Simposio del Festival: Seres mitológicos de la Región encarnados coparon la sala del Museo Cambas

Simposio del Festival: Seres mitológicos de la Región encarnados coparon la sala del Museo Cambas

Fue en el Simposio cultural del 47° Festival nacional de la Música del Litoral, que se realizó en el museo “Aníbal Cambas”, y que este año tuvo como eje temático principal las  “Creencias de la Región Litoral”. El director coreógrafo nacional del Centro del Conocimiento, Luis Marinoni disertó acerca de “Muerte, magia y otras yerbas del culto litoraleño”, y su exposición estuvo acompañada de los personajes mitológicos de la Región que fueron representados por sus artistas.

Marinoni comenzó diciendo: “Hay cosas en común cada uno con su forma y manera, y así aparecen por ejemplo algo básico y fundamental que se manejan en nuestras creencias, que es el mito, y ahí aparecen los personajes que forman parte de ese gran universo de los mitos y creencias que encierra nuestro Litoral”.

Para agregar: “Muchos de los que estamos acá no tuvimos la gran oportunidad de ver a estos personajes como ahora, estos seres de la mitología guaraní en persona que vemos representados”, dijo refiriéndose a los artistas que aparecieron en la sala y que el disertante se encargó de describir las características e historia de sus apariciones según la creencia popular.

Como la Caa Yarí, una bellísima mujer que encantaba al Mensú, metida en el ámbito de la Yerba mate y en el monte.

Otros seres, la Dama de Noche, a veces aparece en el cementerio, en lugares oscuros, una mujer que llora en algunos lugares, ríe en otros, “una mujer tenebrosa, cada uno lo ha visto en su ser, en su interior de la manera en que lo ha querido ver y eso es el mito, la forma que uno ve a ese ser”.

Para situaciones relacionadas con la salud, estaba la Curandera, “el mito siempre se poya sobre el ‘dicen qué’, una palabra básica para la mitología, porque uno se recuesta en la sabiduría del otro y la hace propio y ahí entre todos creamos una cuestión colectiva que la sostenemos entre todos, y eso es el mito, lo importante es que está presente en nuestra cultura e identidad”.

Contó el caso de Doña María de Leandro N. Alem, que había muerto, pero la llamaban “Doña María la resucitada”,  y se debe a que la estaban velando y en un momento determinado se incorpora en su cajón creando un estupor en la gente, “una situación divina de antes y el después que la pone en ese espacio”.

Otras “viejas” curaban el empacho, tiraba el cuerito, el Lobizón no hace nada, solo corre, la gente lo vio correr, es un ser casi indefenso, un séptimo hijo quizás que tuvo la maldición de convertirse en lobizón en Luna llena, siguió contando Marinoni.

Y “quién no conoce al Curupí”, preguntó el coreógrafo, “a los criollos nos produce una gracia, el Curupí viene del universo guaraní, no era uno, eran muchos y no tenía esa representación sexual que hoy tiene, para los guaraníes vivían en comunidades y tienen una solemnidad distinta”.

“Mi abuela vio al Pomberito”

El Pomberito que “anda por ahí dando vueltas, tiene charotito, va fumando, mi abuela lo vio y yo a mi abuela la creo y por eso la respeto mucho”, aseguró Marinoni para detallar que “mi abuela lo vio apoyado al lado del horno de barro detrás de su casa, comiendo miel”.

Algunos artistas también plasmaron mitos para que perduren en Posadas, como René Brousseau fue un gran artista chaqueño que pintó todos los murales del Palacio del Mate, y allí está ATE, el cuarajhi yará, el Dueño del sol. Está rodeado de pájaros mirando como penumbroso en la selva, mezclado entre la maraña, a veces son confusiones, la gente confundía a veces ramas viejas en la oscuridad y eso despertaba situaciones, y nadie de nosotros puede decir que eso no era verdad, ni a mi abuela le podía decir que eso no era verdd, tenemos que respetar las creencias de la gente más allá de las incredulidades”, planteó el artista.

El Karaí octubre, un ser que aparece el 1° de octubre y mira la olla de la gente para ver qué tan fructífero fue el año y si ve muchas verduras y vegetales en la casa significa que en esa familia hubo abundancia, que supo cuidar la comida para la época de las vacas flacas, el Karaí así premia con un año beneficioso, por el contrario le maldice con más miseria todavía.

Entre otros seres mitológicos que fueron subiendo por la escalera y se entremezclaban con el público de la sala fue el más actual, el Gauchito Gil, que en la sociedad contemporánea tiene un lugary  para muchos ya forma parte del folclore popular de la región.

Luis Marinoni, director coreógrafo del Centro del Conocimiento. (Audio Misiones on Line)

Luis Marinoni, II parte.

Luis Marinoni, III parte

 

MAB

(ep)



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