El ministro de Educación de Misiones analizó el inicio de clases tras el receso invernal en un marco de fuerte desfinanciamiento nacional. Destacó el esfuerzo presupuestario de la provincia, la entrega de 600.000 libros y el plan para mejorar el aprendizaje.
Los docentes y los estudiantes misioneros regresaron a las aulas tras el receso de invierno, un inicio de ciclo que se dio bajo un panorama nacional complejo por el recorte de fondos federales. El ministro de Educación de la provincia, Ramiro Aranda, participó en Sala 5, programa del stream de Misiones Online y Radio Libertad, y expuso las dificultades que atraviesa la gestión educativa debido a las políticas de ajuste que llegan desde Buenos Aires. A pesar de la falta de recursos nacionales, el funcionario resaltó el trabajo de mantenimiento escolar y el inicio de la distribución de material pedagógico para las escuelas de la tierra colorada.
Aranda detalló que la provincia sostuvo la inversión en 150 obras edilicias y la entrega de 600.000 libros de texto propios para asegurar el desarrollo de las clases. El funcionario vinculó el destino de los fondos locales con los resultados obtenidos en el nivel primario: «Nos recortaron presupuesto, pero en lo poco, administrando de la manera más inteligente, logramos mejorar todos los indicadores». En ese sentido, precisó que Misiones subió 11 puntos en los desempeños de Lengua y remarcó que el material distribuido por la provincia evitó que los tutores gastaran en manuales privados.
Aranda trazó un crudo diagnóstico de la realidad económica actual y la comparó con crisis anteriores que afectaron al país: “A mí no me pasó vivir una época económicamente tan angustiante, porque no es que tenemos que hablar de Misiones, sino que vos mirás de norte a sur, de este a oeste, todo el país está con problemas económicos”. El ministro, que asumió la gestión directamente desde su labor como docente frente al aula, remarcó que existe una bajísima recaudación a nivel general y que la coparticipación que recibe la provincia históricamente fue mala, una situación que ahora se siente peor.
La quita del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) por parte de la administración central fue uno de los golpes más duros para el sector. Aranda recordó su llegada al ministerio en este escenario: “Tenía que poner la cara con todos mis amigos, con toda mi familia, porque yo vengo del palo de estar dando clase cuando me llaman y me dicen que voy a ser ministro. Era dar la peor noticia, una inflación que se disparó por las decisiones que se tomaron en Nación y cortar el FONID que estaba por ley”.
Para el titular de la cartera educativa, la situación representa un retroceso histórico en materia de inversión: “La verdad que es la menor inversión nacional de la historia en educación. Y no se está cumpliendo la Ley de Financiamiento Educativo, siempre discutíamos que tenía que pasar al 10% del PBI y ahora estamos rogando que se cumpla por lo menos la mitad del 6% que está estipulado”.
El funcionario explicó que, ante la falta de financiamiento externo, la provincia debió volcar recursos propios para sostener el sistema y garantizar los aumentos salariales de los trabajadores de la educación pública. Aranda valoró el esfuerzo de los contribuyentes misioneros, ya que la recaudación de impuestos vuelve directamente en infraestructura y salarios: “Obvio que vos querés dar un aumento mucho más grande, pero la situación es catastrófica a nivel nacional de la economía. No hay una impresora que podamos usar para imprimir plata, es durísimo, pero por lo menos estamos haciendo un esfuerzo para tener aumentos”.
Durante el receso invernal, las cuadrillas de trabajo no se detuvieron. El ministerio coordinó obras de refacción en unos 150 establecimientos a través de la USCEPP y el IPRODHA, enfocándose en reparaciones de emergencia como techos, baños, cielorrasos y conexiones eléctricas. “Son 3.000 escuelas que tenemos en la provincia y eso hace que constantemente sea un rubro que no para”, detalló el ministro.
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Distribución de libros y contención ante las lluvias
Como parte de las acciones para aliviar el bolsillo de las familias en este segundo semestre, la provincia comenzó el reparto de 600.000 libros destinados a alumnos de nivel primario, tanto de gestión estatal como privada. Aranda aclaró que el material fue seleccionado por docentes locales: “No son libros que Nación eligió y nos mandó. Nosotros dijimos que estos son los libros que queremos y necesitamos, elegidos por profesores misioneros”. En ese sentido, pidió a los directivos escolares que utilicen estos textos gratuitos y eviten exigir compras adicionales a los padres.
Por último, el ministro se refirió a las complicaciones climáticas que genera el fenómeno de El Niño en las zonas ribereñas, especialmente en El Soberbio, donde se coordinaron acciones con el intendente local para construir pasarelas peatonales que aseguren el acceso de los chicos a las escuelas. “A partir de que nos enteramos de algo siempre buscamos la manera de poder dar una solución”, concluyó Aranda, quien ratificó el compromiso de mantener las escuelas abiertas y activas en toda la provincia.



