Oberá: cansada de los maltratos de su ex pareja, se animó a publicar el video de una agresión

Cansada de malos tratos y violencia por parte de su ex marido, Nancy Chamula, se animó a hacer público un video de una de las tantas agresiones que recibió de Carlos Simon, un conocido empresario de Oberá. En el día internacional de la no violencia contra la mujer, la obereña de 38 años, contó su dramática historia en la que sigue siendo víctima aún después de tres años de separada.

Su ex esposo es Carlos Simon de 50 años – dueño de la arenera Simon-  tiene tres causas por violencia en el juzgado de instrucción N 2 cuyo titular es el juez Horacio Alarcón, volvió a agredirla el domingo último y esta vez incluso le apuntó con un arma en la cabeza.

 

La historia de terror que padece Nancy data desde hace 18 años y luego de tratamientos psicológicos pudo denunciar y separarse de su violento marido con el que tuvo dos hijos.

 

“Hace 3 años estamos separados con divorcio de por medio. El video es de una golpiza que me dio hace un año y medio pero este domingo me volvió a pegar. Si bien hay tres causas elevadas a juicio y una orden de restricción, en dos oportunidades me agredió”, contó la mujer angustiada. En el video, se ve al hombre golpeando a su entonces esposa en una empresa de repuestos para autos, llamada La Biela.


En cuanto al episodio del domingo relató que se encontraba con sus hijos y una familia amiga disfrutando del fin de semana largo en el Club de Río en San Ignacio cuando ya entrada la noche ve a su hijo conduciendo un cuatriciclo propiedad de su padre, cuya arenera linda con el complejo. Preocupada por el menor decide interrogarlo y pedirle que deje el cuatriciclo cuyo dueño es su padre. Logrando un acuerdo con el chico, este se va del club al encuentro de su padre. Ella lo sigue en su coche para ver si se encontraba bien y si su padre estaba al tanto de lo que andaba haciendo el menor. En ese momento Simon se violentó y empezó a perseguirla con su camioneta logrando interceptarla frente al predio de Gendarmería. “Ahí me golpeó, me arrancó los pelos y después me puso una pistola en la cabeza, ahí logré acelerar y zafar sino me mataba”, dijo la víctima.

 

Tras el hecho fue hasta la comisaría de San Ignacio donde insistió para que le tomen la denuncia, cosa que hicieron pero no así la revisión médica para constatar las lesiones, aconsejándole que sería mejor que lo hiciera en Oberá donde este hombre tiene causas judiciales. “No me querían tomar la denuncia porque yo no sabía que tipo de arma era y tampoco me hicieron la revisión médica. Así que cuando regresé a Oberá y radiqué la denuncia si me constataron las lesiones con el examen médico policial”.

 

“Yo no tengo botón de pánico, ni custodia, ni nada tengo miedo que me mate. Ojalá esto sirva para algo y si no es para mi que sea para que las mujeres se animen a denunciar”, sostuvo.



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