El doble sismo dejó más de 5.200 muertos y una cifra incierta de desaparecidos. Ante la falta de respuestas oficiales y el retiro de la maquinaria estatal, los propios vecinos de La Guaira excavan con sus manos para recuperar los cuerpos de sus seres queridos.
A un mes del doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudió el norte de Venezuela, la desesperación de los familiares de las víctimas se transformó en una búsqueda manual y solitaria. Los vecinos de La Guaira, la región costera más golpeada por el sismo, enfrentan el dolor de remover los escombros por sus propios medios luego de que el Gobierno retirara la maquinaria pesada de las zonas de desastre, en medio de un escenario que todavía no cuenta con un registro oficial de personas desaparecidas.
La situación en el complejo Residencias Solmarino Garden 2, en Playa Grande, refleja el drama de decenas de familias. Mariuth Arenas, vecina de la zona, busca a su sobrino José David Vera Arenas, quien se encontraba en el estacionamiento del edificio cuando este se desplomó el pasado 24 de junio. Su esposa y sus dos hijos pequeños fueron hallados sin vida la semana pasada, pero el cuerpo de José David sigue atrapado. Arenas detalló la dramática situación que viven tras el retiro de las excavadoras: “Ya donde pensamos que pudo haber quedado está muy cerca. Yo creo que trabajando un día nosotros logramos rescatar el cuerpo, para darle cristiana sepultura junto a su esposa y sus hijos”.
La suspensión de los trabajos oficiales de remoción el pasado 20 de julio dejó a la familia desamparada. Según denunció la mujer, las máquinas se retiraron sin explicaciones claras y ahora solo quedan tres personas para mover toneladas de hormigón. Entre ellos está el padre de la víctima, un hombre de 73 años, y su hermano, quien continúa trabajando a pesar de haber sufrido una lesión física. Arenas describió el desolador panorama actual: “Solos no podemos. Estamos solamente tres personas, nada más”.
Pruebas de ADN y falta de datos oficiales
Frente a la parálisis de las tareas de rescate, la comunidad se organiza para no abandonar la búsqueda. La determinación de los familiares es total ante la falta de apoyo estatal. Así lo manifestó Arenas a través de un mensaje dirigido a la comunidad: “No podemos dejar a nuestros familiares en el olvido. No los vamos a abandonar bajo las ruinas”.
Por su parte, el Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf) y el Ministerio del Interior convocaron esta semana a una toma voluntaria de muestras de ADN para identificar los cuerpos que permanecen en las morgues. Las autoridades explicaron que la iniciativa busca dar “certeza y paz a las familias”. Sin embargo, la medida llega tarde para muchos sectores, ya que varios cuerpos sin identificar fueron sepultados en fosas comunes en el cementerio municipal de La Guaira a principios de mes.
La incertidumbre sobre el número real de víctimas sigue siendo el principal reclamo hacia el Gobierno, que hasta el momento reportó 5.278 fallecidos, 16.740 heridos y más de 17.000 personas sin hogar, pero evitó publicar una lista de desaparecidos. Mientras las estimaciones parlamentarias sugieren que unas 10.000 personas continúan sin localizar solo en el estado de La Guaira, los organismos internacionales manejan cifras que podrían ascender a miles de víctimas sepultadas bajo los escombros.

Sube a 4.490 la cifra de muertos por los terremotos en Venezuela y hay 16.740 heridos


