Ataque brutal
La vecina que socorrió a la universitaria dijo que la chica no llegó a ser desvestida por los atacantes
María Elsa Smijurscy vivió sus 70 años en el barrio El Palomar de Posadas. Fue ella quien asistió a la universitaria golpeada el viernes por la noche, en el hall de su residencia. La anciana cree que la chica buscó refugio allí para escapar de los malvivientes o fue arrinconada allí por ellos. Asegura que ese sector del vecindario se ha transformado en una boca de lobo y lamentó que la estudiante no haya optado en caminar por la Uruguay, en lugar de transitar por Líbano, que tiene una iluminación deficiente entre Pedro Méndez y Rebollo.
Brutal agresión a una mujer en el barrio Néstor Kichner: su pareja le fracturó un hueso de la cara de un puñetazo
María tiene 25 años y es madre de cuatro hijas, de entre 3 y 5. Vive en el barrio Néstor Kirchner de Posadas, pero desde hace unos días está internada en el hospital Madariaga, donde la operarán. Ella fue víctima de un brutal ataque por parte de su pareja, un joven de la misma edad, a quien se le abrió una causa penal.
Posadas: atrapan a dos sospechosos por el violento asalto en el que motochorros lastimaron a una anciana
Luego de una serie de allanamientos encarados por la Policía, detuvieron en Posadas a dos sospechosos por el violento asalto ocurrido el fin de semana en Posadas y que dejó a una anciana lastimada y sin los 120 pesos que llevaba encima. Uno de los sospechosos arrestados es conocido como "Fantasmita", un conocido habitué de las comisarías. El otro sería un viejo secuaz suyo.
Motochorro ultraviolento: atacó brutalmente a una anciana para robarle 120 pesos
Los asaltos perpetrados por motochorros son una constante en el ámbito de la ciudad de Posadas. Los delincuentes aprovechan las posibilidades que les da el tipo de vehículo para sorprender a sus víctimas y escapar en forma rauda, muchas veces dejando a sus víctimas gravemente heridas. Lo que más llama la atención es el grado de violencia que utilizan estos marginales a bordo de los vehículos de dos ruedas. Acostumbrados a tironear carteras, bolsos, portafolios y “manotear” de los asientos de los autos, tras romper los vidrios. La mayoría de las veces con armas, no dudan en usarlas cuando las cosas se les complican un poco. Los motochorros son una auténtica calamidad.