Comienzan los preparativos para la cumbre sobre Garabí

Los técnicos evalúan las opciones que negociarían los presidentes durante el encuentro. Hay mucho lobby brasileño para que la obra se construya en el menor tiempo posible. Dudas por el impacto. En febrero se reunirán Cristina y Lula La crisis energética brasileña sería el disparador para que el presidente Lula Da Silva presione lo necesario y consiga el compromiso de Cristina Fernández para construir la represa de Garabí ubicada en el río Uruguay en una zona compartida entre Misiones, Corrientes y Brasil.

La cumbre entre los dos presidentes para tratar el tema será en la segunda quincena del mes entrante.

Mientras tanto, los técnicos de ambas naciones trabajan en la fase técnica. No se descarta que los ministerios relacionados con el tema se reúnan antes que lo hagan los presidentes.

No bien comenzó el año, los funcionarios brasileños comenzaron a trabajar en el tema energético y planificaron salidas para compensar la falta de generación en las represas hidráulicas.

Entre las obras importantes que mencionan está Garabí. Si fuera por Brasil ya se estaría armando los pliegos de licitación, pero en Argentina los tiempos políticos son otros muy distintos.

Antes de construir la represa deberá sortear el obstáculo más importante: los ciudadanos que están preocupados por el impacto ambiental que provocaría más daños que los ingresos que se conseguirían con las regalías.

Los intendentes argentinos que se reunieron hace pocos días en Misiones para apoyar la obra energética que significará el crecimiento de la región.

En esa reunión se habló de un nuevo proyecto que divide en dos el plan original propuesto en la década del 70.

La propuesta moderna contempla dos nuevos embalses en lugar de uno que hubiera abarcado más de 81.000 hectáreas.

En el nuevo diseño, las presas son de alta eficiencia en términos de potencia instalada por superficie inundada y, además, tienen propósitos múltiples (suministro de agua potable y para riego, turismo y recreación, navegación, entre otros)

En la visión actual construirán la central Santa María y la central Garabí lo que se correspondería con la concepción del aprovechamiento del río Uruguay.

(La República de Corrientes)

Santa María, a cota 94 metros con 800 MW de Potencia Instalada (PI) y 3.800 GWh/año de Energía Media Anual (EMA), estará ubicada a la altura de la población de Santa María. Aproximadamente a 50 Km aguas abajo se ubicará el segundo cierre, a cota 74 metros, con 800 MW de potencia Instalada y 3.800 GWh/año de EMA, localizado a 7 km de la población de Garruchos.

Por el momento todo son proyectos y aún no hay nada definitivo. En el caso que ambos países se pongan de acuerdo y llamen a licitación para elaborar el proyecto ejecutivo las autoridades tendrán que preparar el plebiscito.

Corpus, un proyecto similar, que se construiría en el Paraná en territorio misionero y paraguayo ya tiene un no rotundo de los vecinos que se opusieron en la década del 90 tras conocer los defectos de Yacyretá.

Las necesidades de ambas orillas del río Uruguay motivarían cambios estructurales que hasta se impondrían sobre los detractores, pero se necesita algo más que la voluntad política.

Tras conseguir la aprobación de los ciudadanos, un paso muy difícil, vendrá el tiempo de buscar una financiación externa para construir la colosal obra.

Se sabe que hay muchos interesados y no sería una tarea complicada lograr la aprobación de los proyectos por parte de los organismos multilaterales. La energía siempre da réditos importantes para toda la economía regional.



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