La Justicia devolvió a su dueño los pitbulls que mataron a otro perro en Itaembé Miní: el fiscal reveló los motivos

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El fiscal René Casals reveló por qué la Justicia desestimó la causa por el ataque de los perros pitbulls en Itaembé Miní y autorizó su restitución al dueño. Señaló que no hubo maltrato animal, aunque exigieron reforzar cercos y advirtió que los dueños responderán ante nuevos daños o lesiones.

René Casals en Red Ciudadana

Casals explicó que la Justicia desestimó la causa iniciada tras el ataque de perros pitbulls que mataron a otro animal en Itaembé Miní porque el hecho no encuadró en los delitos contemplados por la Ley 14.346 de protección animal. Antes de restituirlos, las autoridades exigieron modificaciones en el lugar para evitar nuevas fugas.

El funcionario judicial señaló que la investigación se inició a partir de una denuncia por supuesto maltrato animal. Sin embargo, aclaró que la legislación penal vigente sanciona las conductas crueles ejercidas por personas contra animales, pero no regula de manera específica una agresión entre perros.

“A mí me han corrido vista de la causa y oportunamente opiné que no encuadraba dentro de lo que es el tipo penal que está previsto para este tipo de casos y entonces el juez decidió desestimar la causa y mi opinión fue esa, que debería desestimarse”, explicó.

El fiscal sostuvo que la Justicia penal debe limitar su actuación a las conductas expresamente previstas como delitos. En ese sentido, remarcó que el principio constitucional de legalidad impide avanzar contra una persona cuando los hechos investigados no se ajustan a una figura penal.

“Nosotros teníamos una denuncia por supuesto maltrato animal. El tipo penal regula los actos crueles efectuados por personas. No era de analizar la situación del perro hacia el otro perro. Nosotros tenemos un principio, una garantía constitucional, que es el principio de legalidad y debemos limitarnos a lo que la norma dice”, expresó.

Los veterinarios descartaron signos de maltrato

Durante la investigación, la Justicia ordenó retirar a los animales de la vivienda y trasladarlos al Instituto Municipal de Sanidad Animal (IMuSA). Allí, médicos veterinarios examinaron a los perros para determinar si sufrían abandono, desnutrición, lesiones o algún tipo de explotación.

Casals indicó que el informe profesional concluyó que los animales estaban cuidados y no presentaban signos compatibles con actos de crueldad.

“Se ha realizado un informe donde los veterinarios dicen que los animales estaban en buenas condiciones. Si bien no poseían una alimentación excelente, pero no estaban en situación de desnutrición. Pero estaban cuidados. No tenían heridas, no estaban siendo explotados, no tenían signos de haber sido azuzados con instrumentos, con clavos, con cables”, detalló.

A partir de esos resultados, la Fiscalía consideró que no existían elementos para sostener una imputación penal por maltrato animal. El juez compartió ese criterio, desestimó la causa y autorizó la restitución de los pitbulls.

Exigieron reforzar los cercos antes de devolverlos

El fiscal aclaró que los cercos de la vivienda no resultaban adecuados cuando ocurrió el ataque. Por esa razón, antes de entregar nuevamente los perros a sus propietarios, se realizó otra inspección y se exigieron mejoras en las rejas y cerramientos.

“Se hizo una constatación asegurándose, y se acompañó fotos y se entregó en el expediente, y eso se incorporó todo al expediente que fue considerado por el juez para el desistimiento y la devolución de los animales, que estén en condiciones todos los cercos y rejas que se tenía sobre el cual permitía que esos perros estén bajo cuidado extremo”, explicó.

Además, el propietario recibió una intimación para que adopte los máximos recaudos. Durante el procedimiento también se retiraron otros perros que la familia había recogido de la calle. Esos animales fueron entregados en adopción, por lo que se redujo la cantidad que quedó bajo su cuidado.

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Casals advirtió que la desestimación de esta causa no exime a los propietarios de una eventual responsabilidad penal si los animales vuelven a escapar y lesionan o matan a una persona. En esos casos, los dueños podrían responder por incumplir su deber de cuidado.

“Acá lo que puede llegar a haber siempre es la comisión de delitos por omisión de esas personas que tienen ese tipo de perros. Ya hubo sentencias ya de condenar por lesiones, por homicidios culposos, a personas que eran propietarias. El daño lo hizo el perro, pero ellos, por omisión de cuidado, son responsables de lo que comete ese animal”, afirmó.

El fiscal diferenció la función sancionatoria de la Justicia penal de las tareas preventivas y administrativas que corresponden a organismos municipales, como el IMuSA y el Juzgado de Faltas. Consideró que esas instituciones deben controlar las condiciones de tenencia y actuar antes de que ocurra otro ataque.

“La Justicia penal no hace prevención. Nosotros tenemos la cuestión de sancionar todo los que son delitos que se incumplan, pero no tomamos previsión en la justicia penal. Eso es lo que tiene que entenderse, no es administrativizar la justicia penal para la resolución de todas las cuestiones”, sostuvo.

En la misma línea, valoró el proyecto legislativo que busca establecer un régimen específico para la tenencia responsable de animales potencialmente peligrosos. Según planteó, una regulación más precisa permitiría delimitar las obligaciones de los propietarios y reforzar los controles preventivos.

“A través de la ley nueva, me parece perfecto porque tiene que quedar bien claro que una persona va a ser responsable por los actos que cometa, contra los daños que cometa con lesiones o lo que fuere ese tipo de animales”, remarcó.

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