Erick Closs
Moncho eterno
Antes de que comiences esta lectura es necesario que te avise que las siguientes palabras están mojadas por lágrimas. No es que te quiera asustar, pero mis últimos días estuvieron marcados por una mezcla de sentimientos que van desde el orgulloso llanto de haber sido nieto de un gran tipo a la tristeza infinita de no poder ver la sonrisa de mi abuelo este Domingo.