que se tomaba se parecía mucho al proceso de preparar café, ya que se tomaba el polvo de la semilla de cacao seca y molida, se dejaba diluir en agua y reposar, para luego ser ingerida a lo largo del día.

 

Hasta que un buen día los negros zambos (tal y como se denominaba a los nacidos de una persona «negro» con una persona india americana), se le ocurrió mezclar el polvo con leche y de allí surgió el sabrosísimo chocolate caliente o chocolatada que se popularizó por todo el mundo.

 

Mercancía de contrabando

A pesar de que hoy en día no existe ningún país del mundo donde no se coma chocolate, lo cierto es que, durante el siglo XIX, las semillas de cacao y el propio chocolate ya procesado se consideraba mercancía de lujo, razón por la cual en muchas regiones solo se consumía gracias a los contrabandistas.

 

Por aquellos años, la armada española tuvo que enfrentarse en medio del mar embravecido a piratas, contrabandistas e incluso, a mercaderes que preferían correr ellos mismos el riesgo del viaje que utilizar las naves españolas que terminaban llevándose un buen porcentaje de comisión por las ventas.

 

La selección del cacao en la elaboración del chocolate - 2000Agro Revista Industrial del Campo
Granos de cacao

 

El hambre emocional y el contexto pandemia

 

El chocolate es uno de los dulces más consumidos y Argentina es el país que más lo consume en América Latina con casi tres kilos al año promedio.

 

«Su ingesta se realiza meramente por placer y no por hambre real. En algunos casos, porque nos da felicidad, en otros para evadir problemas, emociones o pensamientos: lo que conocemos como ‘hambre emocional‘», dijo a la agencia Télam, Agustina Murcho, licenciada en Nutrición.

 

Murcho agregó: «Las emociones se vuelven protagonistas en estos días. Tenemos que aceptar aquello que nos pasa y tratar de no volcarlo y traducirlo en comida. Calmarnos con cosas que nos hagan bien, porque de lo contrario le estaremos enseñando al cerebro a comer cada vez que hay una emoción que nos perturba, poniendo comida en la boca cuando el cuerpo no la necesita. Esto, sin duda, podría llevarnos a un atracón. Es por eso que su consumo debe ser moderado eligiendo un chocolate con mayor porcentaje de cacao».

 

Estando en casa y en un contexto estresante, el hambre emocional suele ser más recurrente. En estos casos y ante la necesidad de ingerir un chocolate o un alimento similar los consejos de Murcho son:

 

  • No te prives de aquello que te genera placer. Esto, muchas veces, nos causa angustia. Ocurre muchas veces cuando la persona quiere comer sano y se angustia cuando ingiere otro tipo de alimento.

 

  • Tratar de calmar la emoción haciendo algo que nos despeje, que no sea comiendo.

 

  • Lo recomendable es lograr un hábito de comida sana y evitar realizar dietas que pueden devenir en trastornos alimenticios, sin la necesidad de eliminar ningún alimento de nuestra vida.

 

 

 

 

 

Fuente: diainternacionalde.com / lanacion.com.ar

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