Alemania: la ultraderecha quedó a un paso de gobernar por primera vez un estado federado

A dos meses de las elecciones regionales, Alternativa para Alemania (AfD) lideró con amplitud las encuestas en Sajonia-Anhalt y Mecklemburgo-Pomerania Occidental. El avance de la fuerza de extrema derecha también comenzó a ganar terreno en Berlín y reavivó el debate sobre el futuro del "cordón sanitario" que los partidos tradicionales mantienen para impedir su llegada al poder.

La ultraderecha alemana atraviesa uno de sus mejores momentos políticos y podría alcanzar un hecho histórico en las elecciones regionales del próximo 20 de septiembre: gobernar por primera vez uno de los 16 estados federados de Alemania.

Los sondeos ubicaron a Alternativa para Alemania (AfD) como la principal fuerza en Sajonia-Anhalt y Mecklemburgo-Pomerania Occidental, dos estados del este del país donde la formación consolidó su mayor base electoral. En Sajonia-Anhalt, incluso, algunas encuestas le otorgaron hasta el 41% de intención de voto, un porcentaje que le permitiría aspirar a una mayoría propia.

Hasta ahora, la AfD solo administró municipios y pequeñas localidades. Aunque en 2024 fue el partido más votado en Turingia, no logró formar gobierno debido al rechazo del resto de las fuerzas políticas a establecer alianzas con la agrupación.

Además de las elecciones en ambos estados, el 20 de septiembre también habrá comicios en Berlín. Allí, la AfD registró un crecimiento sostenido y se ubicó cerca del 18% de intención de voto, en un escenario de paridad con la Unión Demócrata Cristiana (CDU), el Partido Socialdemócrata (SPD) y Los Verdes.

Los co-líderes de Alternativa para Alemania (AfD) Alice Weidel y Tino Chrupalla. Foto: REUTERS/Karina Hessland

El «cordón sanitario», bajo presión

Desde hace años, los principales partidos alemanes mantienen un acuerdo informal conocido como «cordón sanitario», mediante el cual descartan cualquier coalición con la AfD tanto en gobiernos regionales como a nivel nacional.

Sin embargo, el crecimiento electoral de la extrema derecha comenzó a poner a prueba esa estrategia. Diversos analistas señalaron que, si la AfD no consigue una mayoría absoluta, aumentará la presión para que algunos sectores conservadores reconsideren esa postura, especialmente en los estados del este.

La dirigente socialdemócrata Svenja Blanke advirtió que ya existen conversaciones entre dirigentes locales de la CDU y representantes de la AfD en algunos estados federados orientales, lo que evidenciaría un debilitamiento de ese aislamiento político.

El este alemán, principal bastión de la AfD

El mayor respaldo a la AfD se concentra en los territorios que integraban la antigua República Democrática Alemana (RDA). Especialistas atribuyen este fenómeno a las diferencias económicas y sociales que aún persisten entre el este y el oeste del país, más de tres décadas después de la reunificación.

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A ello se suman el descontento con la política tradicional, la percepción de desigualdad y el impacto del debate migratorio, uno de los ejes centrales del discurso de la AfD. El partido impulsa medidas restrictivas en materia de inmigración y promueve la denominada «remigración», una propuesta orientada al retorno de extranjeros a sus países de origen.

Un cambio en la agenda política

El crecimiento de la AfD también comenzó a influir sobre el resto del sistema político alemán. Según distintos analistas, los partidos tradicionales endurecieron sus posiciones en temas como inmigración y seguridad para intentar recuperar parte del electorado que migró hacia la extrema derecha.

Con las elecciones de septiembre cada vez más cerca, Alemania enfrenta un escenario inédito: la posibilidad de que la AfD logre su primer gobierno regional y modifique el equilibrio político del país en un contexto de fuerte crecimiento electoral de la extrema derecha.

Fuente: TN

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