La víctima del Chacal necesita ayuda urgente

No tiene ingreso alguno y le falta hasta comestibles. Además requerirá atención médica (presenta un cuadro de desnutrición) y psicológica.

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Mirta Noemí Boo vive de la solidaridad de su vecina Nélida Dutra, quien reside un piso más arriba de su departamento. Si no fuera por ella, estaría pasando hambre. Hasta la detención de su padre, quien abusó de ella durante 23 años y la sometía a malos tratos y amenazas constantes, era el hombre, Héctor Boo (57), alias “Chinoco”, el que aportaba la poca mercadería que consumían. Para colmo de males, el Chacal cada vez restringía más la alimentación de su hija, al punto que ella perdió muchos kilos y hoy sufre de desnutrición.
“Ella no tiene ningún tipo de entrada económica. Ni pensión ni subsidio, nada. Su abuela contaba con una pensión, pero eso se cortó cuando la anciana se murió. Hoy Mirta necesita asistencia alimentaria y psicológica”, comenta Dutra.
La propia víctima cuenta que su papá, en el afán de conseguir dinero para comprar bebidas alcohólicas, vendió cuanto objeto de valor había en la casa y en sus arranques de ira, rompió muebles, puertas y ventanas.
Hasta el momento, la mujer solo recibió ayuda psicológica cuando hizo la denuncia en la Comisaría de la Mujer. Allí también después de muchos años la revisó una médica. Lo que detalla Mirta estremece. Ella lo hace sin pudor y reitera que accedió a contar su historia para que otras personas no atraviesen el infierno que ella vivió: “Mis genitales están muy dañados. Muchas veces me violaba de tal manera que yo le pedía por favor que parara, porque después no podía sentarme en el inodoro”.
La mujer sufre “crisis de ausencia”, algo parecido a la epilepsia, que sobreviene cuando se pone nerviosa. Queda en blanco alrededor de cinco minutos y luego vuelve en sí. También de eso debería tratarse.

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Por su desnutrición, lo más aconsejable es que reciba asistencia profesional para que su cuerpo vuelva a nutrirse y recuperar peso.
En cuanto a lo psicológico, presenta un shock tremendo. Y lo lógico sería que se someta a un largo tratamiento.
Además del asesoramiento que le dieron en la Comisaría de la Mujer, a la casa de Mirta se acercó gente del Ministerio de Desarrollo Social. “Me dieron 200 pesos para que compre comestibles. Yo le voy a cocinar”, detalló Dutra, quien añadió que la misma cartera prometió contención psicológica y más asistencia para la mujer.
Mirta Noemí Boo (35) vive en el departamento A 3 de la planta baja del edificio 36, en la chacra 149 de Posadas. Quienes deseen ayudar pueden contactarse con los siguientes teléfonos: 4466173(la casa de la víctima); 3764-465246 (Nélida Dutra); y 3764-247149 (Cristian López).



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