Se conocieron detalles de la salvaje violación grupal en Corrientes

Se conocieron detalles de la salvaje violación grupal en Corrientes

Rocío A., la joven de 21 años que denunció ser embriagada y abusada por un grupo de muchachos en el interior de una vivienda de la localidad de Caá Catí, Corrientes declaró en las últimas horas y apuntó contra los cuatro jóvenes que están sospechados desde el principio. Uno de ellos sería el hermano de Maxi Meza, jugador de Independiente.

Una tre­men­da de­nun­cia fue re­gis­tra­da en zo­na del de­par­ta­men­to de Ge­ne­ral Paz, más pre­ci­sa­men­te en la lo­ca­li­dad de Caá Ca­tí, don­de una jo­ven de­nun­ció que fue vio­la­da en gru­po y acu­só a va­rios mu­cha­chos, al­gu­nos de ellos fa­mi­lia­res de re­co­no­ci­das fi­gu­ras pú­bli­cas de la po­lí­ti­ca y el de­por­te.

Si bien el te­ma es in­ves­ti­ga­do, la de­nun­cian­te de 21 años acu­só de la su­pues­ta vio­la­ción, a cua­tro su­je­tos.
La nó­mi­na de sos­pe­cho­sos se com­ple­ta con el no­vio de la mu­cha­cha.
El te­ma es aún in­ves­ti­ga­do por la Po­li­cí­a, por lo que se des­co­no­ce el gra­do de par­ti­ci­pa­ción que los de­nun­cia­dos ha­brí­an te­ni­do en el su­pues­to abu­so se­xual.
Asi­mis­mo se es­tá a la es­pe­ra de los co­rres­pon­dien­tes es­tu­dios pa­ra sa­ber si exis­tie­ron le­sio­nes que ayu­den a es­cla­re­cer si exis­tie­ron agre­sio­nes con­tra la pre­sun­ta víc­ti­ma.
El he­cho

Co­mo se tra­ta de un ca­so por de­más sen­si­ble, aún hay her­me­tis­mo por par­te de las au­to­ri­da­des, aun­que ex­tra­o­fi­cial­men­te se in­di­có que to­do se ha­bría de­sa­rro­lla­do des­pués de una no­che de cor­sos lo­ca­les.

Du­ran­te la ma­dru­ga­da de ayer, la mu­cha­cha fue a una ca­sa don­de se reu­nie­ron va­rios jó­ve­nes.
Una ami­ga de la pre­sun­ta víc­ti­ma, que se en­con­tra­ba afue­ra de la vi­vien­da, in­gre­só al in­mue­ble y en una de las ha­bi­ta­cio­nes di­jo que vio a la víc­ti­ma in­cons­cien­te, sien­do abu­sa­da por cua­tro mu­cha­chos.
Al ver tre­men­do cua­dro co­men­zó a gri­tar y los su­pues­tos agre­so­res se fue­ron del lu­gar rá­pi­da­men­te.
Tras ello la mu­cha­cha fue tras­la­da­da al hos­pi­tal lo­cal, pa­ra lue­go ser aten­di­da en un cen­tro de sa­lud ca­pi­ta­li­no.
La pre­sun­ta dam­ni­fi­ca­da ase­gu­ra que fue dro­ga­da y que los su­je­tos se apro­ve­cha­ron de ella.
Ex­tra­o­fi­cial­men­te se in­di­có que la jo­ven nom­bró a los mu­cha­chos.
El ca­so es lle­va­do en la di­vi­sión po­li­cial de De­li­tos con­tra la In­te­gri­dad Se­xual.

Mo­vi­li­za­ción
Por es­tas ho­ras, Caá Ca­tí se en­cuen­tra con­mo­cio­na­da y en las re­des so­cia­les se ha­bla de una mar­cha pa­ra pe­dir el es­cla­re­ci­mien­to del ca­so que sal­pi­ca­ría a fa­mi­lia­res de fi­gu­ras co­no­ci­das de la lo­ca­li­dad.
Si bien aún no se ha pues­to una fe­cha pa­ra la pro­tes­ta pú­bli­ca, es­ta se­ría pron­to.
Al res­pec­to, una fuen­te del ca­so se­ña­ló que en la ciu­dad co­rren­ti­na hay ru­mo­res de ca­sos si­mi­la­res, por lo que no se des­car­ta que la mo­vi­li­za­ción sea re­a­li­za­da tam­bién por esos su­pues­tos he­chos que no ha­brí­an si­do es­cla­re­ci­dos.
Se­gún se se­ña­ló ex­tra­o­fi­cial­men­te, en­tre los su­pues­tos in­vo­lu­cra­dos por el pre­sun­to abu­so gru­pal, hay un me­nor de edad.

 



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