Narcoambulancia: los acusados se desligaron del cargo por tráfico de droga

Se declararon inocentes. Los cuatro procesados por el transporte de más de 240 kilos de marihuana y 4 mil pastillas de éxtasis en una ambulancia, se desligaron de la acusación y afirmaron que desconocían que esa unidad de rescate de Bomberos Voluntarios de Puerto Iguazú estaba acondicionada para ocultar la droga en los paneles interiores y las puertas. Se trata de los imputados Ramón Moretti, alias “Yiyo”, de 45 años (chofer de la ambulancia y único imputado que llega al proceso bajo prisión preventiva); Mabel Bogado, de 42 (esposa de Moretti); Elvio Batista Mello, de 42, y Miguel Ángel Jusesí, de 37.

 

En primer turno, el presidente del Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Corrientes, Víctor Alonso, llamó al frente del estrado a Mello. Si bien el suboficial de Bomberos procesado ya había comenzado a declarar la semana pasada -cuando el inicio del juicio fue pospuesto debido a un planteo del fiscal Carlos Schaefer para que los principales imputados cuenten con defensa individual y no conjunta debido a un posible conflicto de intereses-, ayer se abstuvo de declarar.

 

No obstante, su declaración en la etapa de investigación preparatoria fue incorporada por lectura. En su descargo Mello había afirmado que él era ajeno a los hechos y que había sido engañado por el chofer de la ambulancia. “Moretti me invitó para que lo acompañe para hacer un curso de bomberos en Unquillo, Córdoba. Dejé a mi esposa, a mi hija, y a mi trabajo para acompañar a esa persona. Confié en él. Y ahora lo perdí todo por su culpa. Él me traicionó”.

 

Ayer, Mello -asistido por el abogado Jorge Barboza- prefirió no declarar argumentando que no se sentía bien ni para hablar ni para contestar preguntas, y afirmó: “Ratifico todo lo declarado hasta el momento”. Luego fue citado Jusesí. “El motivo por el cual yo viajaba en esa ambulancia con Moretti era porque me había inscripto al curso de rescate”, comenzó su descargo el ex integrante de Bomberos Voluntarios de Puerto Iguazú.

 

Luego añadió: “Paramos en el predio de La Cruz Gil en Mercedes. Yo me quedé en la ambulancia y fue ahí cuando llegó Gendarmería. Cuando revisaban el móvil, Moretti comenzó a pedirme perdón. En un primer momento pensé que era por un problema con los papeles de la ambulancia. Pero cuando trajeron el can (perro detector de narcóticos) me di cuenta de que algo malo estaba pasando”.

 

Jusesí afirmó que durante todo el viaje no sintió ningún olor extraño (por la marihuana) que le haya llamado la atención y aseguró que pasaron los anteriores controles ruteros sin la sirena encendida.

 

En su turno, Moretti antes de contar su versión, pidió perdón a Dios, a su esposa y a sus hijos. El chofer del móvil manifestó que no sabía lo que transportaba y acusó a un comerciante de origen árabe de “plantarle” la droga.

 

“Esa persona me ofreció 40 mil pesos para que llevara a Santa Fe artículos electrónicos”, declaró Moretti.

 

El acusado contó que días antes del viaje le había entregado el móvil a esa persona -que no brindó su identidad- para que acondicionara los productos. “Es un comerciante conocido en Ciudad del Este (Paraguay). Yo siempre le compraba a él”, contó.

 

El acusado dijo que cuando este comerciante le devolvió el móvil no se dispuso a revisarlo porque “tenía confianza”. No obstante, Moretti confesó que sólo él sabía que -presuntamente- estaba trasladando electrónica y que el comerciante árabe ya le había adelantado 1.000 dólares por ese servicio.

 

“Los demás no sabían de eso; ellos sólo iban en la ambulancia para asistir al curso en Unquillo. Y a mi esposa la llevé porque ella estaba enferma y no quise dejarla sola”.

 

Por último, Bogado -con la asistencia técnica de la abogada Silvana Quiroga- contó que su esposo (Moretti) la invitó a viajar con él. “Yo había estado internada, muy enferma. No tenía con quién quedarme y por eso viajé”. La imputada agregó: “Cuando paramos en el Gauchito, porque mi marido es devoto, vimos que estaba Gendarmería. Yo no entendía lo que estaba pasando y lo que me preguntaban. Fue ahí cuando me descompuse, y ya no me acuerdo más, porque me llevaron directamente al hospital”.

 

Moretti, Batista Mello, Jusesí y Bogado fueron procesados por el delito de transporte de estupefacientes agravado por la participación de tres o más personas, por lo que podrían recibir una pena entre 6 y 20 años de prisión. Los imputados fueron apresados a finales de abril de 2013, en un operativo del Escuadrón 7 de Paso de los Libres de la Gendarmería, frente al santuario del Gauchito Gil en Mercedes.

 

Fuente: http://www.nortecorrientes.com/



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