El sobreviviente de la masacre de Crucero recuerda a Yamila y Romina

Yamila Marczewski  y Romina Szidloski, ambas empleadas en la sede del club ubicada en el centro de Posadas, encontraron la muerte ahí mismo, a manos de la ex pareja de Yamila, Juan Ramón Benítez, que  ingresó al local comercial y sin dudar les disparó. Primero a Romina, después a la madre de sus hijos, y luego se suicidó.  Gastón Monges, testigo directo de los crímenes, amigo de las jóvenes, las recordó con una emotiva  carta que subió a su perfil de Facebook.

 
…Hoy hacen 365 días desde la última vez que escuché tu sonrisa……365 días desde la última vez que te dije “te quiero”……365 días desde la última vez que me abrazaste y me dijiste “buen día mi negro”……hoy hacen 365 días desde el momento en que se dejaron de fabricar recuerdos.Estabas hermosa y feliz aquella mañana, por Dios que se te veía feliz!Me cuesta entender la ironía de escribir una carta, y que no puedan leerla. Pero a mis ángeles, les dejo nuevamente mi corazón al descubierto en estas palabras.Desde esa tarde en la que llegaste a mi vida, comenzaste a cambiarla, a moldearla con tu forma de ser; que me encantaba, tenías esa luz que enamoraba y así me acostumbré a tenerte cerca todo el tiempo.

Hay días que me cuesta realmente entender que todo esto haya pasado, que te fuiste de un momento a otro sin siquiera decirme “chau”…y que de tenerte todos los días conmigo, pasé a no verte nunca más.

Aún hay noches en las que espero recibir ese mensaje tuyo… “avísame cuando llegas a tu casa, así me quedo tranquila”.

Desde aquella mañana congelé mi vida en situaciones que sólo tenían preguntas, y ninguna respuesta. ¿Por qué nadie nos cuidó?… ¿por qué la policía no hizo nada con todas las denuncias?… ¿por qué dejaron que cumpla con las amenazas?… ¿por qué Dios se las llevó?…

Las noches eran eternas, plagadas de pesadillas… ilusiones… desear con el corazón encontrarlas al día siguiente y abrazarlas tan fuerte para que no se fueran nunca más.

Desde aquella mañana aprendí el verdadero significado de extrañar a una persona…ver como la vida de alguien que quería y aun quiero tanto, se desvanecía en frente mío… esa necesidad de querer saber de ustedes, que llega a doler tanto; porque podría recorrer el mundo buscándolas, aun sabiendo que ya no vamos a coincidir más… al menos no en esta vida. Aprendí a abrazar y decir a quienes me rodean lo que valen y significan para mí, cuidarlos bajo la llave del corazón, simplemente porque hoy están… mañana quizás ya no.

Muchísimas cosas quedaron inconclusas desde esa mañana, tantos proyectos, tantas sonrisas, tantos abrazos, tantos “te quiero”, tantos mates, tantas charlas, tantas cenas, tantas salidas… en fin, quedaron inconclusas nuestras vidas.

Las cosas no deberían haber sido así, pero creo que es el destino… cruzó nuestros caminos y me permitió conocer como luce un ángel en la tierra, disfrutar con él, para luego llevarlo nuevamente con Dios. En fin todos sabemos que de eso se trata un verdadero amigo…tu guía, tu complemento, el hermano que se elige, tu ángel.

Polaca de mi corazón, me duele muchísimo no tenerte conmigo y aún se me hace difícil por más superado que quiera aparentar, creer que todo esto sea verdad; y es porque mi corazón va a tardar mucho en aceptar lo que para la razón ya sucedió. Hoy miro nuestras fotos, y pienso en esos momentos vividos…te pienso a vos ahora seguramente en lugar mejor; te fuiste y te llevaste gran parte de mi corazón con vos.

Uno jamás en la vida se imagina siquiera atravesar una situación como esa… mucho menos sabe con claridad cómo va a seguir adelante, es una lucha individual que se sostiene del cariño y el amor de la familia y los amigos. Cometes miles de equivocaciones y no sabes para donde salir corriendo… lastimas a las personas, te lastimas a vos mismo, y solo es cuestión de tiempo -que pone su firma en todas las historias que vivimos y acomoda cada cosa en su lugar- para que tu corazón se dé cuenta de quienes son las personas que te ayudan y con quienes tenés que quedarte.

Hoy tengo presente que por una injusticia de la vida, ya no las tengo más conmigo; la misma “injusticia” me dio a mi una segunda oportunidad aquella mañana… que debo aprovechar al máximo por mi y por ustedes, hasta el día en que nos volvamos a encontrar… continuar con la vida, por más que a veces no le encuentres sentido a lo que haces, o sientas que no vas para ningún lado, valora a quienes te rodean, quienes te dan una mano, cada situación que se te plantea; todos tenemos luchas diarias, pero recordá que sea cual sea la batalla…siempre está la opción de ganar.

…aunque sea difícil, en ésta vida sólo resta seguir hacia adelante…



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