Viajar solo nos permite crecer espiritual y emocionalmente

El psicólogo Santiago Gómez, director de Decidir Vivir Mejor y del Centro de Psicología Cognitiva, asegura que viajar solo resulta una experiencia única e irrepetible, que solo conocen aquellos que han tenido la oportunidad de experimentar dicha aventura, ya que se trata de una situación de crecimiento espiritual y emocional, que permite tener un conocimiento más profundo de uno mismo.

En cada persona existen diferentes motivos que pueden movilizar y llevar a alguien a tomar la decisión de hacerlo. Algunos de los factores más frecuentes son:

Ø  Tomarlo como un desafío personal para salir de la zona de confort;

Ø  Aprovechar el viaje para tomar decisiones sobre el estilo de vida que uno quiere tener;

Ø  Hacer realidad un sueño sobre el destino que uno siempre quiso conocer;

Ø  Puede resultar una experiencia única de compartir con uno mismo;

Ø  Hay gente que lo toma como algo que no puede dejar de experimentar en un momento determinado de su vida, mientras que otras lo hacen simplemente por gusto.

 

¿Qué emociones se experimentan al decidir el primer viaje solo? 

Frente a una situación nueva como lo es realizar el primer viaje solo, es normal que aparezcan temores y ansiedades frente a lo desconocido, debido a la incertidumbre sobre lo que la persona no conoce y tiende a imaginarse de manera negativa. Pero una vez que se toma la decisión y se emprende el viaje, la ansiedad y los temores disminuyen. 

La información acerca del viaje –hospedaje, foros de viajeros, rutas, cultura y costumbres del lugar, entre otras cosas-, dan tranquilidad frente a los temores y la ansiedad anticipada ante la nueva experiencia. 

Para adaptarse a un viaje sin compañía, es aconsejable tener una actitud positiva, acompañada de pensamientos resolutivos para poder adaptarse a los diferentes obstáculos que pueden surgir a lo largo del viaje. Es importante contar con libros para leer, escribir, meditar… todo esto sirve para el fortalecimiento y crecimiento personal. 

Viajar solo implica, entre otros desafíos, conocer gente.  Para poder relacionarse con otras personas, hay que contar con habilidades sociales como expresar lo que uno siente o piensa, ser capaz de desarrollar una charla con otras personas y estar abierto a conocer sujetos que piensan y viven de manera diferente. Claro que, en medio de tantas situaciones desconocidas o desafiantes, el primer viaje solo trae muchos beneficios. La interacción con gente que no conocemos va a enriquecer tanto nuestro viaje, como la experiencia de vida.

 

¿Viajamos solos o con nosotros mismos?

Cuando alguien decide viajar solo,  significa “sin compañía”; esto es diferente a la sensación de sentirse solo, ya que durante todo el viaje,  estamos de manera permanente con nosotros mismos. Es un reencuentro con nuestra propia historia; miedos; sueños; ilusiones y a la vez experimentar las diferentes emociones que van apareciendo a través del viaje.

Podemos pensar sobre cómo estamos funcionando en diferentes áreas -pareja, amigos, trabajo, salud- y el grado de satisfacción que tenemos en cada una de ellas. Esto significa, poder evaluar si estamos conformes o no con la manera en que estamos viviendo actualmente y qué cambios debemos realizar. 

Por lo tanto, viajar sin compañía nos da la posibilidad de generar una buena amistad con nosotros mismos, utilizando la aceptación.

(*) Matrícula: 15.159

PE



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