San Benito
“Nadie se va con la panza vacía, a veces vienen familias enteras”: voluntarias alertan por el aumento de personas que buscan alimento en comedores
Silvia Recalde y Perla Silveyra cocinan todos los días en el Centro Barrial San Benito para vecinos del barrio y también para unos 40 internos de la Casita San Miguel, un espacio de rehabilitación para personas con consumos problemáticos. Detrás de cada plato servido hay voluntarios que dedican horas de trabajo para sostener un espacio que se volvió indispensable para decenas de familias.