El presidente de la Cámara Argentina de la Construcción en Misiones, Oscar Marelli, analizó el complejo panorama del sector ante la notable reducción de la obra pública y señaló que las expectativas de las empresas locales están puestas en la llegada de capitales privados.
La drástica paralización de la obra pública obligó a las empresas constructoras misioneras a redefinir sus estrategias y a aguardar con expectativa la llegada de nuevas inversiones privadas que logren dinamizar la actividad industrial, comercial e inmobiliaria en la provincia.
Oscar Marelli, presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) en Misiones, explicó que las firmas de la región cuentan con el equipamiento técnico necesario, maquinaria pesada, profesionales idóneos y mano de obra sumamente capacitada para concretar diferentes proyectos de envergadura.
Sin embargo, el directivo aclaró que las empresas no siempre disponen de los recursos financieros propios para transformarse en inversores. “Nosotros somos constructores. En realidad, lo que nosotros tenemos es un camión, una retro, ingenieros, gente que trabaja, pero no tenemos capital como para hacer una inversión”, sincero Marelli sobre la realidad estructural de las pymes locales.
Por este motivo, el dinamismo de la actividad constructiva en la provincia depende actualmente de decisiones que son externas al propio sector. Las empresas locales aguardan que inversores externos definen el desembarco de nuevos proyectos productivos en Misiones, tales como la instalación de aserraderos, fábricas de diversos sectores o cualquier otro emprendimiento industrial. Marelli puntualizó que, ante la concreción de este tipo de iniciativas de origen privado, las constructoras misioneras se encuentran en óptimas condiciones para competir activamente por los contratos de ejecución.

En ese sentido, el dirigente destacó la expectativa del gremio. “Estamos también a la espera de que capitales privados, inversores, gente que tenga dinero, diga: ‘Bueno, voy a hacer una fábrica, voy a hacer esto’. Esas son condiciones externas a lo que es el rubro de la construcción, que decidan invertir en la provincia de Misiones con un aserradero, con una fábrica de algo, con cualquier cosa”.
Como un ejemplo concreto de esta sinergia privada en desarrollo en julio de 2026, el dirigente destacó el inicio de las obras para la construcción de un nuevo duty free en la ciudad de Posadas, un proyecto relevante que captó de inmediato el interés de las empresas de la zona para presentar sus cotizaciones. “Vemos comenzando el duty free acá en Posadas. Es una inversión privada. Estuvimos todos mirando a ver si podíamos cotizarles, obviamente”, relató entusiasmado.
De manera paralela, y con el firme propósito de disminuir los costos de construcción, diversas empresas nucleadas en la cámara comenzaron a analizar la viabilidad de importar insumos, materiales y estructuras desde mercados limítrofes como Paraguay y Brasil, o de origen más distante como China.
Marelli detalló que, si bien se están evaluando permanentemente estas alternativas comerciales, hasta el momento no se han concretado operaciones específicas debido a que las constructoras todavía no disponen de obras activas de gran escala donde colocar dichos recursos importados.
“En realidad, lo estamos mirando. Que yo sepa, no hay nada haciéndose porque no hay nada dónde poner lo que podamos importar, por ahora. Pero sí estuvimos mirando y testeando cómo reducir costos, obviamente, porque de eso se trata”, reconoció al repasar el histórico aumento en la importación de insumos para la construcción en Argentina.
El empresario advirtió que la conveniencia económica de recurrir al mercado exterior está estrictamente ligada al volumen de la compra, ya que la diferencia de precios se vuelve verdaderamente competitiva cuando se adquieren grandes cantidades en contenedores y no al comprar pequeños volúmenes en comercios minoristas de barrio. “No es lo mismo ir a comprar 50 metros cuadrados al negocio del barrio, de la esquina, que traer 10.000 o 20.000 en un contenedor. Hay ciertos materiales que sí valen la pena. Todo depende de las cantidades”, enfatizó.
Frente a la barrera que representan los volúmenes mínimos de importación, las constructoras misioneras estudian la posibilidad de coordinar compras conjuntas que les permitan unificar demandas y obtener mejores precios internacionales. El titular de CAMARCO reconoció que esta alternativa implica sortear diversos trámites y complejidades burocráticas y de logística, expresando que “no es una cosa sencilla tampoco, tiene su trámite, tiene sus vueltas, pero está la posibilidad y lo estamos mirando”.
El ahorro en ladrillos

Por último, Marelli defendió con firmeza la vigencia histórica del concepto de ahorrar en ladrillos como un refugio financiero frente a la volatilidad de los activos digitales modernos. A pesar de que los economistas sugieran la adquisición de divisas virtuales como bitcoins o bonos financieros, el dirigente remarcó que la inversión inmobiliaria tradicional sigue representando la alternativa más sólida y segura de resguardo patrimonial.
“Para mí, esa es la forma clásica de ahorrar. Hoy me agarra un economista y me hace trapo en dos minutos, me dice: ‘No, tenés que comprar bitcoins, tenés que comprar no sé qué cosas, el bono de allá’. Pero yo sigo mirando ladrillos y para mí es lo más seguro”, dijo.
Si bien reconoció que este tipo de inversión demanda montos iniciales mucho más elevados que impiden un ahorro diario de baja escala, como sí permiten los mercados virtuales con aportes mínimos, destacó que muchos ciudadanos logran capitalizarse paulatinamente de manera constante para alcanzar la adquisición de terrenos o propiedades. “El ahorro en ladrillos es una cosa que vos no podés hacer diariamente de a 10 pesos, de a 1.000 o de a 2.000, que a lo mejor otro tipo de inversiones van más hormiga.
El nuestro es de un monto mayor, entonces es un poquito más difícil”, reflexionó para luego proyectar que “muchos deben estar haciendo, o deben pensar en hacer, un ahorro como hormiga para después lograr conseguir una inversión inmobiliaria”. Finalmente, el referente empresarial recomendó enfáticamente considerar los inmuebles como una herramienta de respaldo a largo plazo, concluyendo su análisis al proponer que “incentivaría a que la gente haga inversiones inmobiliarias como su jubilación futura. En eso creo que vamos a coincidir”.
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— misionesonline.net (@misionesonline) March 18, 2024
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