Fomentan la producción de ananás orgánicos

 Las plantaciones están en Garupá. Forman parte de la apuesta ecológica de “Rincón Nazarí”. Las 200 hectáreas no han recibido agroquímicos desde 1983, época en que Renard Cura se hizo cargo del lugar.

En medio de una vegetación exuberante se desarrollan cientos de plantas de ananás sin utilizar ningún tipo de agroquímicos, crecen de manera natural y reciben en forma regular un tratamiento con armonizadores. Esto ocurre en el predio de 200 hectáreas de la reserva Rincón Nazarí, ubicada en Garupá a tan sólo 25 kilómetros de Posadas.

 El responsable de esta novedosa y fructífera actividad, Renard Cura, aseguró que “en Misiones se pueden cultivar todo tipo de plantas sin que sea necesaria la utilización de agroquímicos ni agro tóxicos” y lo demuestra en el predio donde el cultivo de ananás es excelente. Uno de los secretos de las plantaciones es mantener intactos sectores de la biodiversidad, abriendo entre pequeños montes vírgenes un sector para esos frutos, de esa manera, las demás plantas cuidan y mantienen la humedad y la riqueza tanto del suelo como del aire.

 Esta alternativa es válida para todas las actividades productivas, ya que no solamente está comprobada sino que la demanda de productos orgánicos a nivel mundial crece a pasos agigantados.

 Cura explicó que “todos pueden hacer lo mismo simplemente dejando que la naturaleza haga lo suyo siempre teniendo en cuenta la biodiversidad, pues es la única manera de que las plantas convivan en armonía”.  Gracias a la experiencia, el ingeniero entiende que “las plantas tienen un idioma en común, ellas se comunican entre sí para poder sobrevivir” y contó que “conversando con una profesional amiga, productora de armonizadores en base a esencias florales, decidí probar armonizar las plantas de ananás con extractos de flores de Bach y logamos resultados excelentes. La proporción es una gota cada diez litros de agua y con una mochila armonizamos planta por planta”, relató el silvicultor local.

 Las 200 hectáreas no han recibido nada de agroquímicos desde 1983, época en que Renard Cura se hizo cargo del lugar.

 

 Recuperación de la biodiversidad

 Recordó que “en aquel entonces solamente habían pinos y eucaliptos, no existía ningún tipo de ave, nada se acercaba a este lugar porque no tenía nada para dar. Ahora tenemos una infinidad de especies, tanto de aves como de animales porque hasta visualizamos osos hormigueros”.

 

En el proceso de recuperación de la biodiversidad comenzado en 1983, Renard Cura utilizó especies nativas plantándolas entre los pinos y eucaliptos, e incentivó la regeneración natural instalando colmenas para la polinización de las especies nativas y de los eucaliptos. Así hoy hay miles de especies nativas y exóticas conviviendo en el magnífico predio.

 

 

 

 

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