Expertos en nutrición revelan cuántos huevos se pueden comer por semana y por qué no hay que descartar la yema

Dos especialistas detallaron las propiedades de este alimento y desmitificaron su impacto en el colesterol. Las profesionales explicaron la importancia de consumir la unidad entera y brindaron recomendaciones para integrarla de manera saludable en la dieta cotidiana.

El huevo es uno de los alimentos más completos de la dieta cotidiana, ya que aporta proteína, vitaminas y minerales en una sola unidad. Sin embargo, carga con una contradicción que genera dudas debido a su contenido de colesterol, lo que llevó a muchas personas a limitarlo o evitarlo. Dos dietistas registradas explicaron cuántos huevos por semana se consideran razonables y de qué manera conviene consumirlos para aprovechar al máximo sus propiedades.

Para la mayoría de los adultos sanos, consumir hasta siete huevos por semana puede encajar en una dieta cardiosaludable. La dietista registrada Johannah Katz sostuvo que un huevo por día es un objetivo razonable basado en la evidencia. Para sostener su postura, la especialista citó el aviso sobre colesterol dietario de la American Heart Association, según el cual las personas saludables pueden incluir hasta un huevo entero al día dentro de un patrón cardiosaludable, mientras que los adultos mayores con colesterol normal podrían llegar a dos unidades diarias.

El mito del colesterol y el valor de la yema

La dietista registrada Theresa DeLorenzo, profesora adjunta en Russell Sage College y SUNY Oneonta, despejó el malentendido más frecuente al señalar que el colesterol del huevo no es el responsable de elevar el colesterol en sangre. Al respecto, la especialista afirmó:

“Los huevos tienen mala fama por el colesterol. ¿Pero saben qué? El colesterol no eleva tu colesterol. La grasa saturada de alimentos como el queso, la manteca y la carne roja sí eleva el colesterol LDL. No es que no debamos consumir esos alimentos —todos los alimentos tienen cabida con moderación—, pero los huevos no son los culpables”.

Una de las preguntas más comunes alrededor de este alimento es si conviene evitar la yema para reducir el aporte calórico. Sin embargo, ambas expertas coincidieron en que, si el objetivo es aprovechar los nutrientes, lo indicado es consumir el huevo completo. DeLorenzo se mostró disconforme con la práctica de separar las partes y aseguró:

“No tires la yema. Los sándwiches de clara de huevo son una de mis grandes quejas”.

Según explicó, descartar la yema implica perder luteína, el antioxidante que protege los ojos del daño asociado a la exposición cotidiana a pantallas y que también tiene un rol frente al deterioro cognitivo.

Katz coincidió con ese enfoque y añadió que en la yema se encuentra la colina, un nutriente vinculado a la salud del cerebro y la función muscular. De todos modos, la especialista marcó un matiz y aclaró que las claras de huevo resultan una buena opción si alguien busca proteína extra sin grasa ni calorías adicionales, aunque advirtió que no son nutricionalmente equivalentes a los huevos enteros.

Cómo organizar el consumo y con qué acompañarlo

Con el foco puesto en una guía semanal, Katz manifestó que siete huevos por semana es una meta razonable para la mayoría de los adultos saludables. En personas con colesterol alto, diabetes tipo 2, obesidad o riesgo de enfermedad cardiovascular, la experta recomendó mayor prudencia tanto con la cantidad de huevos como con el control de la ingesta de grasas saturadas en el conjunto de la dieta.

Asimismo, la especialista advirtió que el huevo, por sí solo, no constituye una comida equilibrada. Al respecto, Katz señaló:

“El impacto en la salud de los huevos depende mucho de la comida de la que forman parte”.

Por este motivo, sugirió integrarlos con verduras, palta, porotos, fruta o tostadas integrales, al tiempo que recomendó evitar que el plato se apoye principalmente en carnes procesadas y carbohidratos refinados.

LA REGION

NACIONALES

INTERNACIONALES

Últimas Noticias

Newsletter

Columnas