De Vido se negó a declarar y quedó detenido a la cárcel de Ezeiza

De Vido se negó a declarar y quedó detenido a la cárcel de Ezeiza

El exministro de Planificación Federal Julio De Vido pasa la noche en el Hospital Central del Penal de Ezeiza, tras entregarse en los tribunales federales de Comodoro Py y quedar detenido luego de que la Cámara de Diputados aprobara su desafuero. El exfuncionario quedó detenido por dos causas: una por irregularidades en las obras de remodelación de la mina de carbón de Río Turbio y la otra con sobreprecios en la importación de gas natural licuado (GNL).

El ex ministro abandonó cerca de las 19 los tribunales federales del barrio porteño de Retiro en medio de un gran operativo policial que incluyó una maniobra distractiva para que fotógrafos y camarógrafos no pudieran retratar el momento del traslado.

Mientras un grupo de agentes especiales del Servicio Penitenciario Federal simuló sacar a De Vido debajo de un cúmulo de escudos para evitar fotos y agresiones, el exfuncionario se subió a una camioneta que lo esperaba debajo de las escalinatas de Comodoro Py, con las ventanas tapadas con hojas blancas.

De Vido se entregó en el juzgado a cargo de Luis Rodríguez, quien tiene la causa de Río Turbio (Santa Cruz), y allí fue también notificado de su procesamiento con prisión preventiva en la causa del GNL, que tiene el juez Claudio Bonadio. En el juzgado de Rodríguez, De Vido fue sometido a declaración indagatoria y, si bien no respondió preguntas, hizo un breve descargo en el que apuntó a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y al presidente Mauricio Macri, por lo que consideró “el show” de su detención.

Acompañado por sus abogados, Gabriel Palmeiro y Maximiliano Rusconi, De Vido se remitió al descargo escrito que ellos habían presentado el lunes pasado en el que habían pedido su sobreseimiento y habían manifestado que el objetivo de la causa era “político” y se trataba de “desprestigiar” su gestión.

Apenas De Vido se quedó sin fueros una docena de efectivos de Gendarmería y un escuadrón de fuerzas especiales rodeó el edificio del barrio de Palermo donde vive e ingresó al departamento del décimo piso para detenerlo. Sin embargo, los uniformados no tuvieron éxito: mientras lo buscaban en la torre de avenida Libertador al 2.200 el exministro de Panificación se entregaba. Antes de entrar por una puerta lateral a los tribunales se lo escuchó decir: “Mándenle champagne a la doctora Carrió”.

La frase del exfuncionario fue en respuesta a Carrió, ya que la semana pasada, en el cierre de campaña de Vamos Juntos, la dirigente de Cambiemos había festejado la decisión de la Cámara Federal de ordenar el desafuero y la posterior detención del exfuncionario, acusado en varias causas por hechos de corrupción.

De Vido ingresó sorpresivamente por uno de los accesos laterales al edificio en compañía de su abogado Maximiliano Rusconi. Fue por la calle Letonia, por donde varias veces ingresó también a declarar la expresidenta Cristina de Kirchner. Estaba con un morral y vestido de manera informal y para entonces ya se había dispuesto el desalojo total del cuarto piso de los tribunales, donde tanto el juez Rodríguez como Bonadio tienen sus respectivos Juzgados.

• Desafuero

El trámite legislativo fue corto, por 176 votos a favor y una abstención, la Cámara baja finalmente decidió el desafuero por los precesamientos y pedidos de detención por malversación de fondos y defraudación al Estado. La abstención pertenece al cordobés Juan Manuel Pereyra (Concertación-FORJA), quien argumentó que “no están dadas las condiciones constitucionales de defensa en juicio, y no quiero ser cómplice con mi voto de violar la independencia de otros poderes”.

De esta manera, y en medio de una sesión histórica, ya que es la primera vez que Diputados vota desde el advenimiento de la democracia el desafuero por corrupción, el bloque oficialista Cambiemos llegó a los dos tercios necesarios con el respaldo de los diputados del Frente Renovador, del Justicialismo, del Frente Misionero, del GEN, Frente Cívico de Santiago, la Izquierda y Compromiso Federal, de los hermanos Rodríguez Saá.

Si bien el bloque de diputados del FPV-PJ anticipó que no bajaría al recinto para votar el desafuero del exministro kirchnerista, algunos diputados de esa bancada Mirian Gallardo (Tucumán), Ana María Llanos (Chubut), María Emilia Soria (Río Negro), Alberto Tovares y Sandra Castro (ambos de San Juan) participaron de la sesión aportando al quorum y votando a favor del desafuero.

En tanto, el bloque de diputados nacionales FPV-PJ que preside Héctor Recalde, aclaró que no “dejó solo” a Julio De Vido, y “que si el oficialismo y sus aliados no hubieran alcanzado los dos tercios de los votos, el bloque hubiese dado la discusión en el recinto”.

Sobre De Vido pesaban dos pedidos de detención, uno efectuado por el juez federal Luis Rodríguez en la causa por supuesta malversación de fondos en la mina de Río Turbio. El otro fue por Claudio Bonadio en la investigación por presuntos sobreprecios en la compra de gas licuado natural. “Los fueros deben existir para proteger la tarea parlamentaria, pero no para eludir la acción de la Justicia”, sostuvo Pablo Tonelli, presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales, en un recinto casi vacío.

Horas antes de que se votara a favor del desafuero, su defensa se presentó en los tribunales de Retiro para apelar ante la Cámara Federal el rechazo a la exención de prisión, en las causas por defraudación al Estado en Yacimientos Carboníferos Río Turbio y la que investiga la compra de buques con gas licuado.

A través de su abogado Gabriel Palmeiro, el exministro de Planificación Federal insistió en el pedido de eximición de prisión, ya que anteriormente esos recursos habían sido rechazados por Rodríguez y Bonadio, quienes solicitaron su detención. Sin embargo, la Cámara de Diputados aprobó el desafuero del diputado, quien ahora quedó sin inmunidad y fue detenido.



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