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La combinación de un escenario internacional adverso, impulsado por la suba del petróleo y la debilidad de Wall Street, junto con la falta de reactivación del consumo interno, golpeó con fuerza a los bonos y a las acciones locales en la última rueda.
Los operadores financieros y los inversores locales enfrentaron una semana de fuerte inestabilidad que impactó de lleno en los activos argentinos. En la última rueda de la semana, el riesgo país saltó por encima de los 440 puntos y consolidó su mayor incremento semanal en los últimos tres meses, en un contexto donde el mercado interno no logra dar señales de recuperación y el frente externo sumó presiones cambiarias.
La caída de los activos nacionales se profundizó debido a factores externos y locales que desalentaron las operaciones. A nivel internacional, la suba del petróleo y los malos datos provenientes de Wall Street elevaron el riesgo global, lo que repercutió de forma directa en las plazas emergentes. En el plano doméstico, los analistas observan con preocupación que el consumo no repunta y que los datos adelantados de la actividad económica general siguen sin mostrar signos de mejora.
Impacto en las acciones y el escenario global
El pesimismo se trasladó rápidamente a las cotizaciones de las empresas argentinas que cotizan en el exterior. Los recibos de acciones argentinas (ADRs) en Nueva York llegaron a hundirse hasta un 9% en las jornadas previas, lo que llevó al indicador de riesgo local a tocar sus máximos en un mes. Durante la última rueda de operaciones, los papeles de las firmas locales volvieron a registrar retrocesos de hasta el 3%.
Este retroceso interrumpió la tendencia positiva que se había registrado luego de que el mercado celebrara la mejora en la nota de la deuda soberana. En aquella oportunidad, los activos financieros habían mostrado una reacción favorable que impulsó a los ADRs con subas de hasta el 5,8% y permitió un descenso del riesgo país del 2,6%. Sin embargo, la volatilidad de las materias primas y las dudas sobre la marcha de la economía real terminaron por revertir las ganancias acumuladas.




