Un mal entorno familiar puede empujar al adolescente a la bulimia o la anorexia

Un estudio reveló que alrededor del 15 por ciento de los adolescentes argentinos comete graves trastornos en su alimentación. En la provincia no existen registros de casos

Multidisciplinario. Deben se tratados por psicólogos, médicos, nutricionistas, etc.

Multidisciplinario. Deben se tratados por psicólogos, médicos, nutricionistas, etc.

[su_note note_color=»#cdcdcd»]Estos trastornos alimenticios afectan en un 90% a mujeres a partir de los 12 años[/su_note]Las conductas de personas cercanas o la invasión publicitaria son algunos de los factores que pueden facilitar la aparición de la bulimia y la anorexia en mujeres, en un 90 por ciento, a partir de los 12 años. Si bien es un tema que ha tomado auge en los últimos días, no existen registros de casos a nivel provincial.

Desde la Asociación de Nutricionistas, Leticia Hoosly comentó que «lo primero que hay que entender es que se trata de un tema que debe tratarse en forma multidisciplinaria, que básicamente es un problema que necesita de la atención estricta de los profesionales».

La psicóloga Natalia Falcón explicó que «la bulimia es la ingesta excesiva de alimentos que después se intentan compensar con conductas anómalas como vómitos, abuso de laxantes y diuréticos, o dietas restrictivas intermitentes lo que se acaba convirtiendo en una costumbre que modifica la conducta de la persona enferma».

Aseguró que la bulimia nerviosa está ligada al sexo femenino: un 90-95 por ciento de las personas afectadas son mujeres y la edad de aparición suele estar entre los 18 u 20 años, y muchos casos provienen de una anorexia mal cuidada. «Es una enfermedad mental, ya que el temor a engordar y la falta de autocontrol sobre la alimentación, hace que los sentimientos y pensamientos determinen un estado anímico y mental que acaba en procesos depresivos», añadió Falcón.

En cuanto a la anorexia, la psicóloga remarcó que «las personas que tienen este trastorno se niegan a mantener su cuerpo con un peso situado dentro de los límites de la normalidad, tienen mucho miedo de aumentar peso o de llegar a ser obesas y están exageradamente preocupadas por su figura. Además, la valoración que hacen de sí mismas como personas viene determinada por la opinión sobre su cuerpo».

Subrayó que la anorexia nerviosa está vinculada al sexo femenino de manera rotunda: 90-95 por ciento de las personas afectadas son mujeres y la edad suele estar entre los 12 y los 25 años, y es más frecuente entre los 12 y los 17.

La Organización Mundial de la Salud ha clasificado la anorexia y la bulimia como trastornos mentales y de comportamiento.

La psicóloga Natalia Falcón señaló que «es totalmente incorrecto afirmar que las familias son la causa de un trastorno alimenticio». No obstante, dijo que determinadas características familiares, junto con factores individuales de la persona enferma y factores sociales pueden predisponer a una persona a sufrir este tipo de trastorno.

Hay factores familiares de predisposición como el clima tenso, agresivo, distante, poco afectuoso, sobreprotector; la preocupación excesiva por el peso y las dietas en el padre o la madre; la obesidad de algún miembro de la familia.

Asimismo, la psicóloga dijo que para el tratamiento de estas enfermedades es indispensable contar con la colaboración de la familia.
Los factores individuales que llevan a las patologías son: problemas para ser autónomo, miedo a madurar, déficit en la autoestima, perfeccionismo y autocontrol.

Contradicciones

Se trata de un «trastorno de la conducta alimentaria, que tiene una base psicológica sumamente importante que está propiciada además por todo el contexto del que tanto se habla de los modelos estéticos que se promueven. Por un lado el modelo estético que se promueve está absolutamente orientado hacia la extrema delgadez, pero por otro lado el consumo alimentario que se promueve te lleva justamente a lo opuesto», remarcó Hoosly.

Advirtió que la promoción en estos casos tiene que ver con las pautas de la industria alimentaria. «Siempre la dimensión de la propaganda es mucho más fuerte, mucho más poderosa y tiene muchísimo más recursos económicos, y sobre todo efecto subliminal más profundo, que lo que implica una alimentación sana. Esto es como contradictorio. Porque lo que muestro es que lo lindo es que estés súper flaco y esquelético, y por el otro lado, lo que te hago comer te lleva justamente a lo contrario, es como un mensaje esquizofrénico», señaló la nutricionista. «Encima -prosiguió- los chicos que están en esa etapa, la adolescencia que es todo un tema con características particulares de la edad, que tienen una alta exposición a todo esto y terminan en riesgo de desarrollar estas conductas como trastornos de la conducta alimentaria, como son la bulimia y la anorexia».
Indicó que para abordar esta temática lo primero es la educación alimentaria, «mensajes positivos de todo tipo, y por otro lado acciones concretas desde el punto de vista del Estado para revertir concretamente estas cuestiones. Por ejemplo un marco normativo como el que surgió en España, que las modelos en la pasarela le toman el índice de masa corporal, lo que es un avance en este sentido. Otro tema es ver que ya hay talles de todo tipo cuando vas y te probás la ropa», comentó.

Prevención

A la hora de hablar de los trastornos de comportamiento alimenticio hay que tener en cuenta que se está frente a enfermedades psicológicas y por lo tanto, no se dispone de una «vacuna» física que inmunice a los jóvenes; no obstante, sí se les puedes enseñar a crear sus propios «anticuerpos» psicológicos.

Los estudios clínicos han demostrado que existen factores que pueden hacer más resistentes a las personas de cara a padecer un trastorno de comportamiento alimenticio, llamados también factores de protección: autoestima, habilidades sociales, sentido crítico, buena imagen corporal. Estos aspectos deberían trabajarse con el asesoramiento de especialistas desde las escuelas, centros deportivos y demás instituciones que reúna a los jóvenes a manera de prevención.

Datos alarmantes

Alrededor del 15 % de los adolescentes comete graves trastornos en su alimentación que los llevan a padecer cuadros de bulimia o anorexia, reveló una encuesta hecha por especialistas de un centro dedicado a combatir esas dos enfermedades.
El sondeo fue realizado por el Centro de Bulimia y Anorexia (BACE) y señaló que entre el 12 y 15 % de los adolescentes, padece bulimia o anorexia.
La encuesta puntualizó que el 90 % de los afectados son mujeres y el 10 % son varones, y en ella también se advierte que el porcentaje obtenido entre los hombres está aumentando en los últimos años.
Se destacó que el 70 % de las adolescentes de entre 13 y 14 años llegan a sufrir serios trastornos alimenticios porque quieren estar más delgadas.
En tanto, señalan que el 10 % de los encuestados indicó que simplemente tiene actitudes desordenadas al comer. La medición explicó que de cada 100 pacientes de BACE, 69 padecen bulimia y 31 anorexia.
También destacó que la bulimia es con frecuencia diagnosticada después de los 18 años y que en los últimos años, se incrementó a un ritmo más rápido que la anorexia.
La característica principal de la bulimia es la ingestión de grandes cantidades de alimentos durante un corto período de tiempo. En tanto, la anorexia se caracteriza por la distorsión de la imagen corporal ante el miedo a engordar, con gran pérdida de peso.



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