Tranquilidad para los hinchas de River, Rodolfo D’Onofrio aseguró que «Gallardo va a continuar en River»

Tranquilidad para los hinchas de River, Rodolfo D’Onofrio aseguró que «Gallardo va a continuar en River»

El presidente Millonario terminó con la incertidumbre de los fanáticos, tras la obtención de la Copa Libertadores. Qué dijo sobre Angelici.

Un vínculo que no se desgasta. Gallardo y D’Onofrio cada cual en su función llevaron a River a lo más alto.»Gallardo se consagró definitivamente como el mejor de la historia de River». Las palabras son de Rodolfo D’Onofrio, el presidente de la entidad de Núñez y uno de los principales responsables de la llegada del Muñeco como entrenador del club. El hombre fuerte de la dirigencia disfruta hoy de las mieles del éxito y se anima a asegurar que el DT «va a continuar», ante la incertidumbre de los hinchas.

En diálogo con radio La Red, el presidente de River indicó que la mayor virtud de Gallardo, además de la planificación de los partidos, es el manejo de grupo y su capacidad de liderazgo: «Gallardo no solo sabe de fútbol, sabe formar excelentes grupos humanos». En ese sentido recalcó que todos los exRiver, que fueron campeones en 2015, estuvieron en el Bernabéu, demostrando la calidad humana que siempre hubo en el plantel.

Por otro lado, D’Onofrio expresó su «alegría inmensa» por obtener una nueva Copa Libertadores, pero instó al hincha a que «festeje con cuidado» y que «respete al rival». Además, y pese al campeonato, volvió a manifestar su bronca por el cambio de sede de la final: «Nunca más debe jugarse la Copa Libertadores fuera de la Argentina. Hay que tener prudencia porque le robaron la fiesta a mucha gente», resaltó.

En medio de los festejos, el mandamás riverplatense mantuvo la calma y envió un mensaje para los hinchas millonarios: «Festejen con cuidado, ganamos pero la vida sigue. Respetemos al rival. Que Buenos Aires sea una fiesta pero con respeto», pidió.

 

 

Un mensaje a Angelici

La relación institucional entre River y Boca está en su punto más álgido. La guerra en los escritorios de la Conmebol tras el ataque de los hinchas de River al micro de Boca dejó una herida díficil de cicatrizar entre los presidentes. «Me imagino el dolor que puede sentir Daniel Angelici, hay que respetar al otro hincha», indicó D’Onofrio tras la victoria del millonario por 3 a 1 en Madrid.

El pope de River Plate contó que su par de Boca Juniors no asistió al palco de los presidentes en el Santiago Bernabéu, pero que luego se saludaron: «Esto es un juego», relativizó la importancia del logro deportivo.

«Sabíamos que uno iba a estar muy contento y el otro muy triste. Yo no soy rencoroso y le desee lo mejor, porque tenemos que trabajar juntos porque fue una verguenza haber jugado en Madrid», agregó.

 

Un ganador

Gallardo llegó a River con una mano adelante y otra atrás en 2014. En silencio y volando bajito. Cuatro años más tarde, mantuvo la mano de adelante en ese lugar, pero convertido en Napoléon y su famosa pose. Justamente, el apodo que el hincha del Millonario le puso a su DT en este proceso que tuvo muchísimos festejos y títulos, y que en Madrid llega a su pico más alto con la obtención de la Copa Libertadores nada menos que ante Boca. Son 9 títulos en sus cuatro años como entrenador del club.

El 30 de mayo de 2014 debería ser una fecha recordada por muchos hinchas del Millonario. Ese es el día que el Muñeco fue confirmado como entrenador en lugar de Ramón Díaz, otro peso pesado en el banco de la Banda, quien además se iba siendo campeón. La experiencia del nuevo elegido era poca al frente de equipos. Se había retirado del fútbol en 2011 en Nacional de Montevideo y a los días ya era el director técnico de sus excompañeros. No mucho más.

Pero Gallardo tardó poco en ganarse la confianza y el corazón de los riverplatenses desde su nueva función. Es que seis meses después de asumir logró su primer título: la Copa Sudamericana. Con un equipo que jugaba muy bien, River volvía a los planos internacionales tras sufrir el descenso y parecía que todo quedaba atrás. Además, con el condimento extra de eliminar a Boca en semifinales, con el recordado gol de Leonardo Pisculichi y el penal que Marcelo Barovero le atajó a Emmanuel Gigliotti.

Un poquito más tarde, daba otra vuelta al vencer a San Lorenzo -ganador de la Copa Libertadores- en la Recopa Sudamericana. El idilio recién comenzaba…

Después de clasificarse de manera agónica a octavos de final, el ordenamiento determinó que otra vez el Millonario tuviera que eliminarse con el Xeneize, esta vez en la Libertadores 2015. Pero el bochornoso episodio del gas pimienta no dejó disfrutar al mundo del fútbol de un nuevo Superclásico internacional.

Con la clasificación a cuartos, River se hizo fuerte desde ahí, Gallardo le cambió la cabeza al plantel y terminó obteniendo la tercera Libertadores de la historia del club y su primera como DT Millonario. Los hinchas ya pedían la estatua de Marcelo.

La Suruga Bank 2015 y otra Recopa Sudamericana (2016) adornan las vitrinas del museo en Núñez y le dan más brillo al ciclo Gallardo, junto con dos Copas Argentinas (2016 y 2017) y la Supercopa Argentina 2018, que otra vez sirvió para clavarle un puñal a Boca, ganándole 2-0 en Mendoza.

Pero faltaba la frutilla del postre. El acto cumbre. La obra máxima. Pese a conseguirlo en una tierra extraña para este tipo de partidos, obligados por la vergüenza Monumental. Esta nueva Libertadores lograda en Madrid por 3 a 1, otra vez frente al clásico rival y sumando el cuarto triunfo copero mano a mano, agiganta la leyenda del Muñeco y enamora definitivamente a los hinchas.

Con seis títulos internacionales y tres locales, nadie puede discutir a Gallardo como entrenador. No sólo para la historia de River sino en el contexto completo del fútbol argentino.

Por si fuera poco, con estas nueve vueltas Napoleón alcanzó a Ramón como los entrenadores más campeones en el Millonario, aunque la valía de los títulos de Marcelo supera largamente a los del riojano.

 

Fuente: TN

 

EB

 

 



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