Realidad virtual

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“Nueva comunicación política”, definió un conocido analista político a través de la misma red social en la que se replicaba en forma masiva el insólito “SnapChat” del presidente Mauricio Macri y el conductor televisivo Marcelo Tinelli. Fue, sin dudas, el hecho político de la semana, aunque el minivideo difundido por el propio jefe de Estado tras la reunión con el showman, cosechó más enojo que buenos deseos. Macri dedicó más de una hora a la reunión con el conductor televisivo que días antes había despertado su furia por las críticas en el programa más visto de la televisión argentina. El mitín en la Residencia de Olivos concitó la atención de todo el ámbito político y culminó con la sorpresiva divulgación del “snap”.

Macri utiliza muy bien las redes sociales y Tinelli es el rey de la televisión con una estela de 8,5 millones de seguidores en Twitter, casi el triple que el propio presidente que se jactó de llegar a la Rosada empujado por los internautas.

La comunicación a través de las redes sociales, denominada 3.0, permite, en efecto, una emisión directa, sin intermediarios más allá de la plataforma y como ventajas exhibe un mensaje propio, sin interpretaciones y, sobre todo, sin la obligación de pautar en los medios.

Obama llegó a la presidencia de Estados Unidos utilizando con maestría las incipientes redes sociales. Ya para su reelección, utilizó mensajes segmentados según edades, profesiones y preferencias políticas. Se impuso con claridad. A partir de ahí, fue imitado por políticos de todo el mundo, con dispares resultados. Pero el uso de las redes se impuso como un actor más de la actividad política.

Sin embargo, en esa comunicación hay una delgada línea entre el acierto y el desastre de la banalidad.

Tinelli hace humor político desde sus primeros años de estrellato, cuando abandonó los bloopers y se pasó a las imitaciones y a reírse de las desgracias ajenas. Sobrevivió a Menem, mostró en vivo las inconsistencias de De la Rúa y ayudó a ganar y perder elecciones con sus grandes cuñados. El fugaz radical todavía cree que su huida en helicóptero comenzó a gestarse en el mismo momento en que pasaba papelones en el estudio de Videomatch. Tinelli…, no el ajuste, la pobreza, la deuda y las muertes.

Alica alicate fue una frase que encumbró a De Narváez y provocó la derrota de Néstor Kirchner en Buenos Aires. Cristina también fue imitada hasta el hartazgo. Pero bastaron apenas unos meses de exponer a Macri para producir un inusual hecho político. El país habló por unos días de la pelea entre el Presidente y el conductor televisivo.

Macri se mostró visiblemente irritado por las imitaciones que desnudaban –y lo mostraban en paños menores- la dureza de las medidas tomadas por su Gobierno. El tarifazo energético fue el principal blanco de la burla tinellesca.

Macri lo criticó en público y miles de trolls contratados por “alguien” insultaron a Tinelli a través de las redes sociales, especialmente Twitter, termómetro en tiempo real, -no confundir con realidad-, del humor social del momento.

Habría que abundar en los orígenes de la disputa Macri-Tinelli, pero aquí lo que interesa, en definitiva, es lo que hace el Presidente.

La cumbre culminó con la pose sonriente de ambos ante el teléfono, esperando que la magia del SnapChat haga lo suyo. El programita es popular entre niños y adolescentes porque permite insertar accesorios que transforman al usuario o mezclan las caras con otro actor. Esta última acción fue la elegida por Tinelli, quien manipulaba el celular, aunque fue Macri el que difundió su resultado.

En ese instante fugaz del intercambio de rostros, magia del programa informático, no se distingue bien si Macri es Tinelli o si Tinelli es Macri.

Es el show de Mauricio o la presidencia de Marcelo. Esos breves segundos abren el interrogante más inquietante. ¿Quién tiene el poder?

La pelea sirvió para que no se hable durante algunos días de los problemas de fondo de la Argentina. Quizás se buscaba ese efecto, a juzgar por las risas compartidas por conductor y presidente. Ambos ganaron. Macri logró que las imitaciones sean más benévolas y Tinelli mostró que nadie está exento de su poder.

¿Por qué enojó tanto una reunión que bien podría haber pasado desapercibida? El mérito de la oportunidad. En medio de tarifazos impagables, inflación por las nubes y las primeras señales de desempleo y cierre de fábricas, no hay mucha paciencia para bromas.

La comunicación directa tiene el riesgo de consecuencias no deseadas.

La indignación es obvia entre quienes no eligieron a Macri, pero hasta el votante PROmedio que quería un cambio, repudió el perder el tiempo en una joda para Tinelli.

En la misma semana de la “cumbre”, se conocieron los primeros datos oficiales que admiten lo que se aprecia a simple vista: una enorme destrucción de empleo. A los despidos de “ñoquis” en el Estado se sumaron 52 mil empleos privados perdidos en cinco meses. La situación puede ser peor, ya que la estadística registra solo hasta mayo y en los dos últimos meses han caído indicadores de ventas, consumo, e industria (los datos privados son más tremendos y estiman la pérdida de empleo en cerca de cien mil).

Son los efectos de las políticas económicas que se manifiestan en el mítico “segundo semestre” que se va postergando indefinidamente. La caída del trabajo privado se da en medio de una recesión económica con un inflación en torno al 41 por ciento anual.

Si se comparan los primeros cinco meses del año pasado y los del actual, en mayo hubo 64.694 empleados registrados menos. El informe del ministerio de Trabajo también mostró una caída del empleo por séptimo mes consecutivo.

Macri en cambio, culpa a la Justicia laboral por la falta de creación de empleo por sus fallos que con “la falsa idea de que proteger derechos laborales” amparan “abusos” contra los empresarios.

El segundo semestre transcurre sin mejoras a la vista. Y con datos que van demoliendo el relato de “cambio”. Cada indicador es peor que los anteriores.

La industria cayó en junio 8,2 por ciento en comparación con el mismo mes del año pasado y está en picada desde hace cuatro meses.
De esta manera, el primer semestre cerró con una caída del 3,6%. Mientras que, con respecto a mayo, el sector registró un retroceso del 0,3 por ciento. La industria automotriz continúa siendo el sector con mayor caída de la producción, acumulando 13,9% en los primeros seis meses.
Según la consultora ultraliberal FIEL, la industria continúa transitando los últimos 12 meses por una fase recesiva en la que la actividad aceleró ligeramente el ritmo de caída a un 8.2% equivalente anual. Todo indica que la recesión se prolonga y en el corto plazo las perspectivas continúan sin cambios, entre la mayoría de los sectores.
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa informó que las ventas de electrodomésticos cayeron en junio un 19,2 por ciento y el empleo formal en la industria de la construcción cayó 12.6% en mayo, en comparación con igual mes de 2015, según el Informe de Coyuntura del IERIC (Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción).

De acuerdo con el estudio, se trata de la contracción más pronunciada de toda la serie histórica de empleo formal en la construcción.

La industria sufrió una acelerada caída en el primer semestre del año, encontrándose técnicamente en recesión tras dos trimestres consecutivos de indicadores negativos. Registró en junio una baja del 19,6%, la segunda contracción más alta del año, reconoció el INDEC.

En los primeros seis meses del año el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) registra una caída del 12,4%. El informe oficial indica que en mayo pasado los puestos de trabajo registrados en el sector privado registraron una baja del 1,8% con relación al mes anterior y una caída del 13,8% respecto de igual mes del año anterior. La baja interanual significa una pérdida de alrededor de 62 mil puestos de trabajo, ya que en mayo del año pasado los puestos registrados en la construcción llegaban a 451 mil, y en el mismo mes de este año bajaron a 389 mil.

La caída es tan fuerte que en lugares donde el PRO ganó con amplitud surgen los primeros arrepentidos. El presidente de la Unión Industrial de Córdoba, Gerardo Seidel, aseguró que el sector está afrontando “el mayor retroceso en los últimos cuatro años”, y que lo que se avizora es “un segundo semestre duro”.

El gobierno de Macri celebra en cambio que al campo le vaya bien “sin la pata” encima del Estado. “Por eso la reducción de cada retención ha buscado devolverle el protagonismo a cada provincia. Este es un país federal y debe ser un país federal, trabajando en equipo con cada gobernador”, agregó en lo que se convirtió el primer discurso en quince años de un Presidente en la Rural, donde el kirchnerismo no fue nunca y donde había sido abucheado Raúl Alfonsín. La audiencia, claro, fue complaciente y el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Luis Etchevehere, le agradeció “al Presidente haber eliminado y reducido retenciones, eliminado las prohibiciones a la exportación y promovido la salida del default”.

Sin embargo, el mismo campo le puede jugar una mala pasada a las proyecciones del Gobierno. El economista del instituto IERAL de la Fundación Mediterránea, Juan Manuel Garzón, consideró que el precio de la carne puede complicar las metas de inflación del Gobierno.

En un análisis coyuntural, el especialista en agroindustria afirmó que “el ciclo ganadero puede complicar un plan de estabilización en caso que se dispare un período de retención de animales”, lo que en realidad ya ocurre.

La gran apuesta del segundo semestre para el Gobierno de Macri es que el blanqueo de capitales de buenos resultados. La expectativa es que se declaren unos 30 mil millones de dólares en virtud de las enormes facilidades que se le dieron a los que ya no tendrán la “necesidad de esconder” la plata afuera. Si así fuera, sería un éxito fiscal, ya que ingresará dinero al fisco a través de los impuestos y achicaría el déficit. Sin embargo, la gran incógnita es cuánto de ese dinero se volcará efectivamente a una inversión productiva, que es lo que necesita la Argentina para recuperar empleo.

En Misiones el escenario es aún más complejo por las asimetrías con Paraguay y Brasil. Los datos son contundentes. Por Misiones sale más gente del país que por el aeropuerto de Ezeiza. En el primer semestre más de cinco millones de personas fueron a comprar a Paraguay y en julio Iguazú, con un millón de salidas, se transformó en el principal punto de salida, superando a Posadas y Ezeiza. Los números de la ciudad que alberga a las Cataratas no pueden explicarse por la exitosa temporada turística, ya que a la maravilla natural ingresaron poco más de cien mil personas.

El viaje a Paraguay o Brasil es motivado en la búsqueda de precios más bajos, que no se limitan al combustible, sino que se extienden a cualquier rubro. Producto de la devaluación y los sucesivos tarifazos, casi todo sale más barato allende las fronteras. En la tierra guaraní, en cambio, celebran que no vendían tanto, casualmente, desde fines de los 90.

“Es notable como con el cambio de Gobierno se mató al comercio”, lamentó un conocido empresario posadeño del rubro textil que supo de mejores tiempos de ventas.

El escenario es tan complejo que el esperado fin de semana de ofertas con el que siempre se reactiva el consumo, llegará la semana que viene más negro que nunca. “Hay empresarios que esperan el Black Friday para liquidar stock y luego cerrar”, admitió Fernando Vely, presidente de la Cámara de Comercio, uno de los pocos en la entidad que no se identificó con la campaña PRO del año pasado.

En lo que va del año, son más de 140 comercios los que cerraron en Posadas y los que mejor suerte tuvieron, cambiaron de rubro, volcándose a los alimentos, que es lo que más compra la gente a la hora de priorizar su gasto.

En paralelo, ya son varias las empresas madereras que despidieron personal y redujeron las jornadas laborales para poder atenuar la caída de ventas por la apertura de las importaciones, especialmente de fenólicos y derivados.

Desde Sindicato Obrero de la Industria Maderera de Eldorado indicaron que en junio se importaron 7.000 metros cúbicos
solo de terciados y fenólicos, lo que equivale a la mitad de la demanda del mercado interno. La entrada de estos productos, sumada a una baja de la actividad económica nacional, generó una merma en la demanda de la industria local, lo que sumió al sector en una crisis. La caída en las ventas obligó a las empresas a reducir jornadas de sus empleados e incluso prescindir de trabajadores. En la región hay 17 fábricas de terciado que emplean a más de 1.200 operarios.
El efecto que sienten hoy las madereras podría extenderse a otros rubros con el regreso del servicio “puerta a puerta”, que permitirá el ingreso de productos extranjeros comprados directamente por Internet. La Confederación Argentina de la Mediana Empresa advirtió que esa medida significará “regalar el mercado” y una fuga al exterior de unos 20 mil millones de dólares al año. “Es volver a los 90”, dicen en la entidad.
Muchos de los que el año pasado se jugaron por el cambio, empiezan ahora a levantar su voz de reclamo. La Confederación Económica de Misiones le pidió a la Nación que el subsidio a la energía se extienda más allá de las 40 empresas seleccionadas en la provincia, ya que buena parte no puede hacer frente a los mayores costos. El reclamo de la reimplantación del ITC diferenciado que lleva adelante el Gobierno provincial suma cada día más respaldos en el sector privado y ahora hay sectores productivos que también comenzaron a mostrar su descontento con los bajos precios y la demora en tomar decisiones que beneficien a los eslabones más bajos de la cadena.
La Asociación de Plantadores de Tabaco de Misiones denunció públicamente que el Gobierno de Macri discrimina a los productores locales en el reparto del Fondo Especial del Tabaco –en reclamo de los pagos hubo piquetes en varios puntos de la provincia-, ya que lo recaudado por la venta de cigarrillos, se repartió en forma discrecional y no de acuerdo al índice de producción. El total recaudado del FET a julio del corriente año fue de 2.696.341 millones de pesos. A ello hay que sumarle el remanente del año anterior ($723.068.896,42), lo que hace un total de 3.419.410.857,16. De este total fueron girados a las provincias tabacaleras 1.942.974.451,97 pesos, el 56,8 por ciento. El saldo se encuentra depositado en la cuenta extrapresupuestaria del Banco Nación Argentina a nombre del Ministerio de Agroindustria de la Nación. Del total girado le transfirieron a Misiones el 11,4% (221.153.783,26 pesos), cuando su participación ponderada es del 22%. Sin embargo a todas las demás provincias tabacaleras los depósitos fueron acorde a su participación del FET (en algunas por encima). Del total de ingresos (recaudación 2016 más el remanente 2015) correspondiente a Misiones, de 685.780.013 pesos, fueron girados 221.153.783, es decir solo el 32% de las acreencias. Esto implica que el remanente neto asciende a $ 464.626.230,32. “En este contexto, no podemos otra cosa que pensar que los pequeños colonos tabacaleros de Misiones, que representan más del 70% del total de productores del país, se encuentran discriminados por las autoridades nacionales”, denunció la APTM.

El ministro del Agro, José Luis Garay tuvo que trabajar mucho para desactivar la protesta tabacalera con la promesa de pago con fondos propios hasta que lleguen los envíos de la Nación. Pero en este aprendizaje sobre la marcha de los funcionarios PRO, Garay reveló que “hay cuestionamientos” al manejo del FET, que acarrean una mora en los pagos. “El Gobierno quiere analizar muchas cosas, pero el productor no puede esperar más, la cosecha fue muy mala”, dijo Garay.

Pese al contexto desfavorable, el Gobierno provincial mantiene las puertas abiertas al diálogo y a brindar gobernabilidad al Presidente.

La lectura es clara. Si a la Nación le va mal, sufrirá más la Provincia. Por eso el gobernador Hugo Passalacqua entiende que hay que seguir respaldando al menos las decisiones troncales. De todos modos, el efecto de la crisis se hace sentir en los giros por coparticipación y en la cuasi parálisis de los fondos de obra pública.

El Presupuesto 2017 está estimado en función del contexto actual, con un crecimiento de solo 22,85 por ciento en relación al vigente, bastante por debajo de la inflación estimada para este año. El Gobernador proyectó gastos por 41.291.046.000 pesos, a los que hay que sumar el presupuesto de la Legislatura y el de la Justicia, estimado en más de mil millones.

El presupuesto diseñado por Passalacqua mantiene el foco en las áreas sociales y el desarrollo de la economía, como es tradición en la Renovación.



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