Nutrición: La gente compra más por la publicidad que por las sugerencias de los profesionales

Nutrición: La gente compra más por la publicidad que por las sugerencias de los profesionales

Una encuesta sobre Nutrición y Alimentación realizada a 100 personas a la salida de los supermercados de Posadas, revela que los consumidores compran más guiados por la publicidad que por las recomendaciones de las campañas de información nutricional.

En la jornada sobre Nutrición y Alimentación que realizó el Colegio de Nutricionistas de Misiones fueron presentados quince trabajos científicos, uno de ellos fue de la  magister Carina Klemczuk, quien investigó sobre “Alimentos funcionales: publicidad y rotulado nutricional y su influencia sobre el comportamiento de compra”.

La profesional de la entidad  realizó una encuesta a 100 personas a la salida de los supermercados de Posadas, que arrojó entre los resultados que los consumidores compran más guiados por la propaganda de los medios que por las recomendaciones de las campañas de información nutricional.

Carina Klemczuk propone en su trabajo de investigación, la “necesidad de debatir para unificar una definición de alimentos funcionales”, además le parece interesante saber “qué deberíamos  conocer más, cómo podemos armar nuestros mensajes de salud que sean tan repetitivos que tengan tanto impacto como tiene la publicidad  de las empresas que buscan vender más”.

Objetivos de la encuesta realizada

Realizó 100 encuestas y las preguntas que guiaron era cuál era el conocimiento que los consumidores tienen de los alimentos funcionales, qué diferencia o valor le dan por encima de otros alimentos, y si la publicidad tiene alguna influencia sobre la percepción de los consumidores y su comportamiento de compra.

Analizó las 100 encuestas y en su trabajo consideró más importante ocho entrevistas en profundidad que realizó, trabajando sobre el eje del análisis cualitativo de esas ocho entrevistas, desde el Neuromarketing, que “para mí fue lo más interesante”  aclaró en su disertación en la jornada realizada en el aula magna del Ministerio de Salud Pública.

El propósito de la investigación fue conocer la influencia de la publicidad sobre los conocimientos que tienen los consumidores sobre este tipo de alimentos y el uso e interpretación del etiquetado y del rotulado nutricional.

Los objetivos fueron medir el conocimiento del consumidor acerca de las generalidades y características de este tipo de alimentos, describir los efectos de la publicidad respecto del conocimiento de los consumidores y conocer la interpretación del etiquetado y rotulado nutricional e identificar y describir los factores que influyen en la decisión de compra de alimentos funcionales.

¿Qué son los alimentos funcionales?

Al referirse a los resultados de la encuesta, la nutricionista investigadora dijo que dentro de los discursos de los entrevistados expresaban lo que entendían lo que son los alimentos funcionales, objeto de su análisis, decían “me imagino frutas, verduras, todo lo que es natural, otros decían para mí son alimentos que tienen alguna función o son beneficiosos para la salud, corresponde a una buena nutrición, a comer sano, me da la sensación de vitales, para ellos vitales eran alimentos como la carne, frutas, verduras, comer balanceado”.

Para los entrevistados el azúcar no era un alimento funcional, “lo que para nosotros lo que sabemos tiene una función energética”, dijo.

La respuesta de los entrevistados

Todos los entrevistados al pedírseles ejemplos de alimentos funcionales todos nombraron a frutas y verduras, y en cambio en la encuesta cualitativa el 100 por ciento dijo conocer los alimentos funcionales que los habían escuchado nombra.

Fue diferente cuando se tomó la encuesta acerca de  los alimentos funcionales, ya decía el 48 por ciento  que son para prevenir enfermedades,  o para no enfermarse, o para las defensas o para fortalecer el cuerpo.

Y cuando los encuestados nombraron los alimentos funcionales, por ejemplo  el 43 por ciento no nombró frutas y verduras, sino el yogur; el 42 por ciento mencionó la leche y el 13 por ciento nombró un alimento funcional que es el Actimel y el 3 por ciento mencionó la Activia.

O sea “en mis entrevistados no nombraron alimentos funcionales pero dentro de los 100 encuestados apareció el Actimel, Activia y alimentos de tipo industrializado”, señaló la nutricionista investigadora.

Propuestas del trabajo para la sociedad

Carina Klemczuk pudo resumir el relato de los entrevistados y a través del mismo “surgió una primera propuesta de este trabajo sería la necesidad de debatir la necesidad de unificar una definición de alimentos funcionales que permita elaborar un marco normativo internacional global, que sirva de base a todos los países que aún no cuentan con un marco normativo para investigar alimentos funcionales que podrían dar más seguridad al consumidor y por otro lado marcar los límites más claros a las empresas que los comercializan”.

También ayudaría a diseñar políticas y programas de educación alimentaria nutricional más adecuado al público objetivo y también colaboraría  en orientar la construcción de los diseños de la información nutricional.

La influencia de la publicidad en la alimentación

Respecto al reconocimiento del alimento funcional, si lo usa o no, en la encuesta de la nutricionista se preguntó si conocen los yogures Actimel, Activia, entre otros, si conocía sus beneficios y cómo los diferencia unos de otros y si expresaba opiniones personales al respecto,

Se indagó a los entrevistados de dónde obtuvo la información sobre esos alimentos lácteos, partiendo de la hipótesis que los consumidores de alimentos funcionales tiene la información y conocimiento de sus propiedades, a partir de la publicidad en la televisión.

Así, los encuestados respondieron relacionando a los productos con lo que decía la propaganda.

En la encuesta cuantitativa el 100 por ciento de los entrevistados respondió que conoce el lácteo  Actimel; el 58 % lo consume y el 77 % mencionó el beneficio que dice la publicidad, es decir que aumenta las defensas del organismo; la misma tendencia se observó con el Activia, el 93 por ciento de los encuestados dice que lo conoce  y el 72 por ciento respondió que es para la digestión lenta”.

“La industria va más adelante con la publicidad”

“Nosotros hacemos educación alimentaria nutricional”, expuso Carina y en base al Neuromarketing se observó que “cuando se trate de vender pareciera que la industria va un paso más adelante con la publicidad estudiando qué es lo que piensa, qué es lo que siente y prediciendo qué es lo que va a hacer el consumidor,  qué es lo que va a hacer para vender más un producto”.

A la nutricionista tras esta investigación le pareció interesante saber “qué deberíamos  conocer más, cómo podemos armar mensajes que sean tan repetitivos que tengan tanto impacto como tiene la publicidad que nuestros mensajes de salud tengan tanto impacto como tienen las empresas que buscan vender más”, es decir aplicar en ese punto “nos falta un poco más para aplicar este tipo de estrategias a nuestras campañas de alimentación nutricional”.

Carina Klemczuk, nutricionista en la Jornada de Nutrición y Alimentación en Salud Pública. (Audio Misiones on Line)

 



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