El exdiputado provincial advirtió que flexibilizar los límites para la compra de tierras rurales por parte de extranjeros podría provocar un daño irreversible para Misiones. Reclamó que los representantes provinciales en el Senado defiendan el territorio, el agua, la biodiversidad y los recursos naturales.
Rafael Pereyra Pigerl, diputado provincial mandato cumplido, cuestionó el proyecto que busca modificar el régimen de protección de las tierras rurales y pidió a los senadores nacionales por Misiones que rechacen la iniciativa cuando el debate se retome el próximo 6 de agosto.
El tratamiento comenzó el 16 de julio en el Senado, pero pasó a un cuarto intermedio. En Misiones, el Gobierno provincial, partidos políticos, organizaciones agrarias, sectores ambientales y entidades sociales expresaron su oposición a la flexibilización de las restricciones para la adquisición de tierras por parte de extranjeros.
Pereyra Pigerl sostuvo que la discusión excede las diferencias partidarias y se relaciona directamente con la soberanía territorial y la disponibilidad de recursos para las próximas generaciones.
“Los senadores representan a la provincia de Misiones, son elegidos para representar a la provincia de Misiones. Una provincia que tiene 90% de frontera, que tiene un cuidado especial sobre su tierra, sobre nuestra política de colonos rurales, sobre nuestro ambiente, nuestra biodiversidad, nuestra agua, nuestro oro líquido”, afirmó.
El exlegislador advirtió que los intereses internacionales sobre el territorio argentino forman parte de una estrategia geopolítica vinculada con la tierra, el agua, los recursos energéticos y los bienes naturales. En ese sentido, diferenció la posición de los Estados extranjeros de la responsabilidad institucional que tienen los representantes argentinos.
“Que Estados Unidos, Europa, cualquier potencia, Japón, China, tenga intereses, está bien que los tenga porque es una cuestión geopolítica. Pero los que tienen que representarnos, defendernos y poner límites son justamente, en el caso de Argentina, nuestro presidente y, en especial, los senadores de la tierra colorada”, señaló.
Pereyra Pigerl recordó que la legislación vigente establece un límite del 15% para la propiedad extranjera de tierras rurales y restringe a mil hectáreas la superficie que puede adquirir una misma persona extranjera en determinadas zonas. Consideró que eliminar esas barreras abriría la posibilidad de concentrar grandes extensiones territoriales en pocas manos.
“Esto no tiene retroceso porque vos autorizás a que individuos compren la mitad de la provincia, no ya unas miles de hectáreas o un 15%. Esto es un daño muy importante institucional”, expresó.
También rechazó el argumento de que las provincias conservarían la facultad de autorizar las operaciones y sostuvo que los senadores no pueden desligarse de las consecuencias de la norma.
“Acá vos representás la provincia, la provincia ciertamente puede ser gravemente perjudicada, entonces vos tenés que poner un freno. Vos sos el federalismo y vos representás a Misiones dentro del Senado de la Nación”, remarcó.
El abogado señaló que Misiones ya atravesó procesos históricos de concentración de la propiedad. Mencionó la venta de aproximadamente dos millones de hectáreas realizada por la Legislatura de Corrientes antes de que el territorio misionero fuera federalizado y posteriormente constituido como provincia.
Según relató, durante una actividad institucional realizada en 2024 conversó sobre esos antecedentes con el embajador de Japón, quien manifestó interés por el proceso histórico de adquisición y entrega de tierras argentinas. Pereyra Pigerl aclaró que no cuestionó la actuación del diplomático, sino la falta de una defensa equivalente por parte de los representantes nacionales.
“No es una cuestión de ideología, no es una cuestión de partido, sino una cuestión de defensa de los intereses de los misioneros y las futuras generaciones. Si no tenemos más tierra, va a ser muy difícil poder proyectar”, afirmó.




