La Red de Mujeres, mujeres dirigentes que integramos el Movimiento por lo que Viene, se dirigió públicamente a los senadores nacionales por la provincia de Misiones, ante la proximidad de la sesión convocada para el jueves 16 de julio, en la que se tratará el proyecto denominado de “inviolabilidad de la propiedad privada”.
Comunidado:
Ese proyecto no es una ley de propiedad. Es una ley de entrega
Deroga en bloque los límites que la Ley 26.737 impuso a la extranjerización de la tierra: el tope del 15% de superficie rural en manos extranjeras, el límite por nacionalidad, la protección de los inmuebles con cuerpos de agua. Y consagra algo todavía más grave: el silencio administrativo positivo, incluso para las tierras en zonas de seguridad de frontera y para las empresas con participación estatal extranjera. Si el Estado no responde en 180 días, la venta queda autorizada de pleno derecho. La soberanía territorial no puede depender de un expediente que nadie contestó.
A esto se suma un vicio institucional de una gravedad que ningún senador puede ignorar. El texto tuvo catorce versiones desde su dictamen del 20 de mayo. Ninguna de esas modificaciones volvió a discutirse en comisión. Los cambios se conocerán directamente en el recinto, en el momento de votar. Sancionar normas que afectan el patrimonio territorial de las provincias sin debate en comisión no es un defecto de procedimiento: es la anulación misma de la función deliberativa del Congreso. Eso no es legislar. Es ratificar a ciegas.
Y esa responsabilidad no se reparte en abstracto. El senador por Misiones integra la Comisión de Asuntos Constitucionales que dictaminó este proyecto, y participó de la reunión de Labor Parlamentaria que habilitó su tratamiento en el recinto. Nadie podrá decir que no sabía. Nadie podrá decir que no estuvo.
Misiones no puede acompañar esto. Nuestra provincia tiene el noventa por ciento de sus límites sobre frontera internacional. Debajo de nuestro suelo corre el Acuífero Guaraní. Sobre nuestro suelo resiste la mayor reserva de selva del país. Para Misiones, la desregulación de la tierra no es una abstracción económica. Es una amenaza territorial concreta. Misiones ya no resiste el proceso de extranjerización.
El propio proyecto se ampara en el federalismo y en la jurisdicción de las provincias sobre su territorio. Tomamos la palabra: si las provincias conservan el dominio originario de sus recursos naturales, como manda el artículo 124 de la Constitución Nacional, entonces la administración de la tierra misionera se decide en Misiones. No se delega en un silencio administrativo firmado en Buenos Aires.
Por eso requerimos concreta y públicamente a los senadores nacionales por Misiones, que en la sesión del jueves 16 de julio voten negativamente el proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada.
No pedimos abstenciones. No pedimos ausencias oportunas. Pedimos tres votos negativos, con nombre y apellido, registrados en la votación nominal. Y requerimos igualmente el rechazo de toda norma que afecte el patrimonio territorial de los misioneros y los derechos vinculados a la administración de su tierra.
E instamos también al pueblo de la provincia de Misiones a llevar adelante todas las acciones que estén a su alcance —institucionales, comunitarias y ciudadanas— en defensa de la intangibilidad del patrimonio territorial de la provincia. La tierra no se defiende sola. La defiende un pueblo que sabe lo que le pertenece.
La tierra misionera no está en venta. Y no se vota a ciegas.

Goerling respaldó la ley de propiedad privada y aseguró que las zonas de frontera mantendrán sus restricciones


