Reflexión del Pastor Decena: La Comparación

A diferencia de su padre (el rey Saúl), que vio a David como un rival, Jonatán reconoció la voluntad de Dios y se sometió a lo que Dios había establecido. No se comparó con David ni preguntó: ¿Por qué él y no yo? Jonatán fue sabio, porque compararnos con los demás siempre nos perjudica, veamos lo que dice la Palabra de Dios.

 

 

El caso de Jonatán. Podría decirse que él tenía motivos para sentir envidia, siendo el hijo mayor del rey Saúl de Israel, seguramente hubo un tiempo en que esperaba ser rey, pero Dios escogió a un hombre 30 años más joven que él: a David. En vez de resentirse, Jonatán brindó a David su amistad pura y le apoyó como rey designado por el Señor.

1ª Samuel 19:4  Y Jonatán habló bien de David a Saúl su padre, y le dijo: No peque el rey contra su siervo David, porque ninguna cosa ha cometido contra ti, y porque sus obras han sido muy buenas para contigo;

19:5  pues él tomó su vida en su mano, y mató al filisteo, y Jehová dio gran salvación a todo Israel. Tú lo viste, y te alegraste; ¿por qué, pues, pecarás contra la sangre inocente, matando a David sin causa?

19:6  Y escuchó Saúl la voz de Jonatán, y juró Saúl: Vive Jehová, que no morirá.

19:7  Y llamó Jonatán a David, y le declaró todas estas palabras; y él mismo trajo a David a Saúl, y estuvo delante de él como antes.

19:8  Después hubo de nuevo guerra; y salió David y peleó contra los filisteos, y los hirió con gran estrago, y huyeron delante de él.

A diferencia de su padre, que vio a David como un rival, Jonatán reconoció la voluntad de Dios y se sometió a lo que Dios había establecido. No se comparó con David ni preguntó:  ¿Por qué él y no yo?.

Lo terrible es que cuando David volvió a tener victoria, Saúl se comparó con él y le volvió a tener odio.

Gálatas 6:4  Cada cual examine su propia conducta; y si tiene algo de qué presumir, que no se compare con nadie. (NVI)

Compararnos con los demás, a veces con quienes tienen menos que nosotros o con quienes son más ricos, más fuertes o más hábiles, siempre nos perjudica. Podemos cometer el error de valorar la calidad de las personas solo por lo que tienen o por lo que hacen. Hasta es posible que fomentemos envidias o rivalidades.

Debemos aprender a vernos con los mismos ojos con que nos ve el Señor. Así aumentará nuestra autoestima, y nuestra seguridad. Dar gracias a Dios por todo trae tremenda paz interior.

1ª Samuel 16:8  Pero el SEÑOR le dijo a Samuel: —No te dejes impresionar por su apariencia ni por su estatura, pues yo lo he rechazado. La gente se fija en las apariencias, pero yo me fijo en el corazón.

En otras palabras, Dios no nos compara con nadie. Él nos valora por lo que ve en nuestro corazón, es decir, por lo que pensamos, sentimos y deseamos

Sabe que tenemos limitaciones y quiere Dios que las aceptemos. Las comparaciones nunca nos harán ningún bien: o nos creeremos mejores que los demás, o, al contrario, viviremos permanentemente rebajándonos y frustrados.

 

1)NO COMPARARSE

Me toca a mí usar lo que Dios me ha dado para servir. Y no puedo hacer esto mirando y comparándome con los demás esto puede traer sentimientos oscuros.

En el evangelio de Juan, Pedro le pregunta a Jesús sobre Juan.

Juan 21:20  Volviéndose Pedro, vio que les seguía el discípulo a quien amaba Jesús, el mismo que en la cena se había recostado al lado de él, y le había dicho: Señor, ¿quién es el que te ha de entregar?

Juan 21:21  Cuando Pedro le vio, dijo a Jesús: Señor, ¿y qué de éste?

Juan 21:22  Jesús le dijo: Si quiero que él quede hasta que yo venga, ¿qué a ti? Sígueme tú.

En realidad es así de simple. Sólo hay una cosa que importa, y es seguir a Jesús. No importa lo que éste o aquel hace. El compararse con los demás trae envidias,  baja autoestima,  insatisfacción e intranquilidad.

¿Por qué nos comparamos con los demás?  Es para conservar la autoestima: al ser humano le gusta comprobar que tiene tanto éxito o fracaso con respecto a sus semejantes. Pero lo más sano es “llorar con los que lloran y reír con los que ríen”

Las comparaciones permanentes provocan desde la alegría hasta la depresión. Algunas de estas emociones son perjudiciales y además incompatibles con un cristiano.

 

2)LO PODEMOS LOGRAR

Filipenses 4:13  Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

Dice la Biblia que Moisés tenía problemas para hablar y Pablo también (2ª Corintios 10:10), pero a los dos los usó con gran poder. El poder de Dios se perfecciona en sus debilidades (imposibilidades).

Lo que tengo que hacer es dejar de compararme con otras personas, y seguir la dirección de Dios .

No puedo compararme permanentemente a personas que parecen ser el tipo correcto de persona, o bien a uno que parece  tenerlo todo. Lo que debo hacer es vivir mi vida según la Palabra de Dios. Mi vida es perfeccionada, y me convierto exactamente en la persona que Dios pensó que fuera cuando me creó.

Así que cuando soy tentado a compararme con los demás, sé lo que tengo que hacer. Orar a Dios que me fortalezca. «Gracias Dios por crearme exactamente así como soy. Ayúdame en las obras preparadas de antemano para mí.»

Si mantengo mi visión fija en seguir a Jesús, y no anhelo ser algo que no soy, entonces me dará la fuerza que necesito para servir y bendecir con lo que Él me dio, y simplemente ser yo mismo y hacerlo para Dios y no para el hombre.

 

3) SOMOS ALGUIEN ESPECIAL.

Jeremías 1:5   “Antes que te formara en el vientre, te conocí, y antes que nacieras, te santifiqué, te di por profeta a las naciones.” 

Aún antes de ser formados en el vientre de nuestra madre, Dios ya nos conocía, Él nos eligió aún antes de que nuestros padres supieran que iban a tener un hijo.

La ciencia asegura que en la unión sexual  normalmente un solo óvulo dará lugar a una nueva vida, pero entre 150 a 300 millones de espermatozoides participan de la más importante carrera de la creación, y entre tantos millones solo uno logrará llegar en primer lugar y fecundar el óvulo, y su premio será convertirse en un único e irrepetible ser. Así es que NO te compares porque sos único, irrepetible y especial!

Salmo 139:13-16…  Mi embrión vieron tus ojos

Que tengas una semana de bendición y victoria!


Pastor Guillermo Decena, Centro Familiar Cristiano Eldorado.

Prédicas en vivo los miércoles y domingos 20 horas, a través de http://cfceldorado.org/



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