Las lluvias registradas en la cuenca alta del río, en el sur de Brasil, provocaron un incremento del caudal que llevó a las autoridades a activar los protocolos de seguridad. El resto de los circuitos del Parque Nacional Iguazú continúa habilitado.
El río Iguazú registró una nueva crecida que obligó este jueves al cierre preventivo del circuito Garganta del Diablo, tanto en el sector argentino como en el brasileño de las Cataratas del Iguazú. El incremento del caudal fue consecuencia de las intensas precipitaciones ocurridas en la cuenca alta del río, ubicada en el sur de Brasil, y motivó la aplicación de las medidas previstas para este tipo de situaciones.

De acuerdo con los registros oficiales, el caudal alcanzó alrededor de 10.000 metros cúbicos por segundo, un volumen que representa cerca de seis veces el promedio habitual del río. El ascenso comenzó durante la tarde del miércoles, cuando el caudal llegó a los 2.770 metros cúbicos por segundo, y se intensificó durante la madrugada del jueves hasta superar ampliamente los valores normales.
Frente a este escenario, la Administración de Parques Nacionales (APN) e Iguazú Argentina resolvieron cerrar temporalmente el acceso al circuito Garganta del Diablo y ejecutar el rebatimiento de las pasarelas del balcón principal, una maniobra preventiva destinada a proteger la infraestructura ante la fuerza del agua.
La gerente general de Iguazú Argentina, Carol Da Rosa, explicó que la evolución del río fue seguida en tiempo real mediante los sistemas de monitoreo instalados en territorio brasileño. Señaló que, al registrarse un caudal superior a los 8.500 metros cúbicos por segundo, se decidió aplicar el protocolo de seguridad junto con la APN, que contempla el cierre del circuito y el repliegue de las pasarelas.

Asimismo, indicó que las estructuras fueron diseñadas para soportar este tipo de eventos naturales y remarcó que la medida busca resguardar tanto a los visitantes como a las instalaciones del parque.
Si bien el aumento del caudal es significativo, las autoridades aclararon que el nivel actual permanece por debajo de los valores registrados durante la crecida extraordinaria de fines de 2023, cuando el río superó los 20.000 metros cúbicos por segundo.
El parque continúa abierto con servicios habilitados
Pese a la interrupción del acceso a Garganta del Diablo, el Parque Nacional Iguazú continúa recibiendo visitantes. Permanecen abiertos los circuitos Superior e Inferior, el Sendero Verde y el Tren Ecológico de la Selva. En tanto, los paseos náuticos podrían verse afectados según la evolución de las condiciones del río.
En el lado brasileño de las Cataratas también se dispuso el cierre del circuito de Garganta del Diablo y, como medida adicional, fueron clausurados los sectores Pozo Preto y Bananeiras.
El personal técnico continuará realizando controles sobre la evolución del río antes de definir la reapertura del circuito afectado. Según explicó Da Rosa, el pronóstico meteorológico indica que cesaron las lluvias en la cuenca alta del Iguazú, por lo que se espera que el caudal comience a descender en los próximos días.
No obstante, aclaró que el regreso de los visitantes a Garganta del Diablo dependerá de una inspección integral de las pasarelas para verificar que la infraestructura no haya sufrido daños durante la crecida.
El fenómeno se produce en plena temporada de vacaciones de invierno, uno de los períodos de mayor movimiento turístico en Puerto Iguazú. Desde el inicio del receso, el Parque Nacional recibe más de 6.000 visitantes por jornada y, en lo que va del año, ya superó las 830.000 personas.
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