Yamila Marczewski, la de Romina Szidloski fueron asesinadas a plena luz del día.

#Niunamenos

Si te insulta, si te grita, si te rebaja con palabras agraviantes, si no permite que trabajes y lo utiliza para ejercer un control sobre vos, si controla como te vestís, revisa tu celular, si te pega, si te viola, si te acosa, estas siendo víctima de violencia.
La convocatoria nacional bajo la consigna #Niunamenos, tiene el objetivo de alertar sobre estas conductas y evitar que más mujeres sean asesinadas.

El hartazgo por los casos que se conocen prácticamente todos los días a través de los medios, y aquellos anónimos pero no ausentes serán el motor de la movilización para pedir medidas efectivas de protección que eviten los femicidios.

En Posadas la marcha #Niunamenos partirá desde la plaza 9 de julio, donde se hará además desde las 17 horas una radio abierta.
Asimismo, en la Capital del Trabajo, se llevará a cabo a partir de las 18 horas, desde la Plazoleta el Colono del Kilómetro 6 hasta la Plaza Sarmiento del Kilómetro 9.

 

Avances y deudas. La mayor visibilización de casos puso la violencia en el eje del debate desde hace ya un tiempo, visibilización que fue posible gracias a que las propias víctimas se animan a denunciar. Esto se puede entender como un avance y más si se mencionan decisiones políticas de asistencia y auxilio, como la creación de la línea 137, la implementación del botón antipánico, la creación de la Dirección de Asuntos de Familia y Genero, entre otras.

Pero las deudas aun son muchas y hay que entender que no alcanza con sostener el cartelito de #Niunamenos, si cuando una mujer denuncia violencia, la justicia o la policía la envía de nuevo a su casa a convivir con el violento. No alcanza con sostener el cartelito de #Niunamenos si cuando las cámaras se alejan se ejerce violencia verbal contra una mujer.

No alcanza con decir que se apoya la causa si los casos de femicidios aun no fueron resueltos, o que un juez le diga a un hombre violento, mire señor usted intentó matar a su pareja y no puede volver a acercarse a ella porque yo lo digo. Definitivamente no alcanza. #Niunamenos no es una marcha feminista como prefieren describirla algunos, es una convocatoria para que ni una sola mujer vuelva a ser víctima de violencia machista, en todas sus formas.

 

El Chango, como muchos hombres de todo el país se sumó a la campaña #NiUnaMenos

El Chango, como muchos hombres de todo el país se sumó a la campaña #NiUnaMenos

La ley 26.485 de Protección Integral a las Mujeres sancionada y promulgada en 2009, aunque no reglamentada en todos sus artículos, cubrió de un manto legal a las víctimas pero la batalla cultural es mucho más compleja.

El observatorio La Casa del Encuentro reveló que el año pasado al menos 277 mujeres fueron asesinadas en la Argentina, un femicidio cada 31 horas. El estudio agregó que de ese número, 74 mujeres fueron asesinadas en sus viviendas, 69 en casas que compartían con los femicidas y cinco en los domicilios de sus asesinos. No hay datos oficiales que reflejen esta realidad.

 

Los casos que duelen
En Misiones este tipo de violencia también se llevó vidas. La de Ramona Gauto en Posadas, la de Angélica Ramirez en Puerto Rico, la de Itatí Piñeiro en Puerto Esperanza, la de Lucía Maidana, la de Yamila Marczewski, la de Romina Szidloski, también en Posadas y la de Miriam Cuba en Puerto Piray. Muchas de estas muertes se podrían haber evitado, si la reacción hubiese estado a la altura de la gravedad.
Ramona Gauto denunció en varias oportunidades a su esposo Jorge Alberto De Jesús por violento, y confesó en la policía que durante ocho años fue sometida a malos tratos. De Jesús la mató a golpes y aunque todos los indicios apuntaban a él, esperó cinco años la condena en libertad. Le dieron prisión perpetua en un caso paradigmático.
A Yamila Marczewski la asesinaron un 17 de octubre a plena luz del día en su lugar de trabajo, la sede del Club Crucero del Norte. Días antes, había recibido un mensaje de texto en el que su ex pareja, Juan Benitez le advertía que no iba a llegar al día de la madre. Tenía dos hijos chiquitos. Antes que eso incluso había denunciado que la perseguía, la acosaba, y la amenazaba constantemente. Nadie la escuchó. Nadie la protegió.
Tampoco a su prima Romina Szidloski que murió en el mismo lugar minutos antes cuando intentó defenderla. Juan Benitez también se mató esa mañana, y su caso marcó un antes y un después en la metodología de asistencia y contención a las víctimas de violencia, y dio lugar a la creación de la Dirección de Asuntos de Familia y Genero que hace un seguimiento de las causas desde que se denuncian hasta que llegan a una medida judicial.
De acuerdo a datos brindados a este medio por la Dirección de Asuntos de Familia y Género en 16 meses en las comisarías de la provincia se realizaron más de 11 mil denuncias por violencia.

 

 

JM y PP

 



Quizás tambien le interese...

Optimization WordPress Plugins & Solutions by W3 EDGE