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El 51,6 por ciento de los trabajadores está en negro

La mayoría de los asalariados no realiza sus aportes jubilatorios. El Gobierno sostiene que es estacional. En Posadas los servicios son los
grandes generadores de mano de obra.

En crisis. Más de la mitad de los trabajadores misioneros está en negro.

En crisis. Más de la mitad de los trabajadores misioneros está en negro.

[su_note note_color=»#cdcdcd»]En negro, no cobran salario familiar, ni aguinaldo y si son despedidos, no reciben indemnización[/su_note]El 51,6 por ciento de las personas que tienen trabajo en la capital misionera no está realizando sus aportes jubilatorios. Es decir, trabajan en negro. La precariedad laboral se suma al alto nivel de subempleo en Posadas, que alcanza al 14,1 por ciento y a una desocupación que llega al 8 por ciento. Según los datos estadísticos, tener un empleo no es sinónimo de dejar de ser pobre: hay menos desempleados, pero igual el 40 por ciento de la población está en la pobreza y de ellos, el 18 por ciento en la indigencia. De todas maneras, la pobreza ha bajado sustancialmente en comparación al 2003, cuando alcanzaba al 60 por ciento de la población.

Una bomba de tiempo


Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos, el 70,4 por ciento de las personas que trabajan son asalariados, mientras que 29,6 es cuentapropista o vive de changas. Pese a que hay una alta tasa de empleo que llega al 35,7 por ciento; el 51,6 por ciento de los que tiene un salario seguro lo cobra en negro.
Eso significa que no cobran salario familiar, en la mayoría de los casos no tienen aguinaldo o vacaciones y, si son despedidos, no reciben el pago de la indemnización correspondiente.
Además, al no registrar aportes no tienen seguridad social, lo que implica que no tienen derecho a la jubilación o pensión, no cuentan con obra social ni seguro de accidentes de trabajo. Y en promedio cobran menos de la mitad de lo que ganan los trabajadores que están registrados. Si esta situación no se revierte, generará un severo problema futuro para el Estado, que deberá asistirlos cuando sean ancianos.
El ingreso promedio de los que trabajan «en negro» es de 317 pesos. Este cálculo no incluye a las empleadas domésticas, que ganan mucho menos todavía: alrededor de 225 pesos mensuales.
Posadas está por encima de la media nacional, con 48,9 por ciento, y pese a esto es la ciudad del NEA con menor porcentaje, aunque la tasa es similar en Corrientes, Formosa y Chaco.
La rama que más trabajo está dando en la provincia son los servicios con 33,5 por ciento de la población ocupada. La segunda está conformada por el comercio, los Restaurants y los Hoteles con 24,6 por ciento. Muy por detrás aparece la construcción, con 10,5 por ciento de la población ocupada, incluso por debajo del servicio doméstico, que ocupa al 15 por ciento de los empleados.

Pocos profesionales


Otro grave indicador laboral es que de las personas ocupadas, apenas el seis por ciento es profesional, en tanto que la mano de obra no calificada alcanza al 36,3 por ciento de los trabajadores activos. El 44,3 apenas es operativo y el 13,5 es un obrero técnico.
En la desocupación, el que se lleva los peores indicadores es el hombre: el 10,1 está desocupado, contra el 5,4 por ciento de las mujeres. En ese marco, los que más padecen la falta de un trabajo tienen entre 18 y 29 años de edad (18,4%), al igual que el 11,9 por ciento de las mujeres en la misma franja etaria.
Un factor que pesa en este alto nivel de trabajo no registrado es que los beneficiarios de los planes sociales, a pesar de que están trabajando bajo la cobertura del Estado, son trabajadores «en negro». Y eso se debe a que no cuentan con la cobertura de seguridad social y ni siquiera tienen una relación laboral ya que sólo cobran una «ayuda» ( no es un sueldo) de 150 pesos. También incide en este cuadro que mucha gente que trabaja en relación de dependencia es contratada como «locación de servicios», con lo que ingresa en la categoría de autónomo o monotributista. Y entonces no tiene descuento ni contribución jubilatoria del empleador.

Cuestión estacional


El Ministerio de Trabajo admitió su preocupación por el incremento del empleo en negro, aunque consideró que la suba al 48,9 % del porcentaje de trabajadores a los que no se les realizan aportes jubilatorios, es de «carácter estacional».
Así lo expresó la secretaria de Trabajo, Noemí Rial, quien admitió complicaciones en el control desde el Estado porque «hay casos que son muy difíciles de contabilizar. El trabajo en negro es una cuestión muy grave», argumentó Rial.
Puso de relieve que desde la cartera laboral se «lucha contra una costumbre muy arraigada. El cuarto trimestre registra mucho trabajo estacionario y es donde se produce el mayor de trabajo no registrado», explicó.

La segunda región


El informe del INDEC marca una amplia diferencia según la región o ciudad que se observe. Las zonas donde el problema es más grave son el Noroeste, donde la tasa de informalidad llega al 55,9% (se eleva al 60,2% en el Gran Tucumán), y el Nordeste, con el 55,4 por ciento.
En la ciudad de Buenos Aires, el empleo en negro representa el 39,1% de los asalariados (es la menor tasa entre las ciudades de más de 500.000 habitantes), en tanto que en los partidos del conurbano llega al 51,8 por ciento. La región con menor índice de trabajadores sin aportes es la Patagonia, con 32 de cada 100 dependientes

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