Forestales expectantes al cupo de uso de la madera en los planes de viviendas del gobierno nacional

Extraoficialmente se habla de 10.000 unidades, poco menos del 10% del total de 120.000 que contempla el Plan Nacional de Vivienda hasta 2019. Antes de definir el cupo el Ejecutivo quiere saber cuál es el potencial productivo del sector forestal y la industria maderera local, señala un informe de Clarín que expone las medidas que analiza el gobierno nacional para impulsar la industria de la madera argentina.

 

“El impulso a las viviendas en madera es una gran oportunidad”, destacó Cristian Gruber en el diario Clarín el presidente de la Asociación Maderera, Aserraderos y Afines del Alto Paraná (Amayadap) y agregó que “el mercado está deprimido, hay sobreoferta de materia prima y se ha esfumado la rentabilidad”.

 

En tanto Pablo Güiraldes, director nacional de Desarrollo Urbano, sostuvo en el informe del medio nacional que “el objetivo es que el sector forestal y toda la industria participe del crecimiento de la construcción y que la madera sea un actor importante”. Ya circula un borrador de acuerdo sectorial, fijando compromisos para cada parte, que se firmaría a mediados de agosto.

 

El cupo en danza

 

El punto central del acuerdo es el cupo de casas de madera que se construirán con fondos públicos. Si bien aún no hay precisiones, extraoficialmente se habla de 10.000 unidades, poco menos del 10% del total de 120.000 que contempla el Plan Nacional de Vivienda hasta 2019. Antes de definir el cupo el Ejecutivo quiere saber cuál es el potencial productivo del sector forestal y la industria maderera local, indican en el informe publicado el fin de semana en Clarín.

 

“El cupo para casas construidas en madera es muy importante para el sector, tiene un efecto multiplicador a nivel regional y para la industria compensa la caída del mercado interno”, asegura Pedro Reyna, secretario general de la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA). Según la entidad, la producción maderera cayó 10,2% en 2016, pero comenzó a recuperarse en el primer trimestre del año.

 

El consultor Daniel Maradei asegura que el país tiene “una altísima eficiencia en tierras y la industria tiene materia prima disponible”. La cuestión es la escala de la industria local, que le quita competitividad. Mientras un aserradero promedio en Canadá produce 90.000 toneladas mensuales, en Argentina llega a 10.000 toneladas.

 

Desde ASORA, entidad que agrupa a fabricantes de máquinas para el sector, su titular Osvaldo Kovalchuk señala que “el compromiso del Estado con la construcción en madera, mueve toda la cadena” y admite que “se está pidiendo tomar la decisión y empezar”. Al respecto, destaca la disponibilidad de líneas de crédito para comprar equipos de 16 bancos públicos y privados, con tasas subsidiadas del 4% al 6% para pymes (quedan entre 13% y 16%).

 

 

PE



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