De un garage en Córdoba a vender 25 millones de kilos: la familia que convirtió una costumbre local en una revolución de la yerba

Cuando Florentino y María Orquera empezaron a mezclar yerba mate con peperina, poleo, cedrón y menta en el garage de su casa de San Francisco, Córdoba, no buscaban revolucionar una industria centenaria. Solo intentaban encontrar un producto distinto que les permitiera salir adelante.

Era 1978. Él era vendedor de una fábrica de muebles; ella, docente de música. Ninguno tenía experiencia en la industria alimenticia, pero compartían una convicción: crear algo propio.

Esa idea casera dio origen a CBSé, la empresa que creó la primera yerba compuesta de la Argentina y que hoy comercializa cerca de 25 millones de kilos por año, exporta a 15 países, es la tercera yerbatera a nivel nacional y lidera el segmento de las yerbas saborizadas.

“En una categoría de 100 años, nadie había intentado hacer algo disruptivo. Ellos crearon la primera yerba compuesta de la Argentina“, resumió a TN Sol Orquera, CEO de la compañía e hija de los fundadores, a los que describió con cariño como ”dos buscavidas».

La ejecutiva sostiene que el ADN de la empresa nunca cambió. “La historia de la empresa siempre fue una secuencia entre observar y proponer”, afirmó.

Esa capacidad de observación fue, justamente, el origen del negocio. Su padre veía que muchos cordobeses le agregaban hierbas serranas al mate de manera casera y entendió que esa costumbre cotidiana podía transformarse en un producto de consumo masivo.

“Mi papá veía que en Córdoba la gente mezclaba la yerba con los yuyitos y pensó: ‘¿Por qué no comercializar ese producto?’”, recordó.

Innovar en una categoría tradicional

La categoría “yerba compuesta” ingresó en el Código Alimentario Argentino en 1978 gracias al trabajo de los Orquera. A su flamante compañía le pusieron CBSé, un juego de palabras, “por la acción de cebarse un mate, como una invitación a empezar esa ronda, a animarse a probar el producto”, explicó Sol.

Después de inaugurar el segmento, CBSé volvió a desafiar los límites del mercado en los años noventa con las primeras yerbas saborizadas. Décadas más tarde llegarían apuestas mucho más audaces, como las variedades Mango Picante y Chocolate Dubái, que despertaron debates en redes sociales y generaron millones de visualizaciones.

Para Orquera, esa reacción era justamente el objetivo. «Cuando estamos en categorías tan maduras como la yerba, tenemos que generar conversaciones y ofrecer nuevas experiencias“, explicó.

Y agregó: “Lo lindo de hacer productos distintos es generar debate: que a alguien le guste, a otro no y que todos quieran probar“.

Según la CEO, innovar implica aceptar tanto el entusiasmo como las críticas. “Siempre hay tres tipos de consumidores: los que están a favor, los que dudan y los detractores. De todos aprendemos algo.”

Una nueva generación al frente

Sol Orquera comenzó a trabajar en la empresa apenas terminó el secundario. Lo hizo primero en tareas de marketing y administración, hasta que con apenas 18 años asumió la conducción de una planta en pleno estallido de la crisis económica del 2001.

Aquella experiencia le dejó una profunda marca. «No tengo dudas de que las crisis moldearon mi liderazgo“, afirmó.

En ese contexto, “sin dinero y con la presión de las deudas”, le tocó enfrentar uno de sus primeros grandes desafíos: reformular seis productos en apenas dos meses debido a problemas de abastecimiento de insumos importados. “Normalmente, ese proceso lleva entre seis y nueve meses”, explicó.

Para Orquera, la innovación no se limita al lanzamiento de nuevos sabores. «La innovación es un sistema. Como creador tenés que verla en todo“, sostuvo. Y sumó: “Cuando uno tiene capacidad de adaptación, aparecen muchas oportunidades”.

Orquera dio vuelta la historia familiar con el lanzamiento en 2024, en un contexto de recesión, de MATEANDO, su primera yerba “común”, producida y envasada en origen en una nave nueva en Santa Ana, Misiones.

Era un proyecto en el que venían trabajando desde hace 10 años. “Quería tener una yerba común que sea similar a la CBSé, o sea, una yerba suave, duradera, con un aroma y un sabor más bien frescos, que no sea un amargo profundo”, explicó Sol Orquera.

El mate conquista el mundo

Si hace veinte años el mate fuera de la Argentina era consumido casi exclusivamente por migrantes argentinos, hoy la situación cambió radicalmente.

Actualmente, CBSé exporta a 15 países, con Chile, Estados Unidos y España como principales destinos. Los números reflejan ese crecimiento. «Hace diez años exportábamos unos 200.000 kilos; hoy estamos cerca de dos millones al año“, señaló la CEO.

La ejecutiva observó un cambio cultural que va mucho más allá de la comunidad argentina en el exterior. Futbolistas como Lionel Messi, el francés Antoine Griezmann, el papa Francisco o actores como Viggo Mortensen, Zoe Saldaña o Kevin Bacon, entre otros, le dieron un impulso mundial a la infusión nacional en los últimos años.

«El consumo dejó de ser solamente el ‘mercado de la nostalgia’. Cada vez más personas quieren saber qué se siente tomar mate”, afirmó Orquera.

En ese proceso, “las yerbas compuestas y saborizadas son la puerta de entrada al mate para muchos consumidores del mundo“, apuntó.

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Incluso las variedades más sorprendentes encontraron un público inesperado. “Chocolate Dubái y Mango Picante fueron las innovaciones más disruptivas de los últimos años”, dijo. “En el exterior generaron sus propios videos virales y encuentros para probarlas”, afirmó la empresaria.

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Una bebida con futuro global

Orquera está convencida de que el potencial del mate recién comienza. “Creo que cada año nos vamos a sorprender porque el consumo mundial de mate va a seguir aumentando“, aseguró.

En su visión, el crecimiento responde tanto a las propiedades nutricionales de la infusión como a los cambios en los hábitos de consumo. “El mate es una bebida muy completa. Tiene vitaminas, minerales y además genera una pausa en el día”, afirmó.

Y agregó una definición que, para ella, explica parte de su atractivo universal: “Cuando tomás un mate, te transportás a los lugares donde querés estar o a las personas con las que querés compartir». “¿Cómo en algo tan simple podés encontrar tanta felicidad?”, se preguntó.

Con ese objetivo de expandir la cultura matera, la compañía también impulsa iniciativas como una campaña en la plataforma Change para que el Día Nacional del Mate sea reconocido como Día Mundial del Mate, además de haber promovido durante años la incorporación del emoji del mate al teclado de los celulares.

«Cuando veía por primera vez el emoji del mate me emocionaba, porque cualquier persona del mundo podía preguntarse qué era eso“, recordó.

Y resumió esa estrategia de “seguir moviéndose” con una frase que sintetiza la visión de la empresa sobre el futuro de la infusión argentina: ”Sembrar cultura por celular también es una forma de expandir el mate“.

(Fuente: TN)

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