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Lucrecia Santinoni: “En la Argentina aún no se tiene una cultura forestal, la sociedad desconoce de la actividad”

En el último mes, en varias oportunidades estuvo recorriendo Misiones y la zona del NE de Corrientes la subsecretaria de Desarrollo Foresto-industrial del Ministerio de Agroindustria de la Nación, Lucrecia Santinoni, acompañada por funcionarios y técnicos de su equipo. La funcionaria visitó establecimientos para conocer adelantos tecnológicos aplicados en diferentes etapas de la cadena foresto industrial, realizó recorridas de campo en empresas forestales e industriales, relacionadas con el proceso de fabricación de fenólico (tableros compensados), la generación de energía a partir de biomasa, los aserraderos que producen tableros alistonados, blanks, tablas, tirantes, columnas y vigas laminadas.

 

Además, incluyó actividades para conocer el sistema industrializado en Misiones en la utilización de la madera en la construcción, finalizando la recorrida con una visita a las casas de madera del Barrio Itaembé-Guazú en Posadas, que fueron construidas en el marco del plan provincial del Instituto Provincial de Desarrollo Habitacional (IPRODHA), con Amayadap y Apicofom.

 

Semanas atrás también estuvo presente en un encuentro organizado por el Consorcio Forestal Corrientes Norte y participó en las jornadas técnicas realizadas a fines de agosto por la Facultad de Ciencias Forestales de la UNaM, el INTA Montecarlo y el Colegio de Ingenieros Forestales de Misiones.

 

Al finalizar su gira, en una entrevista exclusiva con ArgentinaForestal.com la funcionaria respondió sobre varios temas que preocupan al sector privado y pequeños productores de la región, que incluso fueron planteados a la Nación en varias reuniones para trabajar en conjunto en la búsqueda de soluciones que reviertan la crítica situación actual que atraviesan, “la peor de los últimos años” aseguran.

En ese contexto, frontal y autocrítica, Santinoni respondió a todas las preguntas. Las relacionadas al importante atraso en la llegada de los fondos de planes forestales y sobre los factores que en la actualidad restan competitividad a la industria como costos de logística, infraestructura, energía, y mercados. Pero además expuso una visión crítica sobre la comunicación del sector foresto-industrial argentino, una de las principales materias pendientes en los últimos años, y aseveró que es uno de los desafíos más importante que se tiene por delante para generar una real “cultura forestal” en el país. “Falta todo por hacer, y hay que hacerlo bien”, dijo.

Se refirió también a los temas de agenda que trabajan para dar soluciones al sector, desde logística, valor agregado, comercio exterior e inversiones. Admitió que la dinámica de pago de planes forestales comenzó a moverse recién en junio y para agosto se ejecutaron 72 millones de pesos, del total de 260 millones anunciados por el gobierno nacional. “Esperamos cumplir con los montos comprometidos”, dijo.

 

 

AF: ¿Qué responde ante el escenario que expusieron desde el sector privado en el panel de perspectivas de las jornadas forestales realizadas en Posadas, donde incluyen la necesidad de acompañamiento de medidas del Estado en temas sobre infraestructura, logística, agredo de valor, comercio exterior, seguridad jurídica, revisión de impuestos, mercado, etcétera?

Estos son los espacios donde hay que decir con respeto las cosas, esto es tener diálogo. Los temas planteados no son desconocidos para nosotros (gobierno nacional), incluso los empresarios y profesionales hasta estuvieron medidos en no exponer otros temas.

Sabemos de todas estas demandas, y en cada uno de estos puntos estamos tratando de interactuar con las áreas que tienen competencia directa para dar soluciones, desde Agroindustria trabajamos en forma articulada con los Ministerios deTransporte, Energía, Producción, Educación, Vivienda, Ambiente, entre otros.

Hemos presentado en todos esos espacios cual es la situación del sector forestal, como lo afecta la Ley de Tierras o el proyecto de Ley de humedales. Estamos trabajando con buena interacción con el Ministerio de Ambiente.

Entendemos que no podemos tapar el sol con las manos, por ejemplo los serios problemas que tienen en temas de logística, infraestructura y energía, que son realmente situaciones muy necesarias de resolver y estamos trabajando en todas estas trabas para revertir el escenario y encontrar soluciones.

También hay temas que se arrastran desde hace años y por otros motivo. El no poder aprovechar la hidrovía tiene que ver más con un problema de índole gremial o alguna otra cuestión, pero que se habilite un puerto no debería ser algo tan complicado. Sin embargo es un tema que tiene décadas de arrastrarse. Por lo tanto, es momento de decir las cosas como son, y parte del éxito de cualquier proyecto es definir claramente cuál es el problema para poder avanzar. Por lo tanto, lo expuesto por los empresarios lo tomé muy bien, estamos en una gestión que genera espacios para poder avanzar en un ámbito de diálogo y respeto, en pos de destrabar lo que sea necesario para prosperar.

Después hay temas que no podemos cambiar de un día para otro, como el marco impositivo, pero la buena noticia es que todos estos puntos se toman enserio en el gobierno nacional y estamos trabajando para lograr soluciones.

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AF: El retraso en el pago del subsidio forestal es otro tema que preocupa a los productores. El presidente Macri anunció en febrero un incremento del presupuesto anual, de 100 a 260 millones de pesos, y fue una buena noticia, pero a esta altura del año los fondos no se están ejecutando con la dinámica que se esperaba. ¿Cuál es la situación del retraso y qué perspectivas hay con la ley de promoción forestal?

Es conocido por todos que estamos atravesando un año difícil, en todos los aspectos. El compromiso sigue en pie de incrementar los montos según lo anunciado por el Presidente. Se va pagando a medida que Economía va liberando las partidas de presupuesto.

Es cierto que los primeros meses estuvo inactivo, los pagos se empezaron a mover a partir de junio. Pero estamos pagando.

Para agosto, al bolsillo del productor forestal fueron pagados unos 72 millones de pesos. Estamos próximos a pagar el presupuesto inicial de 100 millones, si no fuera por cuestiones administrativas, pero todo los días se actualizan algunas cuentas de los productores y van saliendo las partidas. Ya está más dinámica la operatoria de pagos. Y sigue en pie los fondos adicionales que el Presidente comprometió, para ello también estamos trabajando en los expedientes y planes para cumplir con la ejecución de pagos por estos montos. .

Esperamos cumplir a fin de año con los  260 millones de pesos comprometidos para el 2016 y estar al día con la operatoria al 2017.

Una señal muy importante es cumplir con los compromisos y cumplir con la ley, sin embargo, hay que empezar a trabajar en conjunto con la actividad forestal para buscar líneas de competitividad, y que los productores puedan independizarse de que estén los pagos para desarrollar el negocio.

La actividad es mucho más que los pagos de planes forestales por superficie lograda. En la Subsecretaría tenemos en proyecto trabajar en la actualización de una Ley que reemplace la Ley 25.080 de Inversiones para Bosques Cultivados, y que alcance a la industria forestal, no solo a la plantación.

La 25.080 vence en diciembre de 2018. Por lo tanto, ya empezamos a trabajar en cómo se extendería una ley de promoción para el sector, cuál es el alcance que debe tener, cómo se aplicaría la operatoria , que se pueda garantizar un piso de presupuesto, que los fondos estén establecidos por Ley y podamos así independizarnos todos los años de la Ley de Presupuesto. Es necesario lograr mayor fluidez operativa, encontrar otros alcances, otra aplicación, que incluya a la industria.

A su vez, que la ley sea un empujón, pero el desafío es encontrar una herramienta sustentable, que ayude a moverse en el negocio inicialmente, pero que la rueda después se mueva sola. Que la actividad no dependa de la inyección externa siempre para poder funcionar.

Nuestros esfuerzos hoy están concentrados en todas estas trabas que mencionamos anteriormente para atender la actualidad, ya que son factores que le restan competitividad a las empresas y productores. Si se fuera destrabando esto, podremos ver a futuro que estamos en condiciones de vender al mundo un sector forestal competitivo.  Hoy no lo somos.

 

AF: A nivel nacional están trabajando también en mejorar el clima de inversión. Sobre la Argentina pesa una  mala imagen sobre la actividad, consecuencia del conflicto por las pasteras con Uruguay, pero este año se generaron varias reuniones de interesados en proyectos foresto-industriales, empezaron a mirar en forma distinta la región, hay un proyecto de factibilidad en Corrientes. ¿Hay interés concreto de nuevas inversiones en el sector forestal?

El clima de inversiones no depende solamente del sector forestal, sino de un contexto país adecuado para concretarlas. Hay un trabajo fuerte que se está realizando de muchas dependencias del gobierno para revertir esto y generar un mejor clima de inversión. Concretamente, en el sector forestal hemos recibido visitas en los últimos meses de varias iniciativas que estarían en el campo de exploración, aún nada está definido. Son manifestaciones de interés, algunas con pasos más avanzados que otras.

Han presentado estudios de factibilidad con inversiones muy importantes en Corrientes.

Si bien es muy importante la inversión externa, son volúmenes interesantes, pero desde el gobierno nacional  también queremos que las Pymes argentinas se desarrollen. El núcleo Pyme es el motor de las localidades y las regiones, mueven la economía local. Hay muchas actividades en la transformación de los productos forestales que pueden ser Pymes, y es mayor las inversiones a realizarse, ya que son relativamente accesibles. No necesitan ser grandes empresas. Si logramos que empiece a moverse el mercado, el escenario puede cambiar.

Por ejemplo, en agosto se firmó un convenio para reactivar el uso de la madera en la construcción promovido por el presidente Mauricio Macri. Las viviendas generan una altísima demanda, y la madera puede acercar soluciones muy rápidas a la meta de avanzar hacia la “pobreza cero”, dando un techo y una vivienda de calidad. La madera puede dar mucha respuesta a esta necesidad. Por otra parte, rápidamente los pequeños aserraderos se empezarían a mover, los constructores de casas, proveedores, los trabajadores de obras, es decir, se dinamiza toda la cadena. En esto estamos trabajando muy fuerte con INTI, la Secretaría de la Vivienda, con algunas facultades de Arquitectura, para promover la estandarización, que sean productos de calidad, que se desarrolle la formación de mano de obra en el país, que rápidamente se inserten en el sector  una vez que se empiece a mover la rueda.

 

AF: En este tema de la vivienda de la madera, como en otros aspectos, hay prejuicios sobre la actividad forestal, y una “mala prensa” como dice Ud. ¿Considera que el sector hoy puede sostener con la comunicación el SER sostenible con el HACER? ¿Aún hay un fuerte trabajo que hacer en la comunicación del sector para darse a conocer?

Creo que el sector forestal, como otros tantos en la Argentina que trabajan en el agro –yo vengo del sector agrícola-  y siendo que somos un país donde la economía depende del campo en toda su extensión (forestal incluido), se presenta muy mal. Tiene muy mala prensa en general. Y no es que falte hacer algo para revertir esto, creo que falta todo. Tenemos que trabajar en desarrollar la cultura forestal.

Cuando uno mira Finlandia u otros países, donde hace miles de años que viven del bosque, puede observar que toda la comunidad, incluida las zonas urbanas, tienen lo forestal en sus genes. Esto no pasa en Argentina, no pasa en la provincia de Misiones. Es muy loco. ¿Si no tenemos una cultura forestal en Misiones, entonces dónde?

Si  se hace un relevamiento en las zonas urbanas de la provincia, la respuesta que recibimos es que no saben de la actividad, o dudan. En Corrientes lo mismo, igual Entre Ríos, en general las personas no encuentran diferencias entre el aprovechamiento de la producción forestal del bosque cultivado (plantaciones), con el de bosque nativos (natural). No diferencia que no se corta nativos para la producción de madera con destino a la construcción de viviendas, tablas, muebles, o para la producción de celulosa, etc. Incluso hay mensajes contradictorios, donde ponen un pino en la foto y hablan de “proteger al yaguareté, no cortes”. Muchas veces, por ignorancia dejan instalado en el colectivo un concepto erróneo. Sobre esto es lo que tenemos que trabajar para informar, dar a conocer y cambiar. Lograr que se entienda que las plantaciones o los bosques cultivados son como otra actividad productiva, maíz, yerba mate, trigo, otra cosa. Se planta para cortar, tiene un destino productivo, industrial y  comercial. Y su desarrollo previene la presión de uso sobre el bosque nativo, por ende, los espacios naturales y la conservación de biodiversidad.

Hasta ahora en comunicación e imagen venimos perdiendo. Tenemos que salir con fuerza en comunicar lo que es cierto de esta actividad. Desde la Subsecretaría estamos trabajando en algunas piezas comunicacionales cortas para ocupar los espacios oficiales que tenemos e instalar los beneficios de la actividad forestal. Hay que generar esta cultura porque la realidad es que no la tenemos en la Argentina.

 

En ascenso

Satinoni1Lucrecia Santinoni es Ingeniera Agrónoma, egresada de la Universidad de Buenos Aires. Realizó un Master Económico de Gobierno en el Instituto de Economistas de Gobierno (ISEG) de la Universidad de San Andrés, donde realizó el Master Económico de Gobierno. Su formación también abarca posgrados en Técnicas en la Industria Alimentaria de los Productos Hortofrutícolas (Instituto Politécnico Internacional para el Desarrollo Industrial y Económico, PISIE Jesí (Ancona) Italia, y Producción de Hongos Comestibles (Fundación BIOS, Ministerio de Educación). Luego de trabajar en el sector privado varios años (en estudios agropecuarios o entidades como AACREA) y de realizar tarea docente, ingresa a la Administración Pública en 1993, desempeñándose en diversas áreas hasta ser designada Directora Nacional de Alimentación entre 2001 y 2003.

Más tarde, en diciembre de 2005, se hizo cargo de la Dirección Nacional de Producción Agropecuaria y Forestal, luego transformada en Dirección Nacional de Producción Agrícola y Forestal en 2009, cargo que desempeñó hasta 2015.   En diciembre de 2015, logró mantenerse en el área y fue nombrada Subsecretaria de Desarrollo Foresto Industrial en el Ministerio de Agroindustria.  En la actualidad es una de las únicas tres mujeres que ocupan secretarías y subsecretarías en dicho Ministerio, junto a Mercedes Nimo (en Alimentos y Bebidas) y Marisa Bircher (en Mercados Agroalimentarios).

El Ministerio de Agroindustria que conduce Ricardo Buryaile, es una cartera con 15 subsecretarías, 5 secretarías (la General al mando de Ricardo Negri) y la jefatura de Gabinete (que está a cargo de Guillermo Bernaudo).

 

 

Por Patricia Escobar 

 



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