González fue detenido en Porto Alegre, Brasil, donde vivía hace una década.

El asesino de Rodolfo Walsh que anduvo impune por Posadas

A Roberto Oscar González lo conocían en la ESMA como “Fede” o “Gonzalito”. Estaba prófugo desde 2006. Interpol lo detuvo en Porto Alegre, donde vivía cómodo hace varios años cerca de la playa. Está acusado de formar parte del grupo de tareas 3.3.2 que asesinó al periodista Rodolfo Walsh el 25 de marzo de 1977.
En la Esma tuvo un rol protagónico en torturas y vejámenes a quienes estuvieron allí secuestrados. Rodeado de impunidad, un año después del asesinato de Walsh, vino a Misiones a acompañar a un detenido para que conozca a su hija recién nacida. Fue el testimonio de ese padre el que permitió identificarlo como un miembro del grupo de tareas de la Esma. Se trata del sobreviviente Lisandro Raúl Cubas, quien compartió encierro con Ana María Rubel, una mujer que estaba embarazada de dos meses cuando fue secuestrada.
En la Esma nació en junio de 1977 Jorge Castro Rubel, un bebé prematuro y de poco peso. Sus dos primeros días de vida los pasó en una incubadora, hasta que una persona lo separó de su madre y lo llevó al Hospital de Niños de la Capital Federal (ex Casa Cuna). Jorge se enteró de su historia en diciembre pasado: es el nieto recuperado 116. El encargado de trasladar el bebé fue Roberto Oscar González, subcomisario de la Policía Federal.

Cubas tiene dos hermanos desaparecidos.

Cubas tiene dos hermanos desaparecidos.

El testimonio de Cubas, quien estuvo más de dos años secuestrado y tiene dos hermanos desaparecidos, fue clave para la identificación del presunto asesino de Walsh. En enero de 2012, desde Venezuela y por videoconferencia, Cubas detalló ante el Tribunal Oral Federal 6 sus contactos con mujeres que dieron a luz en la ESMA.
Cubas dialogó con Ana Rubel en enero de 1977 en el sótano del casino de oficiales. “Pensaba que iba a perder al bebé por la tortura. El encargado de aplicarle torturas era un oficial de apellido Fernández, de unos 25 o 40 años, y bigote tupido”, recordó. En junio supo que había dado a luz.
“El oficial González, de la Policía Federal, me confesó que estuvo a cargo de llevar al niño de esta compañera secuestrada, porque nació cianótico”, –apuntó Cubas, y agregó: “A ese niño nunca lo vi dentro de la ESMA. Y a Ana, unos días después ya no la vi más”.
Cubas dijo que habló varias veces con el subcomisario. “Incluso hizo un viaje a Misiones a conocer a mi hija dos años después de su nacimiento”, agregó.
Cubas estaba en pareja con otra joven militante peronista cuando fue detenido y su hija, hoy una médica que trabaja en Buenos Aires, nació en Posadas. Su padre vino a conocerla, pero cuando fue liberado, se exilió en Venezuela, donde vive actualmente.
“Esto ocurrió en febrero, marzo de 1978, no recuerdo con precisión la fecha. En el momento que me secuestraron, tenía una relación de pareja con una compañera misionera, que quedó embarazada. Yo viví todo ese proceso, en mi cautiverio en la ESMA. Sufriendo por no poder ver nacer a mi hijo/hija que no sabía en ese momento que sexo tenía. El Tigre Acosta decide que yo viaje a Posadas a intentar reconocer a mi hijo. Designaron a González para que me llevara a Posadas, llegamos, nos alojamos en un hotel céntrico y gracias a datos que me había dado mi mamá, pude ubicar a la madre de mi hija, Victoria Sol. La conocí y estuve un día en su casa”, contó Cubas, en comunicación con Radio Libertad, desde Venezuela.

González fue detenido en Porto Alegre, Brasil, donde vivía hace una década.

González fue detenido en Porto Alegre, Brasil, donde vivía hace una década.

“González me llevo hasta ahí, no se quedó en la casa si no en el hotel, me vino a buscar al día siguiente, y ahí pude conocer que tuve una hija y bueno eso fue algo muy emocionante”, expresó.
Cubas tardó varios años en volver. “Vi a mi hija cuando tenía 8 años, en 1984 cuando se recuperó la democracia y fui a declarar en juicios en Argentina, aproveché y la conocí. Para mi sorpresa, para ella y para su mamá también como yo había perdido todo contacto con ellas, durante la dictadura, la madre le había dicho que yo estaba muerto, que estaba en el cielo, le mostraba siempre una estrella y fue una sorpresa impresionante cuando llegué y me vieron. La niña apenas me vio me preguntó, “¿Vos sos mi papá?”. A partir de ahí he mantenido siempre mi relación de padre con ella, inclusive en esa oportunidad la reconocí y le di mi apellido, porque como yo estaba secuestrado la inscribieron con el nombre de su mamá. En este momento me va a hacer abuelo de un varón que se va a llamar Benjamín”, contó emocionado.

Cubas con su hija, Victoria Sol, en Posadas, en 1984.

Cubas con su hija, Victoria Sol, en Posadas, en 1984.

¿Qué siente ahora, después de que González, que estuvo tanto tiempo prófugo, al saber que finalmente lo atraparon?
Cuando me dieron la noticia, sentí tranquilidad y la satisfacción de que la justicia tarda, pero llega. Ahora estaremos pendiente del proceso, y tendrá un juicio con todas las garantías que no tuvimos nosotros hace más de 30 años.

¿Siente alivio?
Si. Nosotros durante muchos años, luego de ser liberados de la ESMA y hasta que pude presentar mi primer testimonio oral, durante todos esos años vivía soñando, tenía pesadillas de que me liberaban, y esta persona y otras me volvían a secuestrar estando en libertad.
Eso lo pude superar con ayuda psicológica y bueno, en el momento cuando empezaron los juicios, el poder hablar, como yo siempre digo es sanador, creo que en este momento me siento más en paz.



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