AdolfoSafran

Frente a los cambios de paradigmas

Escribe: Adolfo Safrán, Ministro de Hacienda y Finanzas de Misiones

 

Concluyendo el primer año de Gobierno, tanto de la Gestión Provincial como Nacional, no puedo mencionar las particularidades de la economía misionera sustrayéndola de lo que fue el devenir de la economía a nivel del país, y las políticas macroeconómicas que se han aplicado en este año.

Si tuviera que resumir en pocas palabras a la gestión económica del Gobierno Nacional diría que se ha planteado un CAMBIO DE PARADIGMA. Este Cambio de Paradigma implica promover el funcionamiento de los mercados sin regulaciones, lo cual incluye mayor apertura económica hacia el resto del mundo, menor presencia del Estado y el regreso al endeudamiento.

La menor intervención estatal se aduce a la ineficiencia del Gasto del Estado y a la mayor presión impositiva que distorsiona el funcionamiento de los mercados, propio de las corrientes neoclásicas del pensamiento económico, y de la escuela monetarista de Milton Friedman.

El endeudamiento significó buscar acreedores por fuera del Estado, emisión de Letras, Bonos y colocaciones tanto en el mercado interno como externo, en vez de seguir financiándose con el Anses, el Banco Central y el Banco de la Nación Argentina (aunque sin dejar de recurrir a estas instituciones en su totalidad).

Es decir, se reemplazó intra deuda pública por deuda pública hacia terceras personas. Es como si una persona cancelara la deuda que tiene con su padre, recurriendo a un préstamo bancario…

También es cierto, que este Cambio de Paradigma se enfrentó a dilemas internos que exigieron pragmatismo a la gestión y en algunos casos obligó a reformular estos paradigmas, tal es el caso de la apertura de las importaciones, que ante la reacción de los industriales internos se reimplantaron las licencias no automáticas para determinados sectores para evitar el aluvión de productos importados y el cierre de fábricas en el país.

Desde el Gobierno Provincial de la Renovación planteamos diferencias con los criterios relativos a la menor presencia del Estado y al endeudamiento. Entendemos que el Estado no puede estar ausente en temas de interés general como el fortalecimiento de la salud pública, la educación y las políticas de desarrollo de la economía. Si el Estado no resuelve estos problemas, el mercado tampoco lo hará de manera eficiente, privando a la economía misionera de la potencialidad de su crecimiento y de la atención de los principales problemas que aquejan a los misioneros.

El endeudamiento no es aconsejable si se utiliza para financiar gastos corrientes (sueldos, y funcionamiento del Estado), y el destinado para obras debe ser adecuadamente evaluado en la relación costo-beneficio antes de ser aprobado. Es similar a que una empresa se endeude para pagar los sueldos, o una familia se endeude con la tarjeta de crédito por las compras en los supermercados… no es una situación sostenible en el tiempo.

Desde la Renovación, se ha hecho un culto del DESENDEUDAMIENTO, tal vez por la pésima experiencia de los años ´90, período que se sobreendeudó al Estado Nacional y Estados Provinciales, y llegado los vencimientos de los servicios de deuda, los Gobiernos vieron afectadas sus posibilidades de cumplir con políticas de Estado de primera necesidad.

En materia económica, registramos tres tipos de perturbaciones que complicaron el inicio del primer semestre: i) el aumento imprevisto en la cotización del dólar estadounidense en el mes de febrero/16, luego de una tranquila salida del llamado “cepo cambiario” la divisa se despertó ese mes llegando a cotizar hasta $15,80 para luego volver a bajar a valores cercanos a $14, pero que generó mayores expectativas inflacionarias, ii) el posterior encarecimiento del crédito a través de la suba de la tasa de interés de referencia del BCRA con el fin de contener al dólar, llegando al inusitado número de 40% anual de tasa de interés, con consecuencias negativas en la actividad real por su impacto en el consumo y la inversión, y iii) las incertidumbres generadas por los aumentos tarifarios en la energía eléctrica y el gas, con amparos judiciales de por medio, rectificación de medidas y convocatorias a audiencias públicas para tal fin.

 

De esta manera, el 2017 transcurrió con una caída del Tipo de Cambio Real, lo que significó importante pérdida de competitividad de las empresas argentinas; reducción del Gasto Público para reducir el déficit fiscal, a pesar de ello el déficit a octubre 2016 ascendió a $286.023 Millones lo que representó $116.836 Millones más que mismo período del año 2015; caída en la recaudación por la menor actividad económica y por la modificación del impuesto a las ganancias en el mes de febrero 2016 y el reintegro del IVA a la canasta básica de jubilados y sectores sociales, y una tasa de inflación (alrededor de 40%) superior a la estimada por el ministerio de hacienda de la Nación hacia principios del año (25%). Desde el Gobierno Provincial se buscó priorizar la creación y contención de los puestos de trabajo en una macroeconomía que precisamente no fue en esta dirección.

 

Según los indicadores a lo largo del año se perdieron en el país cerca de 90.000 puestos de trabajo, registrándose una leve recuperación en el último mes de noviembre.

En ese sentido, se implementaron medidas inéditas en la provincia como lo fueron el subsidio provincial a la tarifa eléctrica que aplica la Distribuidora provincial EMSA y las nueve cooperativas eléctricas a fin de mitigar el impacto del aumento tarifario sobre el sector productivo y comercial que con seguridad iba a generar gran pérdida de puestos de trabajo ante la dificultad de las empresas de sostener este importante aumento de sus costos.

También, el lanzamiento del Programa AHORA MISIONES constituyó otra herramienta no convencional para paliar los efectos negativos de la falta de competitividad de las empresas misioneras. A esto se suman las importantes actividades destinadas a la promoción del turismo (vgr. Las Rutas Jesuíticas), los créditos otorgados por el Consejo Federal de Inversiones, la asistencia crediticia a los secaderos de yerba mate con garantía del IFAI para asegurar la cosecha de este producto, la asistencia al sector tabacalero adelantando fondos con recursos provinciales destinados a las familias productoras, la puesta en marcha del flamante Ministerio de Industria con importantes actividades como la reactivación del Puerto de Posadas, la compra de 30 máquinas viales para la Dirección Provincial de Vialidad, entre otras tantas actividades.

El lanzamiento de la Caja de Fomento y Créditos, como instrumento para apalancar las posibilidades de los emprendedores de Misiones, constituirá todo un desafío para el año que viene con esta iniciativa del Gobernador Hugo Passalacqua. Hay señales que indican una posible leve reactivación de la economía argentina para los próximos meses: la apreciación que tendrá la divisa norteamericana con la nueva gestión de Donald Trump que buscará atraer capitales a su país, la baja en la tasa de interés que ha venido registrando el Banco Central de la República Argentina que podrá mejorar la demanda del Consumo y la Inversión Privados y una mejor predisposición del Gobierno Nacional de preocuparse por los temas de la economía real y los puestos de trabajo que se observa desde noviembre a esta parte. También hay incógnitas, y de relevancia para la economía de nuestro país, por ejemplo la demorada reactivación de la economía brasileña, consecuencia de su profunda crisis política.



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