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«Queremos que Rocío Santa Cruz se presente y dé la cara en el juicio», sostuvo la viuda del municipal «Topo» Cabrera

Irene Pare es la viuda del agente de Tránsito municipal posadeño Ramón “Topo” Cabrera (53), que murió luego de que la moto que conducía fuera atropellada por el auto que comandaba borracha la ex Miss Argentina y abogada Rocío Santa Cruz, en enero del año pasado. En una entrevista con Misiones Online TV le pidió a la mujer que “se presente en el juicio y dé la cara. Que se ponga los pantalones. Así como lo atropelló y lo dejó tirado, que se presente ahora”.
La causa está en la instancia de debate oral, en la Justicia Correccional. Pero tuvo dos contratiempos. Primero se postergó porque Santa Cruz presentó un certificado médico. Después hubo un conflicto de competencia, que lo debe dirimir el Superior Tribunal de Justicia. La Corte misionera deberá definir si el Tribunal de la jueza Marcela Leiva o el de César Raúl Jiménez es el que tiene que intervenir. Mientras eso no se resuelva, no habrá debate.
“Nosotros solo queremos justicia, desde que pasó todo nos estamos manteniendo como podemos. Topo era el único sostén de la familia”, contó Irene. Ella mantiene a sus dos hijos menores (Fabián, de 21 años, y Lucas, de 16) trabajando en casas de familia. El hijo mayor de la pareja, Víctor (28), ya armó su propia familia.
“Santa Cruz nunca se contactó con nosotros ni con mi abogado Nereo Galeano. Yo públicamente le pido que no se acerque a mis hijos. Nadie sabe el dolor que ellos están pasando. Si quiere hablar que lo haga con mi abogado o conmigo”, indicó la viuda.
“Topo era un hombre de 53 años, sano y trabajador. Era todo para su familia. Lucas, mi hijo más chico, estuvo un mes muy decaído, con mucho esfuerzo logramos levantarlo. Él es jugador de fútbol de Guaraní, fue parte del plantel que participó en el Argentino A”, detalló Irene.
Ella dejó en claro que la fuerza interior para salir adelante de tan difícil situación se la dan precisamente los hijos y también los nietos. “Tengo una pensión, pero no alcanza. Yo trabajo haciendo limpieza en casas de familia. Le estoy poniendo todo para salir adelante. Por mis hijos y también por mis dos nietos: Naiara, la única mujer de la familia, era el sol de Topo; el 23 de mayo pasado nació Román Víctor. Dicen que es muy parecido al abuelo”, repitió mientras se limpiaba las lágrimas.
Irene fue simple y directa. No quiere nada más que justicia. Que quien atropelló a su marido en el cruce de Quaranta y 115 la mañana del 31 de enero de 2016 y luego lo abandonó a su suerte, reciba el castigo justo. Solo así tendrá un poco más de alivio.

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