Desde temprano, vecinos, emprendedores y familias de distintos puntos de la capital misionera encendieron las ollas para mantener viva una costumbre de cada fecha patria. El locro, acompañado por empanadas, pastelitos, pan casero y chorizos ahumados, vuelve a ser protagonista en las mesas posadeñas. Las porciones se ofrecen entre $5.000 y $7.000, según el lugar y la propuesta.
El aroma del maíz, la carne y los condimentos vuelve a recorrer las calles de Posadas. Como ocurre en cada fecha patria, la tradición del locro se renueva en distintos barrios y esquinas de la ciudad, donde familias, emprendedores y organizaciones preparan sus recetas para vecinos que buscan llevar a la mesa un plato típico argentino.
La propuesta no se concentra solamente en Itaembé Guazú: distintos puntos de la capital misionera se sumaron a la venta de comidas tradicionales, con ollas que comenzaron a cocinarse desde las primeras horas del día y pedidos que se prepararon con anticipación.
El locro aparece como el gran protagonista, aunque los puestos gastronómicos también ofrecen otras opciones para acompañar la celebración. Entre ellas se destacan las empanadas, el pan casero, los pastelitos y el chorizo ahumado, productos que completan una propuesta pensada para compartir en familia.
En esta edición, el valor de la porción de locro varía entre los $5.000 y $7.000, dependiendo del tamaño, los ingredientes utilizados y cada emprendimiento. En algunos casos, los vecinos suman promociones con combos que incluyen empanadas u otros productos caseros.
La escena se repite en distintos sectores de Posadas: mesas instaladas en las veredas, carteles anunciando la venta, ollas de gran tamaño y vecinos acercándose con recipientes para retirar el tradicional plato.
Más allá del aspecto gastronómico, estas jornadas también representan una oportunidad para muchas familias y emprendedores que encuentran en las fechas patrias una forma de generar ingresos extra. En anteriores celebraciones, distintos barrios de Posadas ya habían mostrado esta dinámica, con vecinos organizados para cocinar locro, empanadas y pastelitos como una actividad comunitaria.
El locro, una preparación que combina maíz, carnes y verduras con recetas que pasan de generación en generación, vuelve así a ocupar un lugar central en la identidad gastronómica argentina y en las reuniones familiares de los posadeños.




