Mundial 206 | Inglaterra le ganó a Noruega con un agónico gol en tiempo extra, clasificó a semis y espera por Argentina o Suiza

En un dramático encuentro disputado en el Miami Stadium, la selección de Inglaterra logró sellar su clasificación a las semifinales del Mundial 2026 tras derrotar 2-1 a Noruega en el tiempo extra.

El Hard Rock Stadium de Miami vivió una jornada de altísima tensión futbolística y profunda emotividad. Antes del pitazo inicial del tercer cruce de cuartos de final, los jugadores se unieron en el círculo central para realizar un respetuoso minuto de silencio en memoria de Jayden Adams, el futbolista sudafricano de 25 años que había disputado tres partidos en este certamen y fue hallado sin vida este sábado por la mañana.

Tras el emotivo homenaje, el árbitro francés Clément Turpin dio inicio a un encuentro de planteamientos tácticos muy marcados en los primeros minutos. El conjunto dirigido por Thomas Tuchel, que saltó a la cancha con un esquema 4-2-3-1, asumió el protagonismo mediante la posesión del balón (registrando un 52% al finalizar el encuentro frente al 48% de su rival), pero careció de profundidad en el tramo inicial, donde solo se contabilizó un desborde aislado de Noni Madueke y un centro cerrado que ni Jude Bellingham ni el propio Madueke lograron conectar. Noruega, dispuesta con un dibujo 4-3-3 bajo la dirección de Stale Solbakken, se mantuvo agazapada esperando contragolpear. Avisó inicialmente cuando Nico O’Reilly no pudo controlar un buscapié británico y, posteriormente, tras una pausa de hidratación, Harry Kane ejecutó un tiro libre potente por encima del travesaño luego de una falta sobre Bellingham.

El panorama cambió drásticamente cuando los nórdicos aprovecharon las fisuras en la salida británica. Andreas Schjelderup le punteó un balón a John Stones en una acción que casi deja mano a mano a Erling Haaland. Minutos después, Martin Odegaard hilvanó la primera jugada elaborada que terminó en un centro de Julian Ryerson y un cabezazo de Haaland directo a las manos de Jordan Pickford. Fue el preludio del gol noruego a los 36 minutos, cuando Schjelderup desbordó por la banda izquierda y sacó un imponente zurdazo que se clavó en el ángulo del segundo palo de Pickford, desatando la polémica por una supuesta falta previa reclamada por Kane que el VAR desestimó. Inglaterra sintió el impacto y estuvo cerca de recibir un segundo golpe; Alexander Sorloth probó con una volea de zurda que se fue desviada y, poco después, Odegaard exigió a Pickford con un remate de media distancia que el guardameta controló en dos tiempos. Los Vikingos desperdiciaron una contra letal en los pies de Sorloth, quien optó por la jugada individual en un dos contra uno en lugar de ceder el esférico a un Haaland solitario, permitiendo el bloqueo de la defensa. Cuando parecía que Noruega se marchaba al descanso con la ventaja, Bellingham frotó la lámpara al minuto 45; el 10 inglés se filtró con pelota dominada en el área, se deshizo de dos marcas y definió cruzado de zurda para decretar el empate. Instantes después, se anuló correctamente un gol a Kane por posición adelantada tras asistencia de Bellingham.

Para el complemento, Tuchel movió el banco e hizo ingresar a Eberechi Eze y Bukayo Saka en reemplazo de Madueke y Declan Rice, este último condicionado desde lo físico. A pesar de que Inglaterra intentó controlar las acciones de la mano de Bellingham, Haaland volvió a avisar con un testarazo que Pickford desvió al córner. A los 54 minutos se desató la controversia: Torbjörn Heggem empujó el balón a la red tras una serie de rebotes en un tiro de esquina, pero el VAR llamó a Turpin, quien anuló la acción por una falta previa de Haaland sobre Elliot Anderson. A partir de allí, Noruega impuso sus condiciones físicas ante una escuadra británica visiblemente incómoda que sumó un total de 5 fueras de juego en ataque. Solbakken se vio obligado a retirar a Ryerson por molestias físicas para dar entrada a Fredrik Aursnes, y tras otra pausa de hidratación, refrescó el ataque con Antonio Nusa y Oscar Bobb por Schjelderup y Sorloth. Los ingleses respondieron enviando a Reece James por Anthony Gordon. El asedio nórdico se intensificó al minuto 75 con un cabezazo de Kristoffer Ajer que impactó en el travesaño tras un córner. Los minutos finales del tiempo regular mostraron a Inglaterra resistiendo; Saka ensayó un centro-arco peligroso y luego firmó una gran jugada individual que Aursnes despejó en el área chica. Tuchel reforzó la banda izquierda enviando a Djed Spence por Nico O’Reilly y a Morgan Rogers por Ezri Konsa, mientras que Noruega sumó a Marcus Pedersen por David Moller Wolfe. Tras siete minutos de adición, el 1-1 se mantuvo inflexible.

El alargue inició con el ingreso de Leo Ostigaard por Heggem en la zaga noruega, pero Inglaterra golpeó de inmediato a los 92 minutos. Örjan Nyland realizó una espectacular atajada ante un cabezazo a quemarropa de Kane, pero dejó un rebote corto que Bellingham capitalizó para firmar el 2-1 definitivo. Poco después, Spence fabricó una notable maniobra individual y recibió una infracción dentro del área por parte de Oscar Bobb; Turpin señaló penal, pero tras revisar la pantalla del VAR, dio marcha atrás en su decisión. Para el segundo tiempo suplementario, Solbakken sorprendió al sustituir a Erling Haaland por Jørgen Strand Larsen. Noruega manejó el balón y buscó la heroica, pero careció de claridad. Patrick Berg probó con un disparo elevado y Bobb mandó un remate por encima del travesaño tras un rebote en un tiro de esquina. En el arco contrario, Nyland se redimió con una doble intervención frente a Saka y Spence para mantener con vida a los suyos. En los instantes finales, Tuchel selló el resultado con un cambio defensivo, retirando al goleador Bellingham para el ingreso del espigado central Dan Burn. Ajer recibió la única tarjeta amarilla del partido por protestar ante Turpin, y aunque Noruega empujó con desesperación en el epílogo, el marcador no se movió.

Con este resultado, los de la rosa avanzan a la semifinal que se disputará el próximo miércoles 15 de julio a las 16:00 (hora argentina) en Atlanta, donde esperarán al vencedor del cruce entre la selección argentina y Suiza. El camino de los Three Lions en este certamen ya acumula una sufrida victoria en 16avos ante la República del Congo por 2-1 y un vibrante 3-2 sobre México en octavos de final. Por su parte, Noruega cierra una campaña inolvidable que supera con creces sus registros de 1938 y 1998 (donde cayó en octavos) y de 1994 (eliminada en fase de grupos).

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