🔊 Escuchá esta nota
La tensión entre Estados Unidos e Irán volvió a escalar luego de que Washington lanzara una nueva ofensiva militar contra objetivos ubicados cerca del estrecho de Ormuz, tras el colapso del alto el fuego entre ambos países. Los bombardeos provocaron explosiones en distintos puntos del sur iraní, mientras la comunidad internacional renovó los llamados al diálogo y los mercados reaccionaron con una fuerte suba del precio del petróleo.
Estados Unidos lanzó este miércoles una nueva ofensiva militar contra objetivos iraníes situados en las cercanías del estrecho de Ormuz, en una nueva escalada del conflicto con Teherán luego del fin del alto el fuego entre ambos países.
A través de un comunicado publicado en la red social X, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que, «por orden del Comandante en Jefe, las fuerzas del Comando Central de los Estados Unidos han comenzado a llevar a cabo ataques adicionales contra Irán para degradar aún más su capacidad para amenazar la libertad de navegación en el Estrecho de Ormuz».
Según explicaron las fuerzas estadounidenses, la operación militar busca exigir responsabilidades a Irán por lo que calificaron como agresiones injustificadas contra el transporte comercial y las tripulaciones civiles que operan en esa estratégica vía marítima.
Por su parte, medios estatales iraníes reportaron explosiones en las localidades de Konarak y Chabahar, además de detonaciones en Sirik y Bandar Abbas, dos puntos estratégicos ubicados sobre la costa sur iraní, en el golfo Pérsico.
La agencia iraní Mehr informó que los sistemas de defensa aérea fueron activados para responder a «objetivos hostiles» detectados en las inmediaciones de Bandar Abbas, uno de los principales puertos militares y comerciales del país.
En medio de la ofensiva, el viceministro de Asuntos Exteriores de Irán advirtió que las acciones de Washington tendrán consecuencias.
«Las recientes acciones de Estados Unidos no quedarán sin respuesta», afirmó el funcionario, según difundieron medios estatales iraníes.
La nueva operación militar se produjo pocas horas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declarara finalizado el alto el fuego con Irán y advirtiera que su administración estaba preparada para ordenar nuevos ataques si continuaban las acciones iraníes en la región.
Durante la jornada, Trump aseguró además que ya no estaba interesado en retomar negociaciones con Teherán y amenazó con ampliar la campaña militar contra infraestructura estratégica iraní, mientras más de una veintena de buques de guerra estadounidenses permanecen desplegados en Medio Oriente.
«Para mí se ha acabado. No quiero negociar con ellos, porque son basura. Son gente enferma, dirigida por gente enferma, mala, violenta. Si tuvieran un arma nuclear, lo usarían», afirmó el mandatario estadounidense.
«Se están comportando muy mal (los iraníes), como lo han hecho durante 47 años. Los golpeamos duramente anoche después de que lanzaran ataques», agregó.

Llamados internacionales
En paralelo, el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, instó a Washington y Teherán a retomar el diálogo y resolver sus diferencias mediante canales diplomáticos. El titular de la ONU pidió a ambas partes buscar una salida negociada para evitar una mayor escalada militar.
La crisis también tuvo un impacto inmediato en los mercados internacionales de la energía. Los precios del petróleo registraron una fuerte suba ante el temor de posibles interrupciones en el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, considerado una de las rutas más importantes para el comercio mundial de crudo.
El barril de Brent superó los 78,5 dólares, con un incremento superior al 6 %, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) avanzó cerca de un 4,8 %, hasta situarse alrededor de los 73,81 dólares.
La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) también se pronunció sobre la situación durante su cumbre en Ankara. Los líderes de la alianza solicitaron a Irán garantizar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz y reiteraron que Teherán no debe desarrollar capacidades nucleares con fines militares.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, respaldó la respuesta de Estados Unidos frente a las acciones iraníes y sostuvo que Washington tiene derecho a reaccionar con firmeza ante ataques contra sus intereses y aliados.
Los nuevos bombardeos se producen en un contexto de creciente tensión en el estrecho de Ormuz, escenario de recientes ataques contra embarcaciones comerciales, represalias militares entre ambos países y un marcado incremento de los precios internacionales del petróleo debido al riesgo que enfrenta el tránsito marítimo en esa zona estratégica.
👉 Mantenete informado siempre, estés donde estés.
Seguinos en nuestro canal de Whatsapp 📲 https://t.co/whakJNoXxh pic.twitter.com/MCb1BvpOLZ
— misionesonline.net (@misionesonline) March 18, 2024




