El odontólogo posadeño que corrió la prueba deportiva más exigente del mundo

El odontólogo posadeño, Javier Viñas, lo volvió a hacer. Corrió y completó la prueba deportiva más exigente del mundo: el triatlón Ironman.

Se trata de la forma más exigente de triatlón y consta de 3,8kms de nado en mar abierto, 180 kilómetros en bicicleta y 42,2 kilómetros corriendo (la distancia de una maratón).

Viñas marcó 12 horas y 16 minutos para el Ironman que se corrió en Florianópolis el 31 de mayo pasado. De esta forma, bajó en una hora su tiempo de la edición anterior, cuando hizo su debut.

Casado, con dos hijos, Viñas -que practicó rugby en Centro de Cazadores- tiene 42 años y para participar en el Ironman tuvo que afrontar un exigente entrenamiento que no da respiro.

Hay que nadar, correr y pedealear los siete días de la semana, conciliando un entrenamiento que inclusive suena exagerado para un deportista profesional de elite, con la vida profesional y familiar.

“Es muy dificil, muy exigente, pero es un desafío”, contó Viñas a Misiones Online.

Competir y llegar en un Ironman implica desafiar al cuerpo, que pide “no más”. Afrontar el cansancio, el dolor y las ganas de parar que empiezan a aparecer a lo largo del trayecto, sobre todo en las etapas más duras. Es una verdadera competencia para empujar los límites.

Así relataba Javier Viña el tramo final de su primer Ironman, en Florianápolis también, en el 2014.

“Cuando llegué  a los 21 kilómetros no podía creer que tenía medio maratón adentro y era un hecho que podía terminar el Iron Man. A pesar del cansancio y el dolor en las piernas, estaba disfrutando todo esto…Faltaban 7 kilómetros para llegar, encaré la recta del campanario, eran los últimos metros de la competencia. La gente al costado del camino alentando a todos, era una energía increíble, hasta que llegó el momento, ingresar sobre la alfombra, cruzar el arco, ver a mi familia…”

MB

EP



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