Asesinato del empresario: las cámaras de seguridad no aportaron nada y la autopsia ratificó que fueron tres los balazos letales

Las cámaras de seguridad de la zona donde asesinaron a balazos al empresario Carlos Alfredo Manhardt (42) no aportaron nada relevante para el esclarecimiento de la causa. Ahora, los investigadores analizan la documentación que decomisaron en el allanamiento que hicieron en la casa que alquilaba la víctima en el kilómetro 13 de Eldorado.
Fuentes cercanas a la investigación confiaron que la autopsia confirmó que fueron tres los impactos de bala que recibió al dueño de la empresa de remises de alta gama Carman. Los proyectiles le dieron en la cabeza y en el tórax.
Manhardt estaba de novio con Susana Laurenzo. En la casa de ésta, en la calle La Paz del kilómetro Diez, sucedió el asesinato. Un sicario que llevaba el rostro cubierto con un pasamontañas lo acribilló con un revólver calibre 38. Después huyó en la moto de un cómplice.
El asesino era una persona robusta que vestía jean y abrigo gris. A poco más de 36 horas del hecho, poco se sabe sobre él.
El empresario asesinado tenía una empresa de remises de alta gama y trabajaba para la empresa Alto Paraná. No se le conocen deudas ni enemigos. Para los detectives está claro que fue un ajuste de cuentas, cuyo motivo se ignora.
Manhardt era padre de dos hijos, se había separado hace poco e inició una relación se pareja con Laurenzo, la testigo clave, porque vio cómo se produjo el asesinato el martes por la noche.



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