El paracanotista argentino Ariel Atamañuk regresó de Canadá tras participar en la Copa del Mundo y el Panamericano, donde obtuvo una medalla de plata. A pesar del frío y la lluvia, retomó los entrenamientos en Tigre con la mira puesta en el Mundial de Poznan, que otorga puntaje para los Juegos Paralímpicos de Los Ángeles 2028.
El paracanotista argentino Ariel Atamañuk, miembro de Gendarmería Nacional, regresó hace apenas 24 horas de una exitosa gira por Canadá, donde compitió en la Copa del Mundo y el Panamericano de paracanotaje. A pesar del frío y la lluvia, no dudó en retomar los entrenamientos en Tigre, demostrando una vez más su compromiso con el deporte. En diálogo con el programa de streaming Fórmula Tuerca, transmitido por Misiones Online, repasó sus resultados, analizó las claves de su mejora y adelantó los próximos desafíos, con la mirada puesta en la clasificación a los Juegos Paralímpicos de Los Ángeles 2028.
Balance de la gira por Canadá
El regreso a los entrenamientos fue inmediato, sin tiempo para el descanso. “No nos queda otra, hay que volver a empezar, tenemos competencias todavía en puerta, así que nada, hay que seguir preparándonos y bueno, intentar mejorar siempre”, afirmó Ariel Atamañuk al ser consultado sobre su rápida reincorporación.
El balance de la gira es positivo, especialmente por la evolución respecto a la primera competencia del año en Alemania. “La verdad que Alemania no fue el mejor comienzo, pero lo habíamos charlado en ese momento y le dije que tenía un mes y medio para prepararme. Iba a poner todo lo que teníamos ahí y la verdad que el resultado en esta Copa del Mundo, quedando sexto en la canoa y noveno en el kayak, no nos posicionó mucho mejor”, explicó.
Sin embargo, el cierre del Panamericano le devolvió la confianza. “Después ya cerrar el Panamericano con plata en la canoa fue buenísimo y nos da esa tranquilidad de decir el trabajo es por acá”, sostuvo. En este sentido, Atamañuk destacó la capacidad de reacción tras el mal arranque. “No podemos no darnos cuenta de las cosas que hicimos y no salieron, entonces yo eso sí lo tengo siempre en cuenta. Alemania no empezamos bien pero había cosas que cambiar, cambiamos rápido, ahora mejoramos y digo ‘bueno, este es el camino’”.
Análisis de los tiempos y las condiciones climáticas
En cuanto a los tiempos de las finales, Atamañuk señaló que fueron muy similares entre la Copa del Mundo y el Panamericano, a pesar de las diferencias en los puestos obtenidos. “Los tiempos fueron muy buenos, la verdad que uno no lo toma tanto en el cronómetro porque una pista es muy distinta a la otra”, aclaró.
El viento jugó un papel determinante en su rendimiento. “Llegamos y el viento era como muy fuerte a favor, dije ‘yo por la forma de remar, por lo liviano, por la embarcación, por ahí el viento a favor me favorece’, el viento en contra me cuesta un poco más”, explicó. “Al final de la carrera se siente un poco la falta de las piernas, es tronco y brazo lo que yo empujo. Pero había mucho viento en contra, cambió el viento, y tuvimos todas las competencias en contra”.
A pesar de la adversidad, el argentino supo adaptarse. “Los tiempos fueron muy similares pero yo me sentí mucho mejor a medida que iba corriendo con ese viento en contra, fui leyendo mejor la pista”, indicó. En la Copa del Mundo, la definición fue ajustadísima. “De venir tercero me quedé sexto, entramos tres botes en creo que 6 milésimas. Me tocó a mí el sexto puesto”.
En el Panamericano, la referencia fue el brasileño Giovane Vieira de Paula, ganador de la medalla de oro en la Copa. “Mi compañero, amigo también, el chico de Brasil, Giovane, fue la medalla de oro en la Copa y lo tenía en el Panamericano de nuevo, entonces me dije que es un punto de referencia”, relató. Al final, la diferencia fue menor. “Cuando terminó la carrera miro y habíamos pasado muy juntos, me sacó medio bote, que en lo que fue la Copa había sacado como un bote y medio. A medida que iba cruzando la competencia me iba sintiendo mejor. Eso también a mí me da esa tranquilidad de decir ‘bueno, vamos recuperando muy bien, vamos leyendo muy bien las carreras’”.
Próximos desafíos: Mundial de Poznan y clasificación a Los Ángeles 2028
Con la mira puesta en el futuro, Atamañuk ya piensa en el Mundial de Poznan, Polonia, que se disputará del 24 al 27 de agosto. “En un mes y medio tenemos el Mundial, que es el que mayor puntaje otorga para la clasificación a los Juegos Paralímpicos de Los Ángeles 2028. Entonces, digo ‘bueno, hay que apuntar ahí, intentar nuevamente entrar a la final’”, afirmó.
La preparación incluirá una estadía en Chequia. “La próxima ya estaríamos viajando a República Checa para iniciar la preparación allá, como todos los años, con la posibilidad de estar prácticamente casi 25 días allá previo a la competencia”, adelantó. El clima es un factor clave. “Acá hace mucho frío. Hoy hablábamos esto del clima, de la lluvia, uno baja igual porque hay que entrenar, pero las condiciones no son las mismas y nosotros necesitamos justamente esa condición de clima cálido, primeramente para poder remar más liviano de ropa y segundo para no estar expuesto a enfermarnos. Eso también hay que cuidarse, porque un resfrío nos tira una semana atrás y perder una semana ahora no sería lo mejor”.
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— misionesonline.net (@misionesonline) March 18, 2024

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