El uno x uno de un equipo que ya quedó en la historia del fútbol misionero

Germán Caffa

Fue la gran figura de Crucero del Norte, con sus atajadas decisivas permitió que el equipo lograra puntos que permitieron alcanzar el ascenso. Por ejemplo, atajó un penal en Paraná cuando el Colectivero iba 1 a 0 arriba y faltaban 2 minutos para el final. Su figura creció aún más en el último tramo del certamen. A medida que el equipo se “achicó” futbolísticamente, “Tito” apareció más que nunca. Es el capitán, uno de los líderes y habla sin el casette.

Alejandro “Tarrito” Pérez

Tuvo partidos de gran nivel, proyectándose por el lateral derecho. Siempre fue una alternativa de ataque e incluso en algunos partidos llegó a posiciones de gol. Asociándose con Diego Torres o Ariel Cólzera, cuando jugaron por su carril. Bajó su nivel en el último tramo.

Julio Barraza

El “2” de Crucero le dio el salto de calidad a la defensa del Colectivero. Voz de mando de una línea de fondo que por momentos jugó con tres marcadores centrales, que a veces fue línea de cuatro. O también con la tradicional línea de cuatro. Se lesionó y ya no vería minutos en este torneo. Jerarquía y experiencia de Primera.

Gabriel Tomassini

Es el “temperamental” de la zaga central, mientras Barraza es el jugador más cerebral. Ganó casi siempre en las alturas, aunque por momentos fue desprolijo para salir jugando. Con su temperamento empujó al equipo hacia adelante en momentos en que se metió muy cerca del arco de Tito Caffa, a veces, agarrando la “lanza” para proyectarse al ataque. También llevó peligro de cabeza al arco contrario. Metió un gol que abrió el camino a la victoria ante Independiente Rivadavia de Mendoza. Schurrer lo alternó con Federico Rosso en un tramo del campeonato. Ayer, una vez más, abrió el camino al ascenso con ese gran anticipo en el área rival que dejó sin chances a Bértoli.

Federico Rosso

Es el tercer marcador central del Colectivero, la alternativa cuando el DT le quizo dar descanso a Tomassini. Siempre cumplió y también fue clave como alternativa en las pelotas paradas. Mostró solidez en momentos clave, ahora que Julio Barraza estaba descartado por lesión.

Nicolás Dematei

El “Vikingo” es el jugador de campo que más minutos jugó, lo cual demuestra la importancia en el esquema de Schurrer. Es un jugador de gran jerarquía que proviene de Instituto de Córdoba. Sus proyecciones por el lateral izquierdo muchas veces hicieron daño. En la última parte el cansancio pasó factura y se replegó más a la zona defensiva. Ante Sportivo Belgrano, Schurrer le dio descanso y fue al banco. El DT rival, Carlos Ramaciotti, dijo después del partido donde cayó 1 a 0 en Santa Inés: “Lo vi a Dematei en el banco y no entendía qué pasaba, ¿tan buen plantel tienen?”.

Dardo Romero

La gran revelación de Crucero del Norte, no porque sea un desconocido, sino porque sorprendió con su jerarquía jugando como volante mixto. Acostumbrado al puesto de lateral, Schurrer vio en el un jugador ideal para generar juego y ayudar en la marca. Cumplió con ambas funciones. El equipo resintió su funcionamiento sin el en cancha. Metió algunos pases gol importantes, como el de la victoria ante Patronato. A veces jugó con la “10” y la llevó sin problemas. Además, a pesar de sus 32 años, nunca se cansó de correr.

Lucas Caballero

La “joyita” de las inferiores. El pibe Caballero, con un hermano que jugó en los principales clubes de Paraguay y algunos del exterior (incluído el Arsenal de Arsene Wegner), fue una de las apuestas de Alejandro Duré (coordinador de Inferiores) y sobre todo, Gabriel Schurrer, que ante la falta de alternativas decidió jugársela y promover al chico. Fue de menor a mayor y se terminó ganando la titularidad. Un volante que mete y juega. Convirtió un golazo en Tandil que valio tres puntos, hoy decisivos. En enero se va al Atlético de Madrid a una prueba junto a Iván Molina.

Nicolás Olmedo

El “Negro” es uno de los jugadores con jerarquía de Primera, más allá de que circunstancialmente esté en la B Nacional, como Julio Barraza. Volante central de los “finos”, tiene buen quite y claridad para dar el primer pase. Y hay que jugar de 5 en una cancha grande como la de Crucero, donde hay espacios por todos lados. Fue siempre el titular, hasta que un desgarro seguido de un esguince de rodillas le impidió cerrar en gran nivel el torneo. Igual, ayer pudo estar y cumplió en el medio.

Marcelo Lamas

Le tocó ingresar por el Negro Olmedo o ir desde el banco para reforzar la defensa. Un batallador de la mitad de la cancha que se fue ganando un lugar en la confianza del técnico. También tuvo sus minutos en la gran «final» ante Patronato.

Gabriel Chironi

Schurrer lo define como un volante mixto. Le dio respuestas al equipo entrando desde el banco en varios partidos, tiene frescura para jugar, pedir la pelota y proyectarse en ataque. Virtudes importantísimas en un equipo que carece de una manija bien definida. El por momentos tomó ese rol y en situaciones comprometidas, como ante Temperley, en el Sur del Conurbano, donde metió un golazo y empujó al equipo que si bien perdió, acorraló al Gasolero durante todo el segundo tiempo.

Diego Torres

Es uno de los talentosos de Crucero, junto a Ariel Cólzera. Rápido, encarador, siempre supo generar peligro en la banda derecha. Convirtió dos goles, ambos ante Independiente Rivadavia (uno de visitante y el restante, un golazo, de local). El gran despliegue que realiza en los partidos en general le hace decaer su rendimiento en los segundos tiempos, cuando el cansancio le pasa factura y Schurrer, en general, opta por reemplazarlo. Uno de los jugadores importantes, que si tiene una mala tarde, el equipo lo siente.

Ariel Cólzera

Si Torres es uno de los talentosos, Cólzera es el distinto de Crucero. Juega como en el potrero, le gusta tener la pelota y apuntarle con la bola a los pies de los defensores, no se cansa de gambetear aunque no siempre lo hace de forma productiva. Tuvo mejores y peores partidos. Metió asistencias y también goles, entre ellos, un golazo de tiro libre que sirvió para ganar 1 a 0 a Sportivo Belgrano. Se perdió partidos por lesiones (dos desgarros) y también por apurarse en volver. A veces da la sensación de que largándola antes y yendo a buscar la descarga podría hacer más daño que cuando se empecina en la gambeta individual.

Nicolás Martínez

Tuvo una aparición rutilante. Llegó de Nacional de Paraguay y Schurrer no lo puso en los primeros partidos para que se adaptara al club. Apenas entró ante Santamarina convirtió un gol a los pocos minutos. Juega por la banda derecha, casi como wing pero es muy agresivo para buscar el arco, meter la diagonal. Metió cuatro goles y provocó otros dos tantos (en contra de defensores rivales). Después, con el correr de los partidos su nivel cayó y el equipo lo sintió. Si vuelve a su nivel, es uno de esos paraguayos que le seguirá dando muchas alegrías a Crucero en Primera División. Ayer ante Patronato ingresó y casi mete un gol, pero la pelota dio en el palo.

Gabriel Avalos

El otro paraguayo que Julio Koropeski trajo para intentar reemplazar a Ernesto “Pinti” Alvarez. Si bien juega de 9 no es goleador-goleador. Rápido, parece que tiene movimientos torpes por su contextura física, pero sabe con la pelota. Sabe levantar la cabeza y asistir a los compañeros, que no siempre aprovecharon sus pases. Convirtió sus tres tantos de cabeza. Ante Santamarina, ante Huracán en Parque Patricios y ante Sarmiento en Junín, que valió un punto de “oro” para las aspiraciones del Colectivero. Para Schurrer es el 9 titular y sólo salió por lesión o suspensión. Además marcó dos goles en la consagración frente a Patronato.

Tobías Figueroa

Llegó de Belgrano de Córdoba casi sobre el comienzo del certamen. El club quería repatriar al Cuqui Marquez, pero no pudo. En la 2013-2014 había jugado la B Nacional para Almirante Brown, que luego descendió, donde convirtió 3 goles. Es un nueve-nueve, el más grandote del equipo (1,89mts) y algo lento. Metió un gol fundamental que sirvió para salvar el invicto y la punta ante Atlético Tucumán en la primera fecha de la segunda rueda. Schurrer siempre lo tuvo como alternativa para ingresar en el segundo tiempo y a veces jugó de doble 9 con Gabriel Avalos, quien en ese caso se tira más hacia afuera.

Roberto Martínez Gamarra

Quedó relegado a la tercera opción como número nueve en la consideración del técnico. Entró en los últimos partidos con mucho ímpetu y demostró en algunas jugadas que tiene grandes virtudes para el juego aéreo. Quedó flotando la sensación de que merecía más minutos, sobre todo en momentos en que Figueroa no parecía dar las respuestas que el equipo necesitaba como primer centrodelantero de recambio.

Juan Cabrera

Jugador que puede estar de lateral o volante por derecha. Siempre una variante para Schurrer y cuando entró rindió aceptablemente. Los del plantel lo definen como uno de los que siempre empuja con la onda positiva. De los más eufóricos en los festejos.

José Dujaut

Juvenil que debutó en la primera temporada del club en la B Nacional y se perfilaba para ser una de las revelaciones por lo que hacía en las inferiores. Fue perdiendo terreno pero en esta temporada empezó bien considerado por el DT ante la tardía llegada de delanteros. Lo conocen como “Robiño” por su aspecto físico parecido al jugador brasileño en sus comienzos.

Miguel Nievas Escobar

Jugador como mucho sacrificio en la mitad de la cancha de una buena temporada en el torneo anterior. Entes perdió un poco de terreno por algunas lesiones pero siempre fue una variante en el centro. Sacrificado para jugar y clave a la hora de mantener de buen humor al grupo cuando no lo hace.

Claudio Fileppi

Durante la pretemporada parecía que se afianzaba como posible titula pero algunas lesiones lo fueron relegando y cuando se recuperó Schurrer ya había armado el mediocampo con otras alternativas. Consultado por Mol el DT admitió que lo veía en un bajo nivel y que lo había charlado con el jugador. En este torneo da la sensación que fue el gran ausente por sus condiciones, lo que le dio o puede dar al club.



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