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En el acto por la conmemoración de San Vladimiro, patrono de Tres Capones, el gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, pronunció un discurso de fuerte contenido político en el que reivindicó el misionerismo como la herramienta para afrontar el complejo escenario nacional, cuestionó la falta de una mirada federal por parte del Gobierno nacional y convocó a fortalecer la unidad, la solidaridad y la democracia como pilares para sostener el desarrollo de la provincia.
Acompañado por el intendente Ramón Gerega, integrantes del gabinete provincial, legisladores, intendentes de la zona sur, autoridades eclesiásticas y vecinos, el mandatario sostuvo que Misiones debe seguir transitando un camino propio, apoyado en el trabajo conjunto y en la cercanía con la gente.
“La parada está brava. Y si no estamos juntitos, vamos a estar complicados”, afirmó, al resumir el mensaje central de su intervención.
Críticas a la Nación por la falta de una mirada federal
Uno de los pasajes más contundentes del discurso estuvo dirigido a la relación entre la Nación y las provincias. Passalacqua sostuvo que Misiones no recibe el acompañamiento que necesita y cuestionó el enfoque del Gobierno nacional.
“Estamos olvidados por el Gobierno de la Nación. Lo digo con todo respeto. No tiene una visión federal, solidaria y, en un día como hoy, me animo a decir también una visión cristiana.”
El gobernador explicó que esa referencia al cristianismo no fue casual, sino vinculada al mensaje de solidaridad que representa el patrono de Tres Capones y al mandato de estar siempre junto a quienes más necesitan.
“Amar al prójimo significa estar del lado del más débil. Tenemos que estar siempre al lado del más débil, sea nuestro vecino, un compañero o cualquier persona que necesite una mano.”
Para Passalacqua, esa concepción también debe trasladarse a la gestión pública, especialmente en un contexto económico complejo para las provincias.
El misionerismo como respuesta
A lo largo de su discurso, el mandatario volvió a poner al misionerismo en el centro de su mensaje político y lo definió como una forma de construir basada en el consenso, el diálogo y la defensa permanente de los intereses de la provincia.
En ese sentido, valoró las palabras del intendente Ramón Gerega, quien previamente había convocado a trabajar dejando de lado las diferencias partidarias.
“No importa si uno es oficialista u opositor. Tenemos que estar juntos. Veo acá, en Tres Capones, y veo en toda Misiones esa voluntad misionerista de caminar unidos en este momento.”
El gobernador sostuvo que la fortaleza de la provincia reside justamente en esa capacidad de trabajar colectivamente frente a las dificultades.
“No queremos que a algunos les vaya muy bien y a otros muy mal. Queremos que a todos nos vaya mejor.”
La democracia, el diálogo y la unidad
Passalacqua también reivindicó la democracia como el espacio donde deben convivir todas las voces y advirtió sobre los riesgos de profundizar las divisiones.
“El camino es estar juntos como pueblo. El camino es escuchar todas las voces de la democracia. El asunto está en no pelearse.”
Para el mandatario, la solidaridad, el respeto y el diálogo son valores inseparables del modelo de provincia que impulsa Misiones.
Incluso retomó el mensaje pronunciado durante la celebración religiosa sobre la figura de San Vladimiro y destacó que la unidad fue el factor que permitió consolidar a un pueblo frente a las adversidades.
“Hay que poner el cuerpo”
Sobre el final de su intervención, Passalacqua dejó uno de los mensajes con mayor contenido político al convocar a actuar con decisión y sostener las convicciones frente a los desafíos que vienen.
“Cuando uno va a emprender una historia, sea política, personal o deportiva, hay que hacerlo con valentía. Si uno sabe que está con las convicciones íntegras y con los valores que tiene que defender, hay que hacerlo.”
Y completó:
“Después vienen los arrepentimientos por no haberlo hecho, por no haber puesto el cuerpo. Y hay que poner el cuerpo siempre.”
La frase fue interpretada como un llamado a sostener el compromiso político y social en un escenario nacional complejo, sin resignar las convicciones que identifican al proyecto misionerista.
El reconocimiento a los pioneros
En otro tramo del discurso, el gobernador volvió a destacar el esfuerzo de los pioneros de la provincia a partir del testimonio de Demetrio, uno de los vecinos homenajeados durante la ceremonia.
“La historia de Demetrio es la historia de miles de Demetrios que hay en Misiones. Gente que de la nada hizo todo esto que estamos viendo.”
Recordó que las primeras generaciones levantaron sus comunidades sin rutas, energía eléctrica ni infraestructura y sostuvo que esa cultura del trabajo sigue siendo la principal fortaleza de la provincia.
“El ser misionero no se achica”, afirmó.
Un mensaje político con identidad provincial
El discurso de Passalacqua en Tres Capones volvió a exponer los ejes que viene planteando en sus últimas apariciones públicas: la defensa del federalismo, el reclamo por un mayor acompañamiento de la Nación, la reivindicación del misionerismo como identidad política y de gestión, la necesidad de preservar la unidad por encima de las diferencias partidarias y la convocatoria a sostener las convicciones para enfrentar un contexto económico y social desafiante.
Con ese mensaje, el gobernador dejó planteada una definición política clara: frente a un escenario nacional adverso, Misiones debe profundizar su modelo propio, apoyado en la unidad, el diálogo, la solidaridad y la defensa permanente de los intereses de la provincia.










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