Dos jóvenes Grillos Sinfónicos fueron seleccionados para perfeccionarse en el INSA del teatro Colón


Ezequiel Brizuela (flauta) y Pablo Benítez (violín), ambos con 18 años son los dos Grillos Sinfónicos que fueron seleccionados para un preparatorio de dos años en el Instituto Superior de Arte del Teatro Colón, donde recibirán clases particulares con profesores de su instrumento, y con profesores de la Orquesta Estable del Teatro Colón y de la Filarmónica de Buenos Aires.
También podrán integrar la Orquesta de Cámara junto a todos los integrantes de la academia de arte, mientras durante el curso de estudios que será de dos años.

 

Ezequiel Brizuela envió sus requisitos dos semanas antes de la audición en el Instituto Superior de Arte del Teatro Colón en Buenos Aires y le dieron el “okey” y ese mismo día le informaron que tenía que presentarse el 1° de diciembre para la audición de flauta.

El concurso comenzó a las 10, cuando llegó había unas trece personas en el salón de audición y en el sorteo le tocó el número cinco, “cuando pasé al comienzo me puse nervioso y me dije bueno ya está, no puedo hacer otra cosa, me dije cierro los ojos y comienzo a tocar”, recordó el joven ese momento.

Le tocó interpretar lo que era obligatorio con la flauta, el primer y segundo movimiento de concierto de Sol de Mozart, con cadencia y después una pieza a elección propia, y eligió Fantasía de Gabriel Fauré porque era lo que “mi profesor me había recomendado”.

Ezequiel cumplió ayer viernes 18 años y es hijo de Miguel Brizuela y Marilé Vendrell, los directores de los Grillos Sinfónicos. Contó que eligió como instrumento  la flauta porque no le gustaba el violín, comenzó a conocer este instrumento  a los 6 años junto s su padre que le enseñaba, “pero no avanzaba, sentía que no era lo mismo, después de algunas charlas y escuchar algunas orquestas como la de la UNaM, me decidí por la flauta traversa”, agregó.

Al igual que su compañero Pablo terminó la secundaria este año, y admite que ir al Colón a perfeccionarse no es suficiente. “Mi sueño sería vivir de mi instrumento a un nivel muy alto, no me interesa mucho si es en una orquesta o un grupo de folclore, me importa tocar, yo de chiquito siempre decía que me gustaría tocar en un crucero y no me parece mala ideal, pero principalmente me gustaría vivir de la música”, admitió.

Su mensaje para los demás jóvenes es “no es en vano el esfuerzo y al final uno termina recibiendo todo lo que dio y lo que siempre dio de uno”.

Pablo Benítez ejecutante de violín es también otro de los jóvenes Grillos que fue seleccionado en el ISA. “Eramos 31 y de diez personas quedé tercero, pero los puestos eran compartidos porque había iguales niveles, quedé muy contento, en realidad no caí mucho en el momento pero cuando me mandaron el mail con el puntaje y los lugares ahí recién me dí cuenta que había aprobado el examen de ingreso y eso fue muy bueno y un gran escalón para lo que sigue».

Empezó en los grillos cuando tenía 3 años, junto a otros chicos del barrio se juntaban en la casa de Marilé Vendrell, su profesora, pero no tenían  instrumentos sino “eran latas de leche y hacíamos percusión” (risas de Marilé que lo escuchaba).

Al igual que Ezequiel, a los 5 años comenzó con Miguel Brizuela, y siempre con el violín como instrumento para hacer música, su gran sueño  aunque falta mucho es  “formar parte de una orquesta profesional, también poder irme al exterior,  uno no ha de quedarse satisfecho con algo sino tiene que ir por más”.

Marilé, la profesora “madre”

Marilé Vendrell, un poco la madre de estos dos chicos que irán a perfeccionarse el Colón opinó sobre la evolución musical de los mismos,   “la verdad que fuimos creciendo con ellos, nunca nos imaginamos en el taller de música tener una orquesta, cuando tuvimos una orquesta no nos imaginamos que podía ser sinfónica, cuando fue sinfónica no nos imaginamos que podían tener un gran nivel con tan poca edad y nos siguen sorprendiendo permanentemente con fe, constancia  y disciplina que pusieron en los entrenamientos , las horas y horas sin desistir, ellos nos enseñaron que pueden más de lo que creemos, solamente les falta una buena guía, ganas, acompañamiento de los papás y una guía pedagógica que siempre esté mirando más adelante”.

La profesora de música y esposa de Miguel Brizuela cree que “en estos dos o tres últimos años la evolución que ellos tuvieron fue porque tuvieron un profesor especializado ya de Buenos Aires con otro nivel ya, porque ellos pueden tener un desarrollo colectivo parejo per para despegar de eso después hay que tener las horas individuales, además de las siete o diez horas de ensayo con la orquesta, sino hay que ensayar en la casa también”.

Inscripciones en febrero

Mientras estos jóvenes irán a Buenos Aires, los Grillos Sinfónicos que dirigen Miguel Brizuela y Marilé Vendrell comenzarán a trabajar con la orquesta base infanto juvenil que irá al Iguazú en Concierto 2015,  el primer lunes de febrero y las inscripciones en la segunda quincena de febrero y las clases en marzo, la iniciación es desde los 3 años, la dirección es Tambor de Tacuarí  3916, entre Tomás Guido y San Martín. Más datos en la página en internet.

(ampliaremos con audios y videos)

 



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