El Gobierno nacional prepara una nueva prórroga de la emergencia en el sector eléctrico, una medida que le permitirá mantener herramientas excepcionales mientras avanzan distintas obras de infraestructura destinadas a reforzar el sistema energético y reducir el riesgo de cortes de luz.
La actual declaración de emergencia venció el pasado 9 de julio, por lo que el Ejecutivo prevé oficializar su extensión en los próximos días mediante un decreto. La intención es sostener este esquema, al menos, hasta fines de 2026, mientras se concretan proyectos considerados estratégicos para garantizar el abastecimiento de energía en todo el país.
Desde el Gobierno sostienen que el objetivo es dar tiempo para finalizar inversiones impulsadas por el sector privado, enfocadas en ampliar la capacidad de generación, mejorar el transporte de electricidad e incorporar sistemas de almacenamiento.
Durante la gestión de Javier Milei, la emergencia energética ya fue prorrogada en varias oportunidades. Según el Ejecutivo, la medida respondió a la necesidad de asegurar la continuidad del servicio frente al estado crítico de la infraestructura eléctrica, además de avanzar en un proceso de normalización del mercado.
En ese camino, el Gobierno destaca la implementación de revisiones tarifarias, la actualización periódica de las tarifas, la redefinición del esquema de subsidios y la desregulación del Mercado Eléctrico Mayorista para fomentar una mayor participación del sector privado.
Las obras que buscan evitar nuevos cortes
Entre los proyectos más importantes figuran inversiones destinadas a incorporar sistemas de almacenamiento de energía mediante baterías, especialmente en zonas de alta demanda como el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Además, se adjudicaron nuevas obras para sumar capacidad de respaldo en distintas regiones del país.
En paralelo, el Ejecutivo avanza con licitaciones para ampliar la red de transporte eléctrico mediante la construcción de miles de kilómetros de líneas de alta tensión. Estas obras apuntan a mejorar la distribución de la energía, reducir los riesgos de interrupciones del servicio y eliminar los cuellos de botella que limitan el traslado de electricidad desde las zonas de generación hacia los principales centros de consumo.
Entre los proyectos considerados prioritarios se encuentran nuevas líneas de transmisión que conectarán Mendoza y Chubut con la provincia de Buenos Aires, además de mejoras en la red que abastece al AMBA, donde se concentra una parte significativa de la demanda eléctrica nacional.
Con información de TN.




