¡Auxilio! Me gusta un compañero de trabajo

Según resultados de una encuesta, el 49% de las mujeres tiene fantasías sexuales con compañeros de trabajo. ¿Vale la pena arriesgarse?

No se puede afirmar que tener relaciones sexuales entre compañeros de trabajo sea bueno o malo en sí mismo. Es sabido que tiene aspectos positivos, pero también hay que ocuparse de sus complicaciones y evitar posibles conflictos. 

Según una encuesta hecha por Departamento de Educación Sexual de PRIME Argentina, el 49% de las mujeres fantasea con tener sexo con algun compañero de trabajo y el 28% lo ha llevado a cabo. Tantas horas compartidas, tantas presiones y exigencias, hacen que muchas veces un compañero de trabajo sea un buen refugio o un buen recreo con quien descargar tensiones o recargar energías.

El lado bueno

Sentir atracción por un compañero de trabajo puede ser muy motivante. Cuando esta atracción se transforma en histeriqueo también puede sumar porque funciona como condimento para una jornada por momentos aburrida y, la mayoría de las veces, demasiado larga.

Es por esto que el sexo puede ser un muy buen cable a tierra en trabajos muy estresantes donde se está sometido a presiones y exigencias muy altas. Algunas investigaciones afirman que cuando el ambiente de trabajo esta erotizado aumenta el rendimiento laboral, se reducen las ausencias y el nivel de motivación es más alto.

El lado malo

Pero, ¿qué pasa cuando uno de los dos se confunde o le empiezan a pasar otras cosas? Esto es algo que puede pasar en cualquier relación, pero es importante tener en cuenta que a un compañero de trabajo hay que seguir viéndolo todos los días.

Otro de los problemas que pueden surgir son los celos entre compañeros. Estos temas en la oficina suelen salir a la luz y pueden generar roces, sobre todo cuando hubo otra aventura anteriormente, aunque no sólo ocurre en estos casos.

Los horarios de almuerzo que solían compartirse con compañeros, dejan de ser tan frecuentes y cada vez son más las veces que se pasan en un hotel alojamiento cercano al trabajo. Es por esta razón que el horario de almuerzo es donde los hoteles alojamiento más convocatoria tienen.

Cuando la motivación de ambos compañeros se va perdiendo, la ruptura no es conflictiva, pero cuando es uno el que empieza a perder el deseo y no el otro, es un poco difícil de manejar la situación y se complica el hecho de tomar distancia sin herir susceptibilidades.

Además, una de las mayores complicaciones suele ser cuando alguno de los dos es casado ya que se corre el riesgo de un escándalo que puede perjudicar la reputación laboral.

¿Se puede formar una pareja con un compañero de trabajo? 

Muchas veces ocurre que, una pareja que comienza en el trabajo, termina consolidándose para formar un matrimonio de muchos años. Es posible que, en el trayecto, deban superarse varios obstáculos y dificultades, pero no es imposible.

Lo importante, como siempre, es tener las cosas claras. Así como en todos los ámbitos de la vida hay roles paralelos, como por ejemplo el de padres y pareja, también se pueden manejar la relación de compañeros de trabajo por un lado y amantes por otro, pero requiere de un esfuerzo extra: hay que ser lo más claro posible para evitar problemas.

Lo importante es disfrutar y poder entender cuando hay que dejar la relación sólo en el histeriqueo o la fantasía, y cuando pasar a la acción, con todas sus ventajas y desventajas.

 

Especialista consultado

Patricio Gómez Di Leva

Sexólogo del Departamento de Educación Sexual de preservativos PRIME Argentina

www.prime.com.ar

 Fuente: http://ahguapas.infonews.com/

 



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